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Redondo Llenas afirma haber vivido un proceso de transformación en la cárcel

El condenado dijo que estudió Derecho, trabajó en proyectos agrícolas y acompañó la formación de otros internos

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Redondo Llenas afirma haber vivido un proceso de transformación en la cárcel
Mientras estuvo recluido en prisión, Mario José Redondo Llenas estudió derecho. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)

Durante tres décadas de encierro en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, en la provincia San Cristóbal, la rutina de Mario José Redondo Llenas, según su propio relato, no estuvo marcada únicamente por el tiempo cumplido, sino por una ruta de formación que osciló entre libros de derecho y jornadas en la tierra.

Mientras el país lo recordaba por uno de los crímenes más impactantes de la historia reciente, dentro de los centros penitenciarios Redondo dice haber construido otra narrativa, que pasó de la alfabetización a las aulas universitarias, hasta completar estudios en abogacía.

Pero su formación no se quedó en lo jurídico. Paralelamente, se capacitó en el área agropecuaria, un espacio que, según sus declaraciones, le permitió trasladar el aprendizaje a la práctica, participando en proyectos agrícolas dentro de prisión.

"Trabajé en proyectos agrícolas donde encontré sentido en el trabajo productivo. Fui testigo de la evolución del sistema penitenciario y del impacto de la educación dentro de él. Completé estudios en Derecho, también tengo una licenciatura en Ciencias y Letras, así como perito en Ciencias Agronómicas", afirmó este martes tras salir de prisión.

Esa dualidad entre códigos legales y trabajo de campo definió su día a día durante años.

"Lo aprendido, lo pensado, lo reflexionado y lo practicado en los centros penitenciarios donde he estado recluido, no haya sido en vano", expresó este martes al salir de prisión. 

En ese proceso, afirmó que no solo fue estudiante. También asumió un rol dentro de la dinámica educativa de los recintos, sirviendo como facilitador y guía de otros privados de libertad, acompañando su formación académica.

"Durante estas tres décadas he estado marcado por el esfuerzo constante de transformación. Participé en procesos educativos desde la alfabetización hasta el nivel universitario. Serví como estudiante, como facilitador de conocimiento y en algunos casos como guía, como compañero de mis compañeros", explicó.

Balance entre responsabilidad y rehabilitación

Su discurso, sin embargo, no se centró únicamente en lo aprendido, sino en el significado que le atribuye a ese tiempo. Redondo planteó su paso por prisión como una etapa de construcción personal, sostenida en la educación y el trabajo productivo.

  • Aun así, marcó una línea clara sobre el alcance de ese proceso: "Hoy salgo convencido de que no tendré una forma de reparar completamente lo ocurrido. No existe una forma. Esa es mi deuda moral permanente. Aún con esa carga, elijo vivir desde el servicio y la responsabilidad".

Con esa afirmación, intenta situar su historia en un punto intermedio entre la gravedad irreversible del crimen contra su primo José Rafael Llenas Aybar y el uso del tiempo en prisión como espacio de formación.

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Egresada de la Universidad Católica Santo Domingo. Apasionada por el periodismo humano, con experiencia destacada en temas políticos, culturales y de moda.