Saddam Hussein fue condenado a muerte

  • El ex presidente iraquí fue condenado a la horca por el Alto Tribunal Penal iraquí tras haber sido hallado culpable de la matanza de 148 aldeanos chiitas en el pueblo de Dujail, al norte de Bagdad,
Saddam Hussein, de 69 años, y los otros siete acusados fueron juzgados entre el 19 de octubre de 2005 y el 27 de julio de 2006 por el Alto Tribunal Penal, ubicado en el barrio fortificado de la Zona Verde de Bagdad. Uno de los hermanastros de Saddam Hussein, Barzan Ibrahim al Tikriti, también fue condenado a muerte en la horca. El ex presidente del tribunal revolucionario iraquí Awad Ahmed al Bandar también fue condenado a muerte.

Por su parte, el ex vicepresidente iraquí Taha Yassin Ramadan fue condenado a cadena perpetua, mientras que tres ex dirigentes locales del partido Baas fueron sentenciados a 15 años de cárcel por "homicidio voluntario" y otro dirigente local de Baas fue absuelto.

Todos ellos fueron juzgados por la muerte de 148 chiitas en Dujail, a 60 kilómetros al norte de Bagdad, asesinados durante los meses que siguieron al ametrallamiento del convoy del entonces presidente, durante una visita a la localidad en 1982.

El tribunal celebró un total de 40 audiencias y escuchó a 130 testigos. El 19 de junio, el fiscal general, Jaafar al Mussaui, pidió la pena capital contra Saddam Hussein, su hermanastro Barzan al Tikriti, ex jefe de los servicios secretos en esa época, y el ex vicepresidente Taha Yassin Ramadan.

Saddam Hussein, primer jefe de un Estado árabe juzgado en su país por crímenes cometidos contra su pueblo, consideró desde el principio que el tribunal era ilegítimo y se negó a declararse culpable o inocente al término del proceso. Los otros siete acusados se declararon inocentes.

"La condena a muerte pondrá Irak a sangre y fuego y llevará la región al abismo", advirtió recientemente el jefe de los abogados de Saddam Hussein, Jalil al Dulaimi, en una carta dirigida al presidente estadounidense, George W. Bush, en la que asegura que "la única solución para salvar a Irak, la región y el mundo es liberar a Saddam Hussein".

Otro abogado del derrocado presidente iraquí, el estadounidense Ramsey Clark, denunció que la sentencia haya sido prevista dos días antes de las elecciones legislativas estadounidenses del 7 de noviembre, que se presentan especialmente comprometidas para Bush.

"La gran probabilidad de que las condenas a muerte aticen más la violencia y acentúen las divisiones irreconciliables en Irak muestra que la administración Bush se preocupa más de las elecciones de noviembre que de la vida de los soldados norteamericanos, los iraquíes y el Estado de derecho", declaró Clark.

En caso de pena de muerte o de cadena perpetua, los estatutos de la corte prevén un recurso automático, que será examinado por la Corte de Apelación del Alto Tribunal Penal.

Si los nueve jueces de la Corte de Apelación descubren un error de procedimiento o consideran que no se ha cumplido la ley, tendrá que celebrarse un nuevo proceso.

En caso de ratificación de la decisión tomada en primera instancia, la sentencia debe ser aplicada en 30 días.

Los estatutos del tribunal añaden que ninguna autoridad, ni siquiera el presidente de la República, puede usar el derecho de gracia o conmutar las penas dictadas.

Saddam es juzgado también desde el 21 de agosto por haber ordenado en 1988 contra el Kurdistán iraquí (norte) una ofensiva conocida como Anfal, que según la acusación, dejó más de 180.000 muertos.

"Respecto a los demás procesos, el tribunal juzgará a los acusados aún en vida", señaló el fiscal general Jaafar al-Musaui.



Amnistia Internacional critica

La organización humanitaria Amnistía Internacional (AI) criticó hoy la condena a muerte impuesta al ex dictador iraquí Sadam Husein y a dos de sus colaboradores tras un juicio que calificó de defectuoso e injusto.

En un comunicado divulgado hoy, AI señala que el juicio debió ayudar a 'estabilizar la Justicia y el imperio de la ley en Irak', y obtener la verdad sobre las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen de Sadam Husein.

'En la práctica, ha resultado un asunto poco convincente, estropeado por serios defectos que cuestionan la capacidad del tribunal, como está actualmente establecido, para imponer justicia en virtud de las normas internacionales', señaló el director del Programa de Oriente Medio y Norte de Africa de AI, Malcolm Smart.

En particular, dice la organización, la interferencia política perjudicó la independencia e imparcialidad del tribunal, mientras que la corte no tomó las medidas adecuadas para asegurar la protección de los testigos y abogados de la defensa.

Al mismo tiempo, AI afirma que a Sadam Husein se le negó acceso a un abogado en el primer año tras su arresto.

'Cada acusado tiene el derecho a un juicio justo, cualquiera sea la magnitud del cargo', indicó Smart.

'Esto -dijo- fue ignorado de manera rutinaria durante las décadas de la tiranía de Sadam Husein. Su caída marcó la oportunidad de restablecer este derecho básico y, al mismo tiempo, asegurar rendimiento de cuentas, de manera justa, por los delitos del pasado.

Es una oportunidad perdida, y peor por la imposición de la pena de muerte'.

AI asegura que seguirá detenidamente el proceso de apelación y pide al Gobierno iraquí que considere otras opciones, como la incorporación de jueces internacionales o llevar el caso a un tribunal internacional.

El Tribunal Especial condenó esta mañana a Husein y a dos de sus más próximos colaboradores a la pena de muerte por 'crímenes contra la humanidad', y ha fallado que los tres mueran en la horca, a pesar de que el ex dictador había expresado el deseo de ser ejecutado ante un pelotón de fusilamiento.

Husein fue condenado en relación con la muerte de 148 personas en la aldea de Dujail tras un intento de atentado contra él en 1982.
20061105 http://www.diariolibre.com

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