Sergio Ramírez: la revolución sandinista envejeció y se transformó en neoliberal

  • El escritor pronunció recientemente varias conferencias en el país
$!Sergio Ramírez: la revolución sandinista envejeció y se transformó en neoliberal
Sergio Ramírez Mercado

El destacado novelista y cuentista nicaragüense, Sergio Ramírez Mercado, ganador del Premio Cervantes (2017), un hombre que ha dedicado gran parte de su vida a la lucha por la democracia, enfrentando a la dinastía de los Somoza hasta culminar con el triunfo de la revolución sandinista, visitó recientemente el país invitado por la Fundación René del Risco Bermúdez para dictar varias conferencias magistrales en Santo Domingo y Santiago.

Este prolífico escritor, de gran talento narrativo, oriundo de Matasatepe o tierra de brujos, (1942), está muy ligado al país: fue amigo de Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez y del ex presidente Leonel Fernández, entre otros, estuvo presente en la toma de juramentación de Salvador Jorge Blanco, en 1982. En su labor de periodista ha escrito reportajes sobre el país.

Fue vicepresidente de Nicaragua (1985-1990) durante el primer gobierno de Daniel Ortega, además miembro de la Junta de Reconstrucción Nacional que dirigió la nación centroamericana tras el triunfo de la revolución en 1979. Renunció a la revolución sandinista cuando esta envejeció, de ahí su texto “Adiós Muchachos”. Fue candidato presidencial, sin éxitos, en 1996.

Sin temor confiesa que la política le dejó un sabor amargo: “Yo me inscribo en la lista de los intelectuales derrotados por la política”.

“Yo creo que la revolución se cerró en 1990, como se le conoce terminó en 1990, cuando se cerró este proceso que quiso hacer cambios sociales, con la derrota del Frente Sandinista de Liberación Nacional en las elecciones de febrero de 1990 cuando ganó la presidencia de la República doña Violeta Chamorro,” explicó.

Para el autor de “Margarita, está linda la mar”, “Catalina y Catalina”, entre otras obras, la revolución tuvo unos ideales que no se cristalizaron, se creía que la derrota de Somoza conduciría a un tipo de sociedad diferente.

Los ideales de la revolución sandinista quedaron atrás, reflexiona. Recuerda que Ortega al retornar al poder lo hace mediante un pacto con el caudillo del partido Liberal, Arnaldo Alemán y vuelve aliado con el empresariado y gobierna bajo los lineamientos del Fondo Monetario internacional, con un esquema neoliberal, todo ello revestido de una retórica revolucionaria.

Los sacrificios sociales y ajustes fiscales llevan al pueblo a protestar en abril del 2018 contra la situación asfixiante que está padeciendo, la represión dejó más de 400 muertos a manos de las fuerzas del orden.

Sergio Ramírez define a Daniel Ortega como un típico a caudillo del siglo IXX, que termina controlándolo todo: el Poder Judicial, el Poder legislativo, un molde que se ha repetido a lo largo de la historia de Nicaragua que crea dictadores.

El escritor nicaragüense no ve el futuro de su país con ojos halagüeños: “La economía se va deteriorando, se han fugado más de 2000 millones de dólares de una reserva nacional de 5000, el financiamiento de la economía está a medio gas, no hay créditos bancarios, nadie le presta a nadie, la agricultura se está destruyendo, las exportaciones están cayendo”.

Nicaragua tiene una economía muy pequeña y debilitada y se esperan protestas sociales y exigencias para que haya un entendimiento, un diálogo nacional en búsqueda de reforma y de crear un sistema electoral creíble donde la población pueda escoger libremente quién lo va gobernar. “Yo espero que eso se haga sin violencia”, agrega.

Es decir - comenta- que gane el que tenga más votos y que los votos sean contados de manera transparentes y advierte que sería absurdo que Nicaragua vuelva a pagar el costo de una guerra civil como la que se libró contra Somoza, que dejó más de 20 mil muertos, por conquistar la democracia.

20191108 https://www.diariolibre.com

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