Realizarán en NY panel sobre intervención de EE. UU. contra República Dominicana en 1965

NUEVA YORK._ Un panel sobre el impacto y los efectos que hasta hoy, ha dejado en la República Dominicana, la intervención del ejército estadounidense en abril de 1965, será realizada este sábado 28 de abril en Nueva York, al conmemorarse 42 años del desembarco de 22 mil soldados que sofocaron los intentos de una revolución que buscaba la reposición del depuesto presidente Juan Bosch.
El evento, programado para las siete de la noche en el salón de conferencias Baltwin Hall del edificio Milstein del hospital Presbiteriano situado en el 177 de la avenida Fort Washington, entre las calles 165 y 168, tendrá a varios expositores, los que abordarán diferentes ángulos de la intervención militar norteamericana.
La estelar actuación del coronel de todos los abriles, Francisco Alberto Caamaño Deñó, también será analizada por los panelistas.
Las organizaciones que convocan al acto, están integradas en el Comité de Homenaje a los Héroes y Heroínas de la Patria y el título de la discusión es "Abril en la historia dominicana, la República Dominicana, 42 años después, abril y los cambios en América Latina".
Además de las exposiciones, habrá una actuación artística protagonizada por Dagoberto López y Freddy Dionisio.
La ocupación de tropas estadounidense en la República Dominicana de 1965, fue la tercera intervención militar directa a la media isla caribeña y el entonces ocupante de la Casa Blanca Lyndon B. Johnson, quien ordenó el desembarco, justificó la acción en que los Estados Unidos, debían detener el avance de las "fuerzas comunistas".
Washington, también invocó el viejo argumento de que bandos civiles se desgarraban, creando un enorme caos en la República Dominicana y los americanos estaban obligados a imponer la "paz".
El desembarco de esas tropas por la capital, fortaleció y radicalizó el espíritu de la lucha patriótica de los dominicanos que liderados por un coronel –Francisco Alberto Caamaño Deñó- que posteriormente sería ejecutado tras ser herido al frente de una micro guerrilla de nueve hombres en Playa Caracoles (Sur del país) en febrero de 1973, bajaría a la tumba con la frente coronada de estrellas.
Caamaño, que había sido considerado uno de los militares trujillistas más represivos de la dictadura, logró reivindicarse, dirigiendo en armas, el capítulo en defensa de la patria, más espectacular y estremecedor del Siglo XX en el país caribeño.
Desde entonces, el coronel de todos los abriles, se convirtió al igual que el Ché Guevara y otras figuras latinoamericanas en un icono para las generaciones futuras que lo tienen como el primer emblema de la lucha militar anti intervencionista.
Una fundación a su nombre, fue creada por su viuda e hijos, entidad que se ha encargado de mantener vivo el recuerdo del líder revolucionario.
El pueblo fue llamado a las calles para el inicio del abortado intento revolucionario por el extinto líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), doctor José Francisco Peña Gómez, quien el sábado a la una de la tarde y a través de la emisora Radio Comercial, propiedad de un alto dirigente de esa cantera, explicó en una alocución que la mayoría de los militares y el pueblo, estaban listos para recuperar la constitucionalidad.
Cuando la oligarquía criolla, el ala militar que le era fiel, liderada por el ex general Elías Wessin y Wessin y otros, se vieron al borde de la derrota, clamaron entonces por la intervención de Estados Unidos.
La ocupación militar norteamericana, generó miles de muertos, heridos, encarcelados, desaparecidos y exiliados políticos.
Las mujeres dominicanas, jugaron un papel de primer orden en apoyo a la revolución de abril de 1965.
Un nutrido grupo de ex comandantes, incluidos "hombres ranas", que se enfrentaron con todo lo que tenían a los invasores, se encuentran residiendo en ciudades del exterior, principalmente en Nueva York, New Jersey y Boston, desde donde nunca olvidan aquella etapa gloriosa en la que la sangre de todo un pueblo corrió a borbotones, imponiendo una de las épicas lecciones a América y el mundo.
El evento, programado para las siete de la noche en el salón de conferencias Baltwin Hall del edificio Milstein del hospital Presbiteriano situado en el 177 de la avenida Fort Washington, entre las calles 165 y 168, tendrá a varios expositores, los que abordarán diferentes ángulos de la intervención militar norteamericana.
La estelar actuación del coronel de todos los abriles, Francisco Alberto Caamaño Deñó, también será analizada por los panelistas.
Las organizaciones que convocan al acto, están integradas en el Comité de Homenaje a los Héroes y Heroínas de la Patria y el título de la discusión es "Abril en la historia dominicana, la República Dominicana, 42 años después, abril y los cambios en América Latina".
Además de las exposiciones, habrá una actuación artística protagonizada por Dagoberto López y Freddy Dionisio.
La ocupación de tropas estadounidense en la República Dominicana de 1965, fue la tercera intervención militar directa a la media isla caribeña y el entonces ocupante de la Casa Blanca Lyndon B. Johnson, quien ordenó el desembarco, justificó la acción en que los Estados Unidos, debían detener el avance de las "fuerzas comunistas".
Washington, también invocó el viejo argumento de que bandos civiles se desgarraban, creando un enorme caos en la República Dominicana y los americanos estaban obligados a imponer la "paz".
El desembarco de esas tropas por la capital, fortaleció y radicalizó el espíritu de la lucha patriótica de los dominicanos que liderados por un coronel –Francisco Alberto Caamaño Deñó- que posteriormente sería ejecutado tras ser herido al frente de una micro guerrilla de nueve hombres en Playa Caracoles (Sur del país) en febrero de 1973, bajaría a la tumba con la frente coronada de estrellas.
Caamaño, que había sido considerado uno de los militares trujillistas más represivos de la dictadura, logró reivindicarse, dirigiendo en armas, el capítulo en defensa de la patria, más espectacular y estremecedor del Siglo XX en el país caribeño.
Desde entonces, el coronel de todos los abriles, se convirtió al igual que el Ché Guevara y otras figuras latinoamericanas en un icono para las generaciones futuras que lo tienen como el primer emblema de la lucha militar anti intervencionista.
Una fundación a su nombre, fue creada por su viuda e hijos, entidad que se ha encargado de mantener vivo el recuerdo del líder revolucionario.
El pueblo fue llamado a las calles para el inicio del abortado intento revolucionario por el extinto líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), doctor José Francisco Peña Gómez, quien el sábado a la una de la tarde y a través de la emisora Radio Comercial, propiedad de un alto dirigente de esa cantera, explicó en una alocución que la mayoría de los militares y el pueblo, estaban listos para recuperar la constitucionalidad.
Cuando la oligarquía criolla, el ala militar que le era fiel, liderada por el ex general Elías Wessin y Wessin y otros, se vieron al borde de la derrota, clamaron entonces por la intervención de Estados Unidos.
La ocupación militar norteamericana, generó miles de muertos, heridos, encarcelados, desaparecidos y exiliados políticos.
Las mujeres dominicanas, jugaron un papel de primer orden en apoyo a la revolución de abril de 1965.
Un nutrido grupo de ex comandantes, incluidos "hombres ranas", que se enfrentaron con todo lo que tenían a los invasores, se encuentran residiendo en ciudades del exterior, principalmente en Nueva York, New Jersey y Boston, desde donde nunca olvidan aquella etapa gloriosa en la que la sangre de todo un pueblo corrió a borbotones, imponiendo una de las épicas lecciones a América y el mundo.
Miguel Cruz Tejada
Miguel Cruz Tejada