"Para mí es casi obligatorio dar voz a los que salimos"

Víctor Manuel Ramos reside en EE.UU. desde 1989. Fuente externa

Sd La migración está llena de historias. Los que parten hacia donde sus sueños le llaman, llevan a su espaldas el sacrifico, la esperanza la nostalgia. Esta realidad ha encontrado voz en Víctor Manuel Ramos, un escritor y periodista que forma parte de esas historias y quien el pasado miércoles resultó ganador del Primer Certamen Literario de la Academia Norteamericana de la Lengua Española con su novela "La vida pasajera".

Ramos, oriundo de la ciudad de Santiago, emigró a New York a los quince años. Estudió periodismo y ha escrito para el Daily News, Dario La Prensa y el Newsday. En 2005 publicó "Morirsoñando: cuentos agridulces 1998-2005". En la actualidad es reportero del Orlando Sentinel, de Miami, donde reside.

P. ¿Qué significa este premio para ti, como escritor y como parte de la diáspora dominicana en EUA?

R. Uno escribe en la soledad, dando un salto de fe para creer en sí mismo e invertir una gran cantidad de energía vital en una novela. Es muy gratificante saber que esas palabras llegan más allá de la esfera propia. Para mí es un verdadero honor recibir el reconocimiento de una organización tan seria como la Academia Norteamericana de la Lengua Española y contar a la vez con la aprobación unánime de los miembros del jurado.

Además, este es el primer certamen que celebra la Academia en Estados Unidos, donde habemos casi 47 millones de hispanos y hace falta un empuje para que la lengua y su herencia literaria no se pierdan.

P. En tu libro "Morirsoñando, cuentos agridulces 1998-2005", abordas ese "ser de aquí y de allá" del inmigrante dominicano ¿En tu novela galardonada también retomas esta realidad?

R. Sí. Varios de los cuentos que aparecen en "Morirsoñando" se escribieron en los años en que ideaba esta novela y reflejan intereses comunes, aunque tanto por su extensión como por la variedad de personajes la novela va más allá y pone esa lucha migratoria junto a preguntas mayores, asuntos de naturaleza existencial que siempre me ocupan.

Dicho eso, para mí es casi obligatorio dar voz a la experiencia de los que salimos del país, porque en gran medida lo que se ha escrito de nosotros surge de personas que no han vivido la experiencia del desarraigo.

P. Es frecuente señalar el lazo económico entre RD y sus emigrantes ¿Consideras que la obra de autores de origen dominicano en Estados Unidos y otros países podría convertirse en un vínculo entre ambas orillas?

R. Ojalá que podamos aportar a una mayor comprensión de ambas partes. La ayuda económica es importante y notable, pero tenemos otra influencia que no se mide en función de la tasa de cambio de dólares y euros a pesos. Somos una fuerza multicultural que se mueve en distintas direcciones. Hacia la República Dominicana llevamos las influencias de los lugares donde vivimos. Y traemos parte de la idiosincrasia dominicana a estos lugares del mundo.

Me gusta el béisbol como a cualquier otro dominicano, pero creo que ya llega la hora de que también se nos conozca por otros frutos, y mucho de eso se deberá a esta diáspora a que te refieres. Con nosotros la dominicanidad se expande.

P. Además de la migración ¿A qué otros temas deberían mirar los escritores de la diáspora?

R. A todos y cada uno de los temas que tengan valor artístico e interés humano. No tenemos que limitarnos a la experiencia migratoria tanto y como podemos trascender el tema trujillista que se ha vuelto tan obsesivo en nuestra narrativa.

Ni siquiera tenemos que escribir sobre temas dominicanos. Habitamos un mundo más amplio, aunque lo nuestro también refleje temas universales.

P.¿Cómo ves el mundo literario dominicano? ¿Una lejana referencia o mantienes algún puente con los escritores de la isla?

R. Escribimos en soledad, como dije, pero las conexiones visibles e invisibles existen. El reto que tenemos es que los libros de escritores dominicanos no circulan mucho fuera del país, y viceversa. El Internet es una vía que tenemos que seguir aprovechando y a mí me ha llevado a conocer escritores como tú con los que siento una fuerte hermandad.

Hace unos meses recibí una caja de libros dominicanos que me hizo llegar la escritora Rosa Silverio y he ido leyéndolos con el mismo placer nostálgico con que abro el dulce de naranjas que me trae mi hermana desde Santo Domingo. Ahora el licor dominicano se encuentra en cualquier tienda de Estados Unidos, y espero que algún día pase lo mismo con los libros. 

P. ¿Existe la posibilidad de que podamos ver tus libros en las librerías dominicanas?

R. Espero que sí. La novela la publicará el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua en Burgos, España. Haré lo posible para que llegue a la República Dominicana, aunque a lo mejor necesite alguna ayuda.

El reto que tenemos es que los libros de escritores dominicanos no circulan mucho fuera del país, y viceversa"

20100701 http://www.diariolibre.com

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