Más de 20 mil criollas son prostitutas en el Caribe
Según un estudio del Centro de Orientación e Investigación Integral

SANTO DOMINGO. Alrededor de 20,000 dominicanas que residen en seis islas del Caribe se dedican al trabajo sexual lo que las coloca en condiciones de marginalidad y discriminación que les impide el acceso a los servicios de salud.
Así lo demuestra el resultado del estudio "Trabajo sexual, Trata de Personas y VIH/SIDA", realizado por el Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN) realizado en Guyana Francesa, Antigua, Dominica, Guadalupe, Martinica, Trinidad y Tobago y Haití, a donde las criollas llegan vía una red del tráfico ilícito y la trata de personas, con importante vínculos en la República Dominicana.
De acuerdo con Santo Rosario Ramírez, director del COIN, el estudio realizado entre el 2003-2007 revela un incremento de la migración femenina con edades comprendidas entre los 18 a los 35 años hacia el Caribe Insular y una estrecha vinculación entre la pobreza y la desigualdad de género.
Otras de las características de las mujeres es que poseen una carga familiar de uno a tres hijos y con un nivel educativo intermedio.
Son oriundas de las regiones más pobres del país, que de acuerdo con Rosario Ramírez, ejercen el trabajo sexual como una alternativa económica transitoria y no como una opción de vida.
Los resultados de la investigación demuestran que muchas de las mujeres, debido a que residen en forma ilegal, viven en situaciones de violencia, abuso y explotación sexual por parte de tratantes, patronos y clientes que algunas soportan con la esperanza de garantizar su status legal y mejorar su calidad de vida y la de sus familias.
Otra situación que perjudica a las criollas son las barreras del idioma y culturales que dificultan su integración social, así como la falta de representación consular.
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A raíz de los hallazgos, Rosario Ramírez dijo que muchas de las dominicanas se ven en la obligación de quedarse en esas islas porque están embarazadas y otras porque tienen hijos y temen perder sus custodias.
"Las actitudes discriminatorias del personal de salud actúan como barreras de acceso a los servicios de prevención y atención a las enfermedades de transmisión sexual y VIH/Sida", dijo el director del COIN.
Lisania Batista
Lisania Batista