El costo de cuidar: una carga que crece mientras la población envejece
El país tenía aproximadamente 1,359,145 personas de 60 años o más en el 2025

Cada vez más familias dominicanas asumen altos costos económicos y personales para atender a sus padres y abuelos, mientras el envejecimiento de la población y la baja natalidad anticipan un desafío mayor para las próximas décadas.
A sus 98 años, María Medina pasa gran parte del día en una silla de ruedas. Dos trombosis afectaron su movilidad y deterioraron su memoria. Desde entonces, el cuidado de la otrora maestra se convirtió en una responsabilidad compartida entre sus cinco hijos.
"Solo tenemos que medicarla por las trombosis y son como 9,000 pesos al mes", cuenta una de sus hijas, quien ahora vive con ella.
Pero los medicamentos son apenas una parte del gasto. La familia contrató tres cuidadoras para asistirla durante todo el día: una en las mañanas, otra que permanece de noche y una tercera los fines de semana. "Como somos cinco hijos, así es que podemos costearlo, cada uno aportando, porque ahí se nos van casi 100,000 pesos", explica.
Pero, en el país, no todas las familias cuentan con varios hermanos para distribuir la responsabilidad.
A sus 83 años, Antonio enfrenta un reto distinto: cuidar prácticamente solo a su esposa Amanda, de 75 años, quien padece obesidad, diabetes tipo II e hipertensión. "A pesar de mi edad, tengo que seguir trabajando porque tenemos que comprar medicamentos, comida, pagar la luz y todas las necesidades del hogar", afirma el octogenario.
Historias como las de María y Amanda serán cada vez más frecuentes. Ambos casos anticipan el desafío que enfrentará la República Dominicana en las próximas décadas: atender a una población que vive más años en un contexto en el que cada vez nacen menos personas para compartir esa responsabilidad.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística (ONE), la República Dominicana tenía aproximadamente 1,359,145 personas de 60 años o más en el 2025. Para 2050 la cifra ascenderá a 2,615,708, un crecimiento de 92.5 % en apenas 25 años.
Al mismo tiempo, el número de niños pequeños disminuirá. La población de entre cero y cuatro años pasará de 926,029 en 2025 a una proyección de 766,127 en 2050, reflejo de la caída sostenida de la natalidad y de un cambio en la estructura demográfica del país.
País que se hace mayor
Diana Mejía, directora de Desarrollo Integral y Protección al Adulto Mayor del Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape), advirtió que el país debe prepararse desde ahora para esa transición demográfica.
"La República Dominicana envejece y la política pública debe anticiparse. Ahora mismo, la edad media del país, según la ONE, es 32.9 años y la esperanza de vida al nacer es de 75.7 años; se prevé que para 2031 tengamos una etapa de envejecimiento alto", afirmó.
Para Mejía, ese panorama obliga a fortalecer las políticas dirigidas a la población envejeciente y a garantizar que la edad no sea utilizada como exclusión.
Entre las iniciativas del Conape citó el programa "Pasante con sabiduría", un plan piloto mediante el cual personas mayores transmiten sus conocimientos y experiencia a otras generaciones, promoviendo una visión más activa del envejecimiento.
Roberto Cabrera, copropietario de la agencia de enfermeras RCyG, explica que la mayoría de los pacientes que atienden son personas con Alzheimer o adultos mayores encamados. Según Cabrera, la demanda de cuidadores aumentó después de la pandemia de COVID-19.
El costo, sin embargo, está fuera del alcance de muchos hogares. "Un servicio de 24 horas puede costar entre 9,000 y 12,000 pesos", señala.
Para quienes no pueden asumir esos gastos, la principal alternativa son los servicios públicos. Actualmente, el Conape gestiona y respalda una red de más de 30 centros geriátricos y hogares permanentes en todo el país, además de Hogares de Día que ofrecen alimentación, seguimiento y actividades recreativas sin necesidad de internamiento.

Claudia Fernández Soto

Claudia Fernández Soto