Rana de origen dominicano encontrada en México ha vivido por 25 millones de años
NUEVA YORK.- Una diminuta rana que hace dos años fue encontrada por un comerciante del poblado de Simojovel en el estado de Chiapas, México, ha vivido durante 25 millones de años, informó en su edición de ayer miércoles el periódico The New York Times.
El rotativo, dijo que la especie, que estaba en pequeño hueco en una piedra de ámbar, era exhibida en el establecimiento del negociante que no fue identificado por las autoridades y llamó la atención de investigadores naturalistas y ecológicos, quienes después de intentos estudios en el laboratorio del Instituto de Historia Natural y Ecología de Chiapas, comprobaron que la ranita, pertenece a una especie única que se origina en la República Dominicana y en este momento, sólo hay dos o tres ejemplares localizados en Rusia, pero con 30 o 40 años de sobre vivencia.
El señor Gerardo Carbot, director del instituto, dijo que en el mundo no existen más de esa cantidad de ejemplares que pertenecen al período Mioceno.
Explicó que pidieron al comerciante de San Cristóbal de Las Casas, investigar la ranita a lo que éste accedió y lograron establecer el origen y la procedencia del batracio cuya medida es de 7.5 milímetros y pertenece a la familia "Brachycephalidae (denominación científica).
"Esta pieza tiene un valor histórico y económico incalculable", dijo el funcionario.
Explicó que la edad de la ranita fue encapsulada en la piedra de ámbar, fue calculada en base a que hallada en una zona cuyos sedimentos datan de 25 millones de años.
"Este hallazgo –añadió Carbot - , permite identificar la riqueza biológica prehistórica de la zona y comprender lo que tiene y cómo han venido evolucionando las especies.
Confirmó que en la República Dominicana se tienen registros de ranas de la misma familia encapsuladas en ámbar y con la misma cantidad de millones de años de vida.
Ni Carbot, ni otras autoridades chiapenses, detallaron cómo, ni en qué cuales circunstancias, el comerciante que tenía la ranita en exhibición la encontró.
En pulgadas, la ranita mide 0.4. Es la primera especie de ese tipo encontrada en México y posiblemente la piedra fuera llevada desde la República Dominicana hacia esa zona, no se sabe cómo.
Una prueba de ADN, fue extraída a la especie con el propósito de tomarla de ejemplo en la identificación de otras especies de ranas.
Carbot dijo que tiene una deuda especial con el propietario de la piedra por haberla cedido a la investigación.
Sostuvo que se pidió al dueño hacer un pequeño agujero con un taladro, tratando de alcanzar a la ranita, pero éste se negó a la petición.
"No creo que él (el dueño) lo permitirá, debido a que esta es una especie muy rara y única en su género", concluyó diciendo el director del instituto.
El interesante hallazgo, ha sido difundido también internacionalmente por las más importantes agencias de prensa del mundo.
El rotativo, dijo que la especie, que estaba en pequeño hueco en una piedra de ámbar, era exhibida en el establecimiento del negociante que no fue identificado por las autoridades y llamó la atención de investigadores naturalistas y ecológicos, quienes después de intentos estudios en el laboratorio del Instituto de Historia Natural y Ecología de Chiapas, comprobaron que la ranita, pertenece a una especie única que se origina en la República Dominicana y en este momento, sólo hay dos o tres ejemplares localizados en Rusia, pero con 30 o 40 años de sobre vivencia.
El señor Gerardo Carbot, director del instituto, dijo que en el mundo no existen más de esa cantidad de ejemplares que pertenecen al período Mioceno.
Explicó que pidieron al comerciante de San Cristóbal de Las Casas, investigar la ranita a lo que éste accedió y lograron establecer el origen y la procedencia del batracio cuya medida es de 7.5 milímetros y pertenece a la familia "Brachycephalidae (denominación científica).
"Esta pieza tiene un valor histórico y económico incalculable", dijo el funcionario.
Explicó que la edad de la ranita fue encapsulada en la piedra de ámbar, fue calculada en base a que hallada en una zona cuyos sedimentos datan de 25 millones de años.
"Este hallazgo –añadió Carbot - , permite identificar la riqueza biológica prehistórica de la zona y comprender lo que tiene y cómo han venido evolucionando las especies.
Confirmó que en la República Dominicana se tienen registros de ranas de la misma familia encapsuladas en ámbar y con la misma cantidad de millones de años de vida.
Ni Carbot, ni otras autoridades chiapenses, detallaron cómo, ni en qué cuales circunstancias, el comerciante que tenía la ranita en exhibición la encontró.
En pulgadas, la ranita mide 0.4. Es la primera especie de ese tipo encontrada en México y posiblemente la piedra fuera llevada desde la República Dominicana hacia esa zona, no se sabe cómo.
Una prueba de ADN, fue extraída a la especie con el propósito de tomarla de ejemplo en la identificación de otras especies de ranas.
Carbot dijo que tiene una deuda especial con el propietario de la piedra por haberla cedido a la investigación.
Sostuvo que se pidió al dueño hacer un pequeño agujero con un taladro, tratando de alcanzar a la ranita, pero éste se negó a la petición.
"No creo que él (el dueño) lo permitirá, debido a que esta es una especie muy rara y única en su género", concluyó diciendo el director del instituto.
El interesante hallazgo, ha sido difundido también internacionalmente por las más importantes agencias de prensa del mundo.
Miguel Cruz Tejada
Miguel Cruz Tejada