Miles dominicanos en Panamá corren riesgo de ser deportados
La embajada dominicana en Panamá asegura trabaja en el caso

SANTO DOMINGO. Marcos (nombre ficticio) es un dominicano que hace dos años y seis meses emigró a Panamá, donde trabaja de camarero en un restaurante. Tiene dos niños en República Dominicana, a quienes envía el sustento mensual como resultado de su labor.
Ahora, su estatus migratorio es para preocuparse. Aunque su permanencia en el país istmeño todavía es legal, en siete meses vencerá su visado.
"Cuando se nos venza el carnet de estadía, tendremos que salir del país o casarnos porque para permanecer aquí hay un montón de requisitos que son difíciles de cumplir", manifestó el joven de 35 años.
En una carta enviada a Diario Libre, Marcos explica que cuando el presidente panameño Ricardo Martinelli estuvo en el poder, implementó el programa "Panamá, Crisol de Razas", que buscaba la legalización de extranjeros en ese país.
Crisol de Razas se estrenó en 2010 y hasta septiembre de 2014 había legalizado el estatus migratorio de cerca de 48 mil extranjeros y rechazado la solicitud de otros 26 mil.
El mecanismo de Crisol de Razas consistía en ferias de regularización migratoria extraordinaria, convocadas por el Órgano Ejecutivo por una cantidad de días determinados. Iba dirigido a inmigrantes radicados en Panamá que se encontrasen en situación irregular, con el fin de iniciar su trámite de legalización cumpliendo con las normas legales establecidas y observando los criterios de seguridad, derechos humanos y las políticas del Gobierno.
La primera vez que un inmigrante asistía a las Ferias de Crisol de Razas, se otorgaba un plazo de regularización migratoria de dos años. Para la segunda regularización, el plazo que se daba era de diez años.
Conforme a la denuncia de Marcos, los extranjeros que querían regularizar su situación debían pagar al Gobierno del país centroamericano US$1, 272 por un carnet de estadía y US$500 por un permiso para trabajar. En total, se pagaban US$1, 772 que eran válidos por dos años. Vencido ese plazo, debían contribuir con la misma cantidad para obtener igual beneficio por diez años.
"Pero, qué sucede, ya este Gobierno (el de Juan Carlos Varela) no quiere regularizar a los extranjeros y los que obtuvimos los dos años cuando se nos venza el carnet de estadía tendremos que salir del país", expresa Marcos con gran preocupación.
"Antes no era difícil cuando estaba el otro Gobierno estar legal aquí", agrega el emigrante dominicano.
En efecto, con la entrada del Gobierno de Juan Carlos Varela, se suspende el programa Crisol de Razas y comienza a cambiar la situación para algunos extranjeros.
"Cuando entró la nueva administración, dijo que iban a hacer una última feria migratoria, en esta, 1, 819 dominicanos se legalizaron, algunos lograron adquirir la de dos años, otros la de diez años", dijo el cónsul general de República Dominicana en Panamá, Domingo Ramírez.
Además, la situación de la entrada migratoria fue variada para algunos países. En el caso de República Dominicana, un mes después de iniciar su gestión, Varela decretó que todos los ciudadanos dominicanos que desearan ingresar a Panamá tendrían que tener la autorización previa del Ministerio de Seguridad Pública de esa nación.
La medida está contenida en el decreto 464 del Ministerio de Seguridad Pública y deroga el decreto ejecutivo 167, del 20 de marzo de 2014, que excluía a la República Dominicana y a Haití del listado de países cuyos ciudadanos necesitaban autorización previa del Ministerio, solo requiriéndose el visado emitido por las autoridades consulares.
Un problema espinoso
El embajador de República Dominicana en Panamá, César Medina, explicó a este medio que, ciertamente, cuando llegó a ese país a finales de diciembre pasado, encontró esa situación.
"Hallé un problema bastante espinoso porque el presidente Juan Carlos Varela había decretado regulaciones para los inmigrantes establecidos en este país centroamericano... En lo que atañe a los dominicanos, le toqué el tema al presidente Varela el día 8 de enero pasado cuando le entregué las Cartas Credenciales en el Palacio de Las Garzas, y de forma muy espléndida me respondió que esa particularidad debe manejarse en términos diplomáticos entre los dos gobiernos, como en efecto debe de ser", respondió Medina.
El diplomático adelantó que en la Cumbre de las Américas, que se celebrará entre el 10 y el 11 de abril próximo, intentan concertar una reunión bilateral entre los dos presidentes y es posible que ese tema esté en agenda.
"Pero, como comprenderás, para la ocasión el presidente anfitrión tendrá mil obligaciones para atender a más de 30 jefes de Estado y de Gobierno que estarán presentes, entre ellos el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, pero puedes estar segura de que como representante del Estado Dominicano haré cuanto me sea posible, dentro del rigor diplomático y respetando la soberanía del Estado Panameño, para regularizar la situación de miles de dominicanos que puedan verse afectados en su ritmo de vida en un país que les ha acogido con hospitalidad, cariño y respeto", agregó a su respuesta.
En los últimos cinco años (2009 hasta 2013), unos 76, 486 viajeros procedentes de República Dominicana entraron a Panamá. El cónsul dominicano en Panamá dejó pendiente por entregar a DL la cifra de la cantidad de dominicanos que residen en esa nación, cuántos pudieron regularizar su situación con el programa "Panamá, Crisol de Razas" y cuántos se verían afectados en caso de no poder formalizar su estatus migratorio.
Modalidades para el ingreso de personas a Panamá, según el país:
• Los que no necesitan visa de turista: Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala
• Los que requieren visa estampada para ingresar: República Dominicana
• Los que pueden ingresar al territorio nacional con visa o tarjeta de turismo: Belize
• Los que requieren visa autorizada para ingresar.
Los ciudadanos de República Dominicana tienen un plazo de 30 días, desde que pisan el territorio nacional, para poder cambiar su estatus migratorio o ampliar su estadía de turista en cualquiera de las oficinas de migración, so pena de multa, a diferencia del resto de países, que tiene un plazo de hasta seis meses para hacer dicho cambio de turista a cualquier otro tipo de visa.
Recomendaciones
Un documento que obtuvo DL, resalta que en este caso se recomienda crear un marco normativo similar al de los países amigos para los centroamericanos o incluirlos como países amigos, tomando en cuenta que Panamá ha tomado el compromiso de sumarse activamente al proceso de integración centroamericana; mejorar los sistemas de seguimiento y denuncia del tráfico de personas; nueva revisión y adopción de estándares internacionales en relación con las condiciones bajo las cuales los refugiados viven en Panamá.
Consecuencias
De no atender las recomendaciones pueden correrse, entre otros algunos de los siguientes riesgos:
Riesgo de aumento en los casos de deportaciones de centroamericanos
Riesgo de posteriores cambios a leyes migratorias menos flexibles porque no se trabajó en una solución alternativa a tiempo, como los siguientes
Implementación de visas para países centroamericanos
Recorte en tiempo de estadía como turista en Panamá, como lo es el actual caso de República Dominicana y, en un futuro tentativo, lo podría ser de Nicaragua y el resto de países centroamericanos
Peligro de incremento en la trata de personas
Aumento en las poblaciones de refugiados
Riesgo de posteriores cambios a leyes migratorias menos flexibles porque no se trabajó en una solución alternativa a tiempo, como los siguientes
Implementación de visas para países centroamericanos
Recorte en tiempo de estadía como turista en Panamá, como lo es el actual caso de República Dominicana y, en un futuro tentativo, lo podría ser de Nicaragua y el resto de países centroamericanos
Peligro de incremento en la trata de personas
Aumento en las poblaciones de refugiados
Kirsis Díaz
Kirsis Díaz