Principales figuras políticas dominicanas en NY se baten por liderazgo
Existe poco entusiasmo en comunidad dominicana por contienda entre Miguel y Adriano

NUEVA YORK.- El asambleísta Adriano Espaillat y el concejal Miguel Martínez representantes demócratas por los distritos 72 y 10 en la Asamblea Estatal de Albany y el Consejo Municipal de Nueva York, recorren cada uno por su lado las calles del Alto Manhattan. Antes lo hacían juntos evocando proyectos de desarrollo para la comunidad.
Como una remembranza de sus inicios políticos, cuando ambos lograron la más sólida proyección de aspirantes criollos en históricas contiendas que los elevaron a ser el primero en la curul estatal (Espaillat) y el segundo en la bancada municipal (Martínez), las dos principales figuras políticas demócratas de la dominicanidad, se baten de nuevo en una competencia cuyo único propósito es el de controlar el liderazgo de sus respectivos clubes políticos (tendencias) a lo interno del partido.
Para muchos analistas y observadores locales de medios anglos e hispanos, esa competencia abre la brecha para un nuevo liderazgo.
Los dos, hicieron historia como figuras emergentes dentro del conglomerado latino de esa organización en un momento en que la mayoría de los electores hispanos reclamaban más espacio y mayor presencia en las oportunidades que el partido les negaba.
Pero el ejercicio de sus respectivos términos, parece que los ha desgastado al punto de que aunque con muy pocos o casi ningún competidor, excepto Rubén Darío Vargas, el más visible de sus contrincantes, el entusiasmo generado por esta nueva zaga entre ellos, está generando el menor entusiasmo político que en las últimas décadas se haya registrado en la pasión partidaria y política que arropa a los dominicanos.
La decisión de Martínez para intentar desbancar de la posición estatal a su "papá" y mentor político Adriano Espaillat, es vista por la mayoría de los electores vernáculos como una especie de "venganza" que busca en el fondo resarcir la derrota que sufrió cuando aupó el año pasado a Albania López como líder distrital demócrata y la que fue vencida por María Morillo que fue lanzada y respaldada por el asambleísta.
Martínez que ya hizo el lanzamiento oficial de su candidatura a la asamblea estatal en Albany, acompañado por un séquito de empleados y activistas, recorre las calles del Alto Manhattan en procura de que los inscritos para votar, le otorguen el favor y lo ayuden a destronar a Espaillat.
El asambleísta que esta misma semana hizo lo propio lanzando su reelección, busca consolidarse en la curul, pero ninguno de los dos está atrayendo en esta oportunidad ni el entusiasmo, ni el apoyo que concitaron cuando hace años se lanzaron a la captura de sus respectivas posiciones.
Se percibe en amplios sectores de las áreas de Washington Heitgths, Inwood y Marble Hill, zonas abarcadas dentro de los dos distritos de los competidores, el deseo de que nuevas caras emerjan para sustituirlos y que un nuevo liderazgo haga aparición en el horizonte.
No se puede negar que tanto Espaillat como Martínez, han hecho lo suyo dentro de las responsabilidades que les ha tocado asumir. Sin embargo, para la gran mayoría de sus constituyentes, lo hecho, no es suficiente como para mantenerlos en los puestos que controlan ahora.
Espaillat que recientemente consiguió un gran éxito para los taxistas sin medallón de la ciudad al aprobarse el seguro de compensación que beneficiará a miles de choferes del transporte rentado de la ciudad, también logró en el pasado varios programas educativos para planteles bajo control estatal y algunas respuestas desde la gobernación para necesidades comunitarias como reparación de tramos de la línea del tren 1 en el Alto Manhattan y la construcción de paradores de autobuses en la misma zona.
Martínez se ha apoyado más en asignar fondos a instituciones dirigidas por activistas comunitarios que son leales a su proyecto político aunque ha tenido que enfrentar denuncias de prensa y acusaciones por conflictos de intereses como es el caso reciente de la asignación de $200 dólares a UCAM, una entidad de cuya directiva una hermana suya forma parte.
El concejal también fue recusado por la Junta de Financiación de Campaña de la Junta de Elecciones de Nueva York por supuestamente haber alterado facturas de su primera campaña en el 2001.
Contraatacó llevando a la corte a esa agencia y negando las acusaciones.
La decisión del concejal se basa fundamentalmente en que al concluir su presente período en el ayuntamiento de la ciudad, no quiere quedarse "sin pito y si flauta" y lo más "fácil" y "cómodo" que vislumbró fue el desbancar a su maestro político con el que ha tenido varios enfrentamientos, que lo llevaron incluso a abandonar su militancia en el Club Demócratas por un Cambio en el Norte de Manhattan creado en los noventas por Espaillat y desde donde emergió Martínez como potencial líder.
Luego de su salida de ese club formó el Club Demócratas del Norte de Manhattan en el que se ha atrincherado para enfrentar a su mentor.
Una ley municipal impide a los concejales reelegirse por más de dos períodos. La mayoría intentó modificarla desde hace dos años pero fracasó en el intento.
El consenso mayoritario es el de que cualquiera de los dos que gane la contienda, no hará mucha diferencia, pero algunos creen que más que una contienda real, "se trata de un negocio" en el que ambos se intercambiarán las posiciones que asumen en este momento.
Espaillat ha negado reiteradamente esa alegación asegurando que se trata de un nuevo desafío por parte de Martínez al liderazgo que mantiene desde los años noventas cuando con el sólido apoyo de la comunidad, logró desplazar al irlandés Brian Mortau quien tenía más de 20 años representando el distrito 72 en la asamblea de Albany.
Sea cual sea el resultado en las primarias demócratas de este año en relación a Espaillat y Martínez, el espectro sigue exigiendo que un nuevo liderazgo se abra paso.
Miguel Cruz Tejada
Miguel Cruz Tejada