Santiago sigue sin unidad de quemados para adultos pese a alta demanda de casos
El traslado de una paciente con quemaduras a Santo Domingo evidencia la urgencia de contar con una unidad especializada en la región Norte

El traslado de una mujer con quemaduras graves desde la provincia Santiago hacia Santo Domingo, donde opera la única unidad de quemados para adultos del país, vuelve a evidenciar la necesidad de contar con un área especializada en la región Norte para atender este tipo de emergencias.
La paciente, de 52 años, resultó con quemaduras de segundo y tercer grado en un 40 % de su cuerpo tras la explosión de un cilindro de gas en su vivienda, en el municipio de San José de las Matas.
Luego de recibir las primeras atenciones en el hospital regional universitario José María Cabral y Báez, la víctima fue trasladada a la capital debido a la falta de una unidad especializada para adultos en Santiago.
Autoridades médicas del centro de salud reconocen que esta situación no es aislada. Aunque el hospital cuenta con especialistas en el manejo de quemaduras, carece de infraestructura clave como quirófanos especializados y áreas de aislamiento, indispensables para tratar pacientes con lesiones de alta complejidad.
Acciones y gestiones
El director del hospital Cabral y Báez, José Luis Bautista, confirmó que se realizan gestiones para la construcción de una unidad de quemados en el centro, la cual estaría destinada a cubrir la demanda de toda la región del Cibao.
La habilitación de este espacio permitiría reducir los traslados a Santo Domingo, acortar los tiempos de respuesta y aumentar las probabilidades de supervivencia en casos críticos.
Actualmente, el Cabral y Báez se limita a ofrecer los primeros auxilios a pacientes con quemaduras de gravedad.
Sin embargo, cuando las condiciones del paciente requieren atención especializada, el protocolo obliga a su traslado a Santo Domingo, lo que implica riesgos adicionales.
La reiteración de estos episodios ha reactivado el debate sobre la necesidad urgente de descentralizar los servicios de salud de alta complejidad en el país, especialmente en áreas críticas como el tratamiento de quemaduras, donde cada minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.


Edward Fernández