PL. - Pregunta Libre
Años Bisiestos (continuación)
¿Cómo se explica la existencia de los años bisiestos, cuando el mes de febrero trae 29 días? Luis Manuel González, Distrito Nacional.
Aquí va la segunda parte del artículo publicado por Adrián Paenza, en el periódico argentino Página 12:
" Tampoco fue fácil en esa época, no crea. Por ejemplo, la iglesia ortodoxa rusa todavía usa el calendario juliano. La Navidad para ellos llega el 7 de enero. Cada siglo pierden un día. El grupo de personas que se guían por esas convenciones está 13 días "atrás" de nosotros, y en el año 2100 llegará a 14.
Pero, como decía antes, agregar un 29 de febrero cada cuatro años no resuelve el problema. Es que la Tierra no entiende de números "exactos". Sería muchísimo más fácil que efectivamente diera el giro alrededor del Sol en 365 días y un cuarto. Bastaría -cada tanto- con agregar un día más al calendario y listo. Pero no. En realidad, no tarda 365,25, sino que una "buena" aproximación es aceptar que le lleva 365,242190419 días. Los efectos de tantos decimales serían solamente perceptibles si fuéramos a vivir decenas de miles de años. Presumo que, para entonces, quienes nos sigan se habrán ocupado de encontrar alguna otra solución que la que usamos ahora.
Pero si bien tantos decimales no son necesarios, sí hace falta considerar algunos más. Si uno acepta 365,2425 -con cuatro dígitos después de la coma- entonces el 29 de febrero cada cuatro años no alcanza. Es que ese pequeño factor de 0,0025 obliga a saltearse algunos años bisiestos y compensar con otros. Y eso hacemos: si bien todos los años que son múltiplos de cuatro son bisiestos (por eso 2004 fue bisiesto, igual que 2008, 2012, 2016, 2020, 2024... y así siguiendo) los que son múltiplos de 100, no. Y de esto ya es un incordio acordarse: los años 1700, 1800 y 1900 no fueron bisiestos.
Y cuando uno está dispuesto a decir que ya entendió todo, falta un dato. Para seguir compensando esos decimales que parecían tan intrascendentes, ¡hace falta que sí sean bisiestos los múltiplos de 400! Es decir, el año 2000 que no debió ser bisiesto, sin embargo lo fue porque es múltiplo de 400, y lo mismo sucederá con el año 2400.
En cada ciclo de 2000 años hay 485 años bisiestos y, por lo tanto, 485 días que caen en 29 de febrero. Esos son los que hemos agregado y reconocido hasta acá. En fin. Los números decimales que parecían tan irrelevantes (y de hecho, a partir del cuarto lo son, tienen una incidencia muy singular en nuestra vida cotidiana. Si no hubiera años bisiestos, las estaciones empezarían a correrse (a baja velocidad, pero se correrían) y cualquier planificación que dependiera de ellas sería una tortura.
La última pregunta que la/lo invito a pensar es la siguiente: un niño que nació el 29 de febrero del 2004, ¿cuántos años cumplió el pasado 29 de febrero del 2012? ¿Dos u ocho?".
Una última cuestión: Los años bisiestos se llaman así, por que en latín, un día determinado, por ejemplo el 24 de febrero, se decía : "Ante diem sextum kalendas martias". Esto se entendería en castellano como: "Día sexto antes del 1ro de marzo". Algo así como "faltan seis días para el 1ro de marzo". Pero como los romanos no tenían 29 de febrero, pero sí tenían dos días 24 de febrero, que sería el 24 "bis", cada cuatro años aparecía este día, y el sacerdote encargado de anunciarlo decía: "Ante diem bis sextum kalendas martias", o lo que es lo mismo (casi): "Hoy es el día bis sexto antes del 1ro de marzo". Y de esa frase surge la palabra "bisiesto", por "bis sextum".
Dirija sus preguntas a: acardenas@diariolibre.com
¿Cómo se explica la existencia de los años bisiestos, cuando el mes de febrero trae 29 días? Luis Manuel González, Distrito Nacional.
Aquí va la segunda parte del artículo publicado por Adrián Paenza, en el periódico argentino Página 12:
" Tampoco fue fácil en esa época, no crea. Por ejemplo, la iglesia ortodoxa rusa todavía usa el calendario juliano. La Navidad para ellos llega el 7 de enero. Cada siglo pierden un día. El grupo de personas que se guían por esas convenciones está 13 días "atrás" de nosotros, y en el año 2100 llegará a 14.
Pero, como decía antes, agregar un 29 de febrero cada cuatro años no resuelve el problema. Es que la Tierra no entiende de números "exactos". Sería muchísimo más fácil que efectivamente diera el giro alrededor del Sol en 365 días y un cuarto. Bastaría -cada tanto- con agregar un día más al calendario y listo. Pero no. En realidad, no tarda 365,25, sino que una "buena" aproximación es aceptar que le lleva 365,242190419 días. Los efectos de tantos decimales serían solamente perceptibles si fuéramos a vivir decenas de miles de años. Presumo que, para entonces, quienes nos sigan se habrán ocupado de encontrar alguna otra solución que la que usamos ahora.
Pero si bien tantos decimales no son necesarios, sí hace falta considerar algunos más. Si uno acepta 365,2425 -con cuatro dígitos después de la coma- entonces el 29 de febrero cada cuatro años no alcanza. Es que ese pequeño factor de 0,0025 obliga a saltearse algunos años bisiestos y compensar con otros. Y eso hacemos: si bien todos los años que son múltiplos de cuatro son bisiestos (por eso 2004 fue bisiesto, igual que 2008, 2012, 2016, 2020, 2024... y así siguiendo) los que son múltiplos de 100, no. Y de esto ya es un incordio acordarse: los años 1700, 1800 y 1900 no fueron bisiestos.
Y cuando uno está dispuesto a decir que ya entendió todo, falta un dato. Para seguir compensando esos decimales que parecían tan intrascendentes, ¡hace falta que sí sean bisiestos los múltiplos de 400! Es decir, el año 2000 que no debió ser bisiesto, sin embargo lo fue porque es múltiplo de 400, y lo mismo sucederá con el año 2400.
En cada ciclo de 2000 años hay 485 años bisiestos y, por lo tanto, 485 días que caen en 29 de febrero. Esos son los que hemos agregado y reconocido hasta acá. En fin. Los números decimales que parecían tan irrelevantes (y de hecho, a partir del cuarto lo son, tienen una incidencia muy singular en nuestra vida cotidiana. Si no hubiera años bisiestos, las estaciones empezarían a correrse (a baja velocidad, pero se correrían) y cualquier planificación que dependiera de ellas sería una tortura.
La última pregunta que la/lo invito a pensar es la siguiente: un niño que nació el 29 de febrero del 2004, ¿cuántos años cumplió el pasado 29 de febrero del 2012? ¿Dos u ocho?".
Una última cuestión: Los años bisiestos se llaman así, por que en latín, un día determinado, por ejemplo el 24 de febrero, se decía : "Ante diem sextum kalendas martias". Esto se entendería en castellano como: "Día sexto antes del 1ro de marzo". Algo así como "faltan seis días para el 1ro de marzo". Pero como los romanos no tenían 29 de febrero, pero sí tenían dos días 24 de febrero, que sería el 24 "bis", cada cuatro años aparecía este día, y el sacerdote encargado de anunciarlo decía: "Ante diem bis sextum kalendas martias", o lo que es lo mismo (casi): "Hoy es el día bis sexto antes del 1ro de marzo". Y de esa frase surge la palabra "bisiesto", por "bis sextum".
Dirija sus preguntas a: acardenas@diariolibre.com
Annet Cárdenas
Annet Cárdenas