"Nidos de pájaros" que China paga a precios de oro

Kumai, Indonesia. El lucrativo negocio que espolea el consumo de "nido de pájaro", manjar muy apreciado por el peculiar paladar chino, es para la localidad indonesia de Kumai una fuente de riqueza a costa de la insalubridad causada por la invasión de aves.
En esta ciudad de la isla de Borneo las únicas casas de más de un piso de altura son las que albergan las moradas de pájaros que empezaron a surgir hace unos seis años, cuando inversores chinos se dieron cuenta de que el clima y situación eran condiciones adecuadas para criar vencejos, la especie de ave que produce el tipo de nido que reclaman las firmas que los comercializan y los consumidores.
El vencejo, similar a la golondrina, elabora su nido con saliva y le otorga una textura única que convierte a esta sustancia en una exquisitez gastronómica por la que se llegan a pagar miles de euros en China y en las grandes comunidades de chinos que hay en todos los países de Asia.
En el centro de esta pequeña "ciudad de los pájaros" se suceden los edificio de cemento de aspecto antiestético, sin ventanas pero con diminutos agujeros por los que se cuelan centenares de aves que en estos moran.
Son muchos los vecinos que se quejan de los problemas que acarrea la gran abundancia de pájaros, cuyo número dicen que quintuplica en tamaño a la de residentes en Kumai. Según la municipalidad, en Kumai viven unas 20 mil personas.
En esta ciudad de la isla de Borneo las únicas casas de más de un piso de altura son las que albergan las moradas de pájaros que empezaron a surgir hace unos seis años, cuando inversores chinos se dieron cuenta de que el clima y situación eran condiciones adecuadas para criar vencejos, la especie de ave que produce el tipo de nido que reclaman las firmas que los comercializan y los consumidores.
El vencejo, similar a la golondrina, elabora su nido con saliva y le otorga una textura única que convierte a esta sustancia en una exquisitez gastronómica por la que se llegan a pagar miles de euros en China y en las grandes comunidades de chinos que hay en todos los países de Asia.
En el centro de esta pequeña "ciudad de los pájaros" se suceden los edificio de cemento de aspecto antiestético, sin ventanas pero con diminutos agujeros por los que se cuelan centenares de aves que en estos moran.
Son muchos los vecinos que se quejan de los problemas que acarrea la gran abundancia de pájaros, cuyo número dicen que quintuplica en tamaño a la de residentes en Kumai. Según la municipalidad, en Kumai viven unas 20 mil personas.
Diario Libre
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