"La obesidad genera más de 200 complicaciones asociadas", advierte especialista
Juliana Mosciulsky aseguró que vivir con un pensamiento constante relacionado a comida dificulta mantener hábitos saludables

La obesidad no solo implica un aumento de peso corporal, sino que puede desencadenar más de 200 complicaciones de salud relacionadas con enfermedades cardiovasculares, metabólicas, articulares y hormonales.
Así lo afirmó la doctora Juliana Mosciulsky, coordinadora del Comité de Obesidad y Diabetes de la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), durante un encuentro virtual con periodistas de América Latina organizado por Novo Nordisk en el que se discutieron hallazgos recientes presentados en el Congreso Europeo de Obesidad (ECO), celebrado en Estambul, Turquía.
Diario Libre fue parte de ese encuentro virtual.
"La obesidad genera más de 200 complicaciones o enfermedades asociadas a la obesidad", sostuvo la especialista, al insistir en que esta condición debe ser entendida como una enfermedad crónica y compleja, y no como un problema de voluntad o disciplina personal.
Una enfermedad de la grasa

La doctora Juliana explicó que actualmente la obesidad es reconocida como una enfermedad del tejido adiposo, es decir, de la grasa corporal.
"La obesidad es una enfermedad crónica, muy compleja, multicausal y recidivante y requiere la misma atención que cualquier otra enfermedad crónica como el tratamiento de la diabetes, la hipertensión arterial, la enfermedad cardiovascular", afirmó.
Según detalló, el tejido adiposo puede alterarse cuando aumenta excesivamente de tamaño o se acumula en órganos y zonas del cuerpo donde provoca inflamación y daños metabólicos.
"Hoy entendemos que la obesidad es una enfermedad de la grasa que también interactúa con los centros de regulación del apetito", indicó.
La especialista explicó que tradicionalmente la obesidad se diagnostica mediante el índice de masa corporal (IMC), una fórmula que relaciona peso y estatura.
"Tradicionalmente la obesidad ha sido diagnosticada por un índice que relaciona el peso con la estatura, que es el índice de masa corporal. Por lo tanto, hablábamos de que una persona tenía obesidad cuando el índice de masa corporal era mayor a 30", señaló.
Añadió que actualmente el diagnóstico también toma en cuenta la distribución de la grasa corporal, especialmente la acumulación de grasa abdominal y visceral.
Asimismo, destacó que muchos especialistas han comenzado a utilizar el término "adiposopatía" para describir la enfermedad del tejido adiposo y reducir el estigma asociado a la palabra obesidad.
Pensando en comida todo el tiempo
Uno de los temas que más llamó la atención durante la conferencia fue el impacto psicológico y emocional que tiene la obesidad en los pacientes.
Mosciulsky explicó que muchas personas viven con un pensamiento constante relacionado con la comida, lo que dificulta mantener hábitos saludables.
"La persona que vive con obesidad tiene el deseo de comida prendido todo el tiempo", expresó.
Para ilustrarlo, comparó esta situación con la sensación de deseo que experimenta una persona al entrar a una tienda llena de productos atractivos.
"Ese pensamiento de comida no los deja tomar buenas decisiones, es intrusivo y le saca energía para otras cosas", afirmó.
La especialista sostuvo que los tratamientos ayudan a regular los mecanismos biológicos del apetito y permiten que las personas recuperen capacidad de decisión frente a la comida.
"No hablamos de voluntad, hablamos de determinación", indicó.
Pérdida de peso, masa muscular y menopausia
En el conversatorio también se abordó la preocupación sobre la pérdida de masa muscular durante los tratamientos para bajar de peso.
"El descenso de peso tiene que estar equilibrado con la conservación de la masa muscular", sostuvo la especialista en enfermedades metabólicas.
Añadió que los tratamientos deben acompañarse de alimentación rica en proteínas y actividad física progresiva.
Asimismo, trató el impacto de la obesidad en mujeres durante la transición menopáusica, etapa en la que suelen producirse cambios hormonales que favorecen la acumulación de grasa abdominal.
"Cuando se le pregunta a la mujer perimenopáusica por los síntomas que más la aquejan, sorprendentemente el aumento del peso corporal es uno de los síntomas que más aquejan a esta mujer", comentó.
Riesgo cardiovascular y calidad de vida
La doctora Juliana destacó, además, que la reducción de peso no solo busca cambios físicos, sino disminuir riesgos de salud a largo plazo.
Según explicó, análisis del estudio SELECT mostraron una reducción del 20 % en eventos cardiovasculares como infartos o accidentes cerebrovasculares no fatales en pacientes con antecedentes previos.
"Hoy hablamos que estos son medicamentos para el corazón mandatorios en personas que tuvieron un antecedente previo", afirmó.
Resultados de estudios con semaglutida
Durante la conferencia se discutieron resultados de estudios relacionados con la semaglutida, un medicamento basado en GLP-1 utilizado para el tratamiento de la obesidad.
La doctora explicó que este fármaco imita una hormona natural producida por el organismo luego de comer y ayuda a regular la sensación de saciedad.
"El medicamento, el fármaco, la semaglutida imita la acción de la hormona, pero potencia su eficacia dado que genera mayor duración de acción y mayor potencia", dijo.
Entre los datos presentados estuvieron los resultados del estudio STEP UP, que evaluó una dosis de 7.2 mg de semaglutida.
"Demostró un descenso de peso altamente significativo alrededor del 20 %", indicó.
La especialista explicó que algunas personas lograron reducciones cercanas al 28 % de su peso corporal, cifras comparables a las obtenidas con cirugía bariátrica.
También abordó las dudas relacionadas con la seguridad de estos medicamentos y afirmó que existen efectos secundarios conocidos y controlables.
"Hoy sabemos que hay contraindicaciones que son las razones por las cuales no le daríamos el fármaco a un paciente y efectos secundarios asociados al mecanismo de acción de la droga, que son esperables, controlables e informados al paciente", abundó.
Entre las principales contraindicaciones mencionó el embarazo, la lactancia y antecedentes de carcinoma medular de tiroides o pancreatitis de causa desconocida.
Finalmente, insistió en la importancia de cambiar la manera en que la sociedad percibe la obesidad y a quienes viven con ella.
"La persona que vive con obesidad tiene una larga trayectoria de frustraciones y fracasos. El peso es un signo de la obesidad, no es la enfermedad en sí misma", concluyó.






Claudia Fernández