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El consumo de marihuana deja de esconderse y aumenta en República Dominicana

En el país el consumo, cultivo y comercialización de la marihuana están prohibidos por la ley 50-88

Desde la Asociación Casa Abierta proponen al Gobierno concentrar mayores esfuerzos en la prevención, la investigación y la reinserción social de las personas afectadas por el consumo de sustancias

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El consumo de marihuana deja de esconderse y aumenta en República Dominicana
Bolsas con pequeñas cantidades de marihuana destinadas para la venta y su consumo. (EFE)

En parques, conciertos, universidades, barrios y residenciales es cada vez más frecuente percibir el olor a marihuana, una situación que refleja cómo, con el paso de los años, el consumo de esta sustancia pasó de ser poco visible a ocupar espacios importantes en la República Dominicana.

En el país el consumo, cultivo y comercialización de esta droga están prohibidos por la ley 50-88, por lo que una persona puede enfrentar sanciones penales por estas actividades.

El problema no se limita a cuánta marihuana incautan las autoridades ni a cuántas plantaciones son desmanteladas. La preocupación principal está en la normalización del consumo, el inicio a edades tempranas, la falta de políticas preventivas sostenidas y los efectos que puede provocar cuando el uso se convierte en dependencia.

La ley considera traficantes a quienes cultivan esta planta y contempla penas de cinco a 20 años de prisión, además de multas que oscilan entre los 50 mil y 250 mil pesos, para quienes sean sorprendidos cultivando plantaciones de marihuana.

No obstante, la normativa establece una clasificación según la cantidad de plantas involucradas. Cuando se trate de más de 20 y hasta 100 plantas, las penas van de tres a diez años de prisión, con multas de 10 mil a 50 mil pesos. En los casos de 20 plantas o menos, las sanciones pueden ser de dos a cinco años de prisión y multas entre 2 mil y 10 mil pesos, dependiendo de las circunstancias del hecho.

La penalidad de la marihuana en sus distintas modalidades también continúa en otros países de América Latina, como Bolivia, Honduras, El Salvador y Nicaragua, donde el cultivo y la comercialización continúan siendo actividades sancionadas por las legislaciones vigentes. 

Sin embargo, a pesar de las normas regulatorias, la marihuana se mantiene entre las drogas más consumidas, muestra de ello es que ocupa el segundo lugar entre los narcóticos más decomisados en la República Dominicana entre el 2021 y el primer trimestre del 2026.

35,141.15 KG.

La marihuana decomisada en un periodo de casi cinco años en la República Dominicana.

Es decir que, pese a las medidas vigentes, esta planta que se puede cultivar en zonas templadas o cálidas, continúa siendo una mercancía de alto atractivo económico para las redes de narcotráfico.

Las cifras estadísticas

De acuerdo con datos de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), entre 2021 y el primer trimestre de 2026 se habían incautado aproximadamente 35,141.15 kilogramos de marihuana.

Sin embargo, la que las autoridades califican como la mayor incautación en la historia aún no figura en estas estadísticas. Se trata del sembradío desmantelado recientemente en las lomas de la provincia San José de Ocoa, que tuvo un peso superior a las 13,800 libras.

La operación se llevó a cabo en una zona montañosa del distrito municipal El Pinar como resultado de una labor conjunta desarrollada entre el Ministerio Público (MP) y la DNCD.

Este hallazgo guarda relación con un operativo previo realizado en junio en la misma demarcación, donde fue desmantelada otra plantación de marihuana con unas 3,000 plantas.

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Infografía
Plantas de marihuana desmanteladas en Ocoa. (DIARIO LIBRE/STEVEN CURIEL)

Según las autoridades, en esa zona montañosa se han eliminado cultivos de la hierba que superan las 18,000 plantas.

Entre los mayores decomisos de marihuana también figura un cargamento de 4,836 libras ocupado en mayo del 2025 por agentes de la DNCD y miembros del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront) en la carretera Pedernales-Oviedo, próximo a la zona agrícola de Los Olivares.

De acuerdo con el informe oficial, la droga estaba camuflada en 1,043 paquetes ocultos en el interior de un camión cisterna. En ese momento, las autoridades calificaron el operativo como uno de los mayores decomisos de marihuana realizados en la zona fronteriza.

Evolución anual de las incautaciones de marihuana en los últimos cinco años:

  • 2021: 6,262.66 kg

  • 2022: 2,859.34 kg

  • 2023: 6,899.76 kg

  • 2024: 6,422.38 kg

  • 2025: 11,660.08 kg (récord operativo)

  • 2026 (Enero – Marzo) 1,036.93 kg

Políticas preventivas

Para reducir el impacto del consumo de marihuana y otras drogas, desde la Asociación Casa Abierta, organización especializada en la prevención y tratamiento de las adicciones en la República Dominicana, recomiendan a las autoridades enfocarse menos en las medidas de control y repercusión, y concentrar mayores esfuerzos en la prevención, la investigación, la reinserción social y el acceso a tratamientos.

Según el director ejecutivo de la entidad, Juan de la Rosa Hidalgo, en el país no se han desarrollado políticas públicas suficientes para prevenir el consumo de sustancias tanto legales como ilegales, pese a las recomendaciones de organismos internacionales.

En declaraciones a Diario Libre, el psicólogo explicó que, de acuerdo con los informes internacionales de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudc), el consumo de narcóticos ha aumentado a nivel mundial y el cannabis continúa siendo una de las sustancias psicoactivas más consumidas después del alcohol y el tabaco.

"La ausencia de políticas preventivas son las principales causas de la normalización de los consumos en todo el mundo", expresó.

Inician a temprana edad

De la Rosa Hidalgo sostuvo que el consumo de la marihuana y otras drogas suele comenzar en edades tempranas, especialmente a nivel internacional, donde se reporta que los rangos de edad cada vez son menores.

No obstante, precisó que en la República Dominicana no hay datos que evidencien esa realidad. 

En relación a las consecuencias sobre el consumo de marihuana, el psicólogo aclaró que el uso frecuente no necesariamente implica una adicción, ya que una persona puede desarrollar un hábito de consumo sin experimentar afectaciones familiares o sociales.

Sin embargo, advirtió que cuando se desarrolla una dependencia sí pueden producirse daños neurológicos, psicológicos, familiares y sociales.

"No todas las personas que consumen sustancias, llegan a consumos problemáticos. La mayoría inicia a temprana edad, pero abandonan, consumen de manera ocasional, o lo hacen como hábito sin ninguna consecuencia", afirmó.

Añadió que las adiciones pueden desencadenar trastornos de "muy difícil recuperación", debido a los cambios neurológicos que pueden producir, aunque señaló que, entre las sustancias psicoactivas, la marihuana es la de menores consecuencias.

Apoyo en Casa Abierta

Casa Abierta ofrece atención ambulatoria mediante un modelo de terapia cognitivo-conductual, con intervenciones individuales, familiares y grupales.

La institución recibe recursos a través del Ministerio de Salud Pública (MSP), desde el año 1975. Sin embargo, su director ejecutivo considera que esos fondos nunca han sido suficientes para cubrir las necesidades de prevención, tratamiento, investigación, reinserción social y reducción de riesgos y daños.

Para apartar a los jóvenes de este flagelo, De la Rosa Hidalgo entiende que las familias deben asumir con responsabilidad la formación y educación de sus hijos para que esa tarea no recaiga en el entorno social.En ese sentido, considera fundamental fomentar la educación en valores, el pensamiento crítico y la formación ciudadana como herramientas de protección frente al consumo problemático de sustancias.

TEMAS -

Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo, por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con trayectoria en periódicos de la República Dominicana.