Nobel de Física a pioneros de computación cuántica
Con la física cuántica se pueden crear computadoras inimaginablemente veloces

NUEVA YORK.- El francés Serge Haroche y el estadounidense David Wineland obtuvieron el martes el Premio Nobel de Física de 2012 por inventar y desarrollar métodos para observar las diminutas partículas cuánticas, un trabajo que puede ayudar a crear una nueva generación de computadores superveloces.
Los dos investigadores abrieron la puerta a nuevos experimentos en la física cuántica en la década de 1990, al mostrar el camino para observar átomos y partículas de luz llamadas fotones conservando sus propiedades cuánticas.
La física cuántica, un campo con cerca de un siglo de antigüedad, explica muchas cosas acerca de la naturaleza e incluye algunos comportamientos inusuales por parte de partículas aisladas.
En esta situación, un átomo, electrón o fotón adopta propiedades extrañas. Por ejemplo, puede estar dos veces en el mismo lugar o comportarse como una onda. Sin embargo, estas propiedades cambian instantáneamente cuando interactúa con algo más, como cuando alguien la observa.
Trabajando por separado, los dos científicos, ambos de 68 años, desarrollaron " métodos experimentales innovadores" que les permitieron manipular, medir y controlar los frágiles estados cuánticos, dijo la Real Academia Sueca de Ciencias.
Wineland atrapa iones -átomos cargados eléctricamente- y los mide con luz, mientras que Haroche controla y mide fotones.
"Sus métodos innovadores han permitido que este campo de investigación dé los primeros pasos hacia la creación de una nueva clase de computadores superveloces con base en la física cuántica", dijo la Academia. "La investigación también llevó a la construcción de relojes de precisión extrema que podrían ser la base futura de un nuevo parámetro de tiempo".
Haroche es profesor del Colegio de Francia y la Escuela Normal Superior en París. Wineland es físico del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Colorado.
Haroche dijo que estaba caminando con su esposa en París cuando recibió la llamada de los jueces del Nobel.
"Estaba en la calle y pasaba frente a una banca, por eso pude sentarme", dijo en una conferencia de prensa en Estocolmo por teléfono. "Es muy abrumador".
"Con la física cuántica se pueden crear computadoras inimaginablemente veloces. Pueden hacerse cosas que están prohibidas por las leyes clásicas de la física", dijo Haroche a The Associated Press.
Haroche también dijo que la investigación cuántica podría ayudar a hacer más precisos los sistemas de navegación de posicionamiento global (GPS).
Wineland dijo a la AP que estaba durmiendo cuando su esposa contestó el teléfono a las 3.30 horas en Denver. Estaba muy sorprendido, a pesar de que su nombre se había barajado en ediciones anteriores.
"Pero la verdad es que no había oído nada esta vez. Fue ciertamente sorprendente y un poco abrumador en este momento", dijo. "Me siento como si me hubiera hecho mucho más inteligente de la noche a la mañana".
Al preguntarle cómo lo va a celebrar, Wineland contestó: "Probablemente voy a estar muy agotado para esta noche: Probablemente voy a tomar una copa de vino y quedarme dormido".
Wineland se esforzó en señalar que muchos investigadores están trabajando en ese campo. "En primer lugar, una gran cantidad de personas han estado trabajando en computadores avanzados y relojes atómicos desde hace mucho tiempo. Es un poco vergonzoso centrarse en sólo dos individuos", dijo.
Wineland dijo a los periodistas que cree que en la próxima década los computadores cuánticos atravesarán un umbral y serán capaces de manejar problemas que son insolubles en los equipos de hoy.
Los jueces del Nobel dijeron que las computadoras cuánticas podrían cambiar radicalmente la vida de las personas, de la misma forma en que lo hicieron los computadores clásicos el siglo pasado, pero aún faltan décadas para un computador cuántico a gran escala.
El anuncio de los premios Nobel comenzó el lunes con la presea de Medicina, que fue concedida al británico John Gurdon y al japonés Shinya Yamanaka, precursores en el estudio de las células madre. Cada galardón tiene un premio monetario de ocho millones de coronas suecas (unos 1,2 millones de dólares) que se entregarán el 10 de diciembre, en el aniversario del fallecimiento del creador de los galardones Alfred Nobel en 1896.
Los dos investigadores abrieron la puerta a nuevos experimentos en la física cuántica en la década de 1990, al mostrar el camino para observar átomos y partículas de luz llamadas fotones conservando sus propiedades cuánticas.
La física cuántica, un campo con cerca de un siglo de antigüedad, explica muchas cosas acerca de la naturaleza e incluye algunos comportamientos inusuales por parte de partículas aisladas.
En esta situación, un átomo, electrón o fotón adopta propiedades extrañas. Por ejemplo, puede estar dos veces en el mismo lugar o comportarse como una onda. Sin embargo, estas propiedades cambian instantáneamente cuando interactúa con algo más, como cuando alguien la observa.
Trabajando por separado, los dos científicos, ambos de 68 años, desarrollaron " métodos experimentales innovadores" que les permitieron manipular, medir y controlar los frágiles estados cuánticos, dijo la Real Academia Sueca de Ciencias.
Wineland atrapa iones -átomos cargados eléctricamente- y los mide con luz, mientras que Haroche controla y mide fotones.
"Sus métodos innovadores han permitido que este campo de investigación dé los primeros pasos hacia la creación de una nueva clase de computadores superveloces con base en la física cuántica", dijo la Academia. "La investigación también llevó a la construcción de relojes de precisión extrema que podrían ser la base futura de un nuevo parámetro de tiempo".
Haroche es profesor del Colegio de Francia y la Escuela Normal Superior en París. Wineland es físico del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Colorado.
Haroche dijo que estaba caminando con su esposa en París cuando recibió la llamada de los jueces del Nobel.
"Estaba en la calle y pasaba frente a una banca, por eso pude sentarme", dijo en una conferencia de prensa en Estocolmo por teléfono. "Es muy abrumador".
"Con la física cuántica se pueden crear computadoras inimaginablemente veloces. Pueden hacerse cosas que están prohibidas por las leyes clásicas de la física", dijo Haroche a The Associated Press.
Haroche también dijo que la investigación cuántica podría ayudar a hacer más precisos los sistemas de navegación de posicionamiento global (GPS).
Wineland dijo a la AP que estaba durmiendo cuando su esposa contestó el teléfono a las 3.30 horas en Denver. Estaba muy sorprendido, a pesar de que su nombre se había barajado en ediciones anteriores.
"Pero la verdad es que no había oído nada esta vez. Fue ciertamente sorprendente y un poco abrumador en este momento", dijo. "Me siento como si me hubiera hecho mucho más inteligente de la noche a la mañana".
Al preguntarle cómo lo va a celebrar, Wineland contestó: "Probablemente voy a estar muy agotado para esta noche: Probablemente voy a tomar una copa de vino y quedarme dormido".
Wineland se esforzó en señalar que muchos investigadores están trabajando en ese campo. "En primer lugar, una gran cantidad de personas han estado trabajando en computadores avanzados y relojes atómicos desde hace mucho tiempo. Es un poco vergonzoso centrarse en sólo dos individuos", dijo.
Wineland dijo a los periodistas que cree que en la próxima década los computadores cuánticos atravesarán un umbral y serán capaces de manejar problemas que son insolubles en los equipos de hoy.
Los jueces del Nobel dijeron que las computadoras cuánticas podrían cambiar radicalmente la vida de las personas, de la misma forma en que lo hicieron los computadores clásicos el siglo pasado, pero aún faltan décadas para un computador cuántico a gran escala.
El anuncio de los premios Nobel comenzó el lunes con la presea de Medicina, que fue concedida al británico John Gurdon y al japonés Shinya Yamanaka, precursores en el estudio de las células madre. Cada galardón tiene un premio monetario de ocho millones de coronas suecas (unos 1,2 millones de dólares) que se entregarán el 10 de diciembre, en el aniversario del fallecimiento del creador de los galardones Alfred Nobel en 1896.
Diario Libre
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