Pastor protestante convicto por poligamia de ocho mujeres quería casarse con otras cuatro
Vuelve a la cárcel después de salir en libertad condicional
NUEVA YORK._ No bien salió de la cárcel, donde cumplió una sentencia por poligamia al estar casado con ocho mujeres, el pastor protestante de la raza negra Anthony Owens de 35 años de edad, quiería matrimonios con cuatro más. El reverendo quien tuvo que regresar a prisión por violar las condiciones de su libertad condicional, que le prohibían abandonar el estado de Georgia, pasó dos años tras las rejas.
Según el periódico Atlanta Journal Constitution, Owens, prometió desde la cárcel no volverse a casar jamás, pero no lo dudó al estar nuevamente en las calles y ahora pide las "manos" de cuatro féminas, que han descubierto que no eran las únicas en su vida.
Fue liberado en noviembre del año 2005 y en octubre le propuso a la enfermera Cheryl Selmon de 48 años, que se casaran. "Creí haber encontrado a un hombre de Dios, que me habló mucho de religión", dijo la mujer. Ella le negó el sí y Owens, entonces le pidió matrimonio a la señora Marlene Keeler de 42 años, coordinadora de un grupo de oración en una iglesia de Missippi, quien concedió la boda.
Ese mismo mes, se le acercó a Karen Ward de 43 años y madre de dos hijos en un restaurante de Memphis a la que después de salir con ella por algún tiempo, le prometió matrimonio.
"Me dijo que Dios le había revelado que él iba a llevar a mi familia a California, donde tendríamos una vida mejor", explicó la señora Ward.
Incluso ella le informó al propietario del apartamento donde residía que se iba a mudar pronto. Sacó sus hijos de la escuela.
"Owens me dijo que era un hombre del señor, pero en realidad es un desastre", sostuvo la frustrada mujer. "Odio el día en que lo conocí", agregó en la entrevista con el diario de Atlanta.
Betty Dixon, fue la cuarta víctima del pastor. A ésta, enfermera también y de 38 años de edad, con seis hijos, Owens, le prometió boda.
Tras conocerla en un casino de Memphis, le dijo que Dios lo había enviado para ayudarla. El reverendo se mudó a la casa de Dixon, le ofreció boda y le dijo que le compraría otra vivienda.
"Cuando pidió mi mano, no tenía anillo, me dijo que el anillo estaba en una caja fuerte, que se le había olvidado la combinación, pero nunca la prenda", relató la enfermera Dixon.
El anillo, el pastor se lo había dado a Keeler, que es la única de todas que ha visitado al preso en la cárcel del condado de Gwinnet, prisión en la que se entregó voluntariamente el pasado 30 de abril.
Según el periódico Atlanta Journal Constitution, Owens, prometió desde la cárcel no volverse a casar jamás, pero no lo dudó al estar nuevamente en las calles y ahora pide las "manos" de cuatro féminas, que han descubierto que no eran las únicas en su vida.
Fue liberado en noviembre del año 2005 y en octubre le propuso a la enfermera Cheryl Selmon de 48 años, que se casaran. "Creí haber encontrado a un hombre de Dios, que me habló mucho de religión", dijo la mujer. Ella le negó el sí y Owens, entonces le pidió matrimonio a la señora Marlene Keeler de 42 años, coordinadora de un grupo de oración en una iglesia de Missippi, quien concedió la boda.
Ese mismo mes, se le acercó a Karen Ward de 43 años y madre de dos hijos en un restaurante de Memphis a la que después de salir con ella por algún tiempo, le prometió matrimonio.
"Me dijo que Dios le había revelado que él iba a llevar a mi familia a California, donde tendríamos una vida mejor", explicó la señora Ward.
Incluso ella le informó al propietario del apartamento donde residía que se iba a mudar pronto. Sacó sus hijos de la escuela.
"Owens me dijo que era un hombre del señor, pero en realidad es un desastre", sostuvo la frustrada mujer. "Odio el día en que lo conocí", agregó en la entrevista con el diario de Atlanta.
Betty Dixon, fue la cuarta víctima del pastor. A ésta, enfermera también y de 38 años de edad, con seis hijos, Owens, le prometió boda.
Tras conocerla en un casino de Memphis, le dijo que Dios lo había enviado para ayudarla. El reverendo se mudó a la casa de Dixon, le ofreció boda y le dijo que le compraría otra vivienda.
"Cuando pidió mi mano, no tenía anillo, me dijo que el anillo estaba en una caja fuerte, que se le había olvidado la combinación, pero nunca la prenda", relató la enfermera Dixon.
El anillo, el pastor se lo había dado a Keeler, que es la única de todas que ha visitado al preso en la cárcel del condado de Gwinnet, prisión en la que se entregó voluntariamente el pasado 30 de abril.
Miguel Cruz Tejada
Miguel Cruz Tejada