No hubo plagio a murales seminario dominicano
Revelan verdad sobre relación entre pinturas de RD y las que decoran catedral madrileña para la boda real

Santo Domingo. La Iglesia está alterada. Y no es para menos. Primero, un periódico español acusó al pintor Kiko Argüello de copiar los murales de la catedral madrileña de La Almudena -donde contraerán matrimonio Felipe de Borbón y Letizia Ortiz- de los que figuran en la capilla del seminario Redemptoris Mater, en Santo Domingo. Unas manchas que también cayeron en el arzobispo de Madrid, Antonio Rouco Varela, quien lo contrató.
Después, un periódico dominicano publicó que el artista español Argüello se había autoplagiado, ya que -según este medio- él fue el autor de ambas obras, la española y la dominicana.
Ni una cosa ni otra. Así lo asegura el vicerrector del seminario, el padre Guillermo Rosario, quien desmiente las dos versiones. En primer lugar, -asegura- porque quien pintó los murales dominicanos fue una discípula de Argüello, una misionera italiana. Los hizo en 1998 –dos años después de que la capilla fuera inaugurada- y los realizó siguiendo las pautas de la pintura de Argüello, caracterizada por presentar el canon del arte bizantino.
Y, segundo, porque todas las pinturas de los 57 seminarios que el Camino Neocatecumenal tiene distribuidos por todo el mundo –entre ellos, el de Santo Domingo- siguen unos patrones similares dictados precisamente por el fundador de este movimiento católico, el mismo Kiko Argüello, y por su forma uniforme de concebir el arte eclesial.
"Por caridad, ni Argüello se ha plagiado a sí mismo, ni plagió a otro. Eso es absurdo", alza la voz Rosario, quien además vio las siete pinturas y las ocho vidrieras de la catedral de La Almudena. "Se parecen, pero es porque es la misma estética del movimiento".
Sin duda, la polémica iniciada en España sobre si la elección de Argüello para decorar los ábsides de esta catedral española era la correcta o no cruzó hasta tierras dominicanas.
Después, un periódico dominicano publicó que el artista español Argüello se había autoplagiado, ya que -según este medio- él fue el autor de ambas obras, la española y la dominicana.
Ni una cosa ni otra. Así lo asegura el vicerrector del seminario, el padre Guillermo Rosario, quien desmiente las dos versiones. En primer lugar, -asegura- porque quien pintó los murales dominicanos fue una discípula de Argüello, una misionera italiana. Los hizo en 1998 –dos años después de que la capilla fuera inaugurada- y los realizó siguiendo las pautas de la pintura de Argüello, caracterizada por presentar el canon del arte bizantino.
Y, segundo, porque todas las pinturas de los 57 seminarios que el Camino Neocatecumenal tiene distribuidos por todo el mundo –entre ellos, el de Santo Domingo- siguen unos patrones similares dictados precisamente por el fundador de este movimiento católico, el mismo Kiko Argüello, y por su forma uniforme de concebir el arte eclesial.
"Por caridad, ni Argüello se ha plagiado a sí mismo, ni plagió a otro. Eso es absurdo", alza la voz Rosario, quien además vio las siete pinturas y las ocho vidrieras de la catedral de La Almudena. "Se parecen, pero es porque es la misma estética del movimiento".
Sin duda, la polémica iniciada en España sobre si la elección de Argüello para decorar los ábsides de esta catedral española era la correcta o no cruzó hasta tierras dominicanas.
Diario Libre
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