El centro gratuito donde adultos mayores aprenden guitarra, bailan y reciben atención médica
En estos espacios los envejecientes reciben alimentación, atención de salud y participan en actividades como música, baile, manualidades, ejercicios y juegos

Rosmelinda Gonell quería dispersar la mente tras la muerte de su esposo; Manuel Guerrero estaba interesado en aprender música y Juliana de la Cruz buscaba alejarse de la rutina. Los tres forman parte del grupo de envejecientes que ha encontrado un espacio de encuentro, entretenimiento y aprendizaje en el Centro de Atención Integral para Adultos Mayores de Ciudad Juan Bosch.
Entre clases de música, manualidades, ejercicios, baile y otras actividades, los asistentes del recinto, ubicado en el municipio de Santo Domingo Este, encuentran una alternativa para ocupar su tiempo y compartir con personas de su misma generación.
El centro, manejado por el Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape), abrió sus puertas en el año 2018 y es uno de los 40 que operan a nivel nacional, con el propósito de mantener a los adultos mayores activos, productivos y participativos. Actualmente cuenta con una matrícula presencial de 165 personas, de las cuales un promedio de 90 acude regularmente de lunes a viernes.
Toda persona que se encuentre dentro del rango de edad establecido para ser considerada adulta mayor puede integrarse al centro, incluyendo aquellas que se encuentren en una etapa inicial de la enfermedad de Alzheimer.
"Esto es gratis, esto tiene sabor a Estado", expresó la directora del recinto, Elvira Pérez de De La Rosa, quien destacó que brindan una serie de servicios gratuitos a los envejecientes para que pasen el día a gusto.
La jornada comienza a las 8:00 de la mañana y se extiende hasta las 4:00 de la tarde. Durante ese tiempo, los adultos mayores reciben desayuno, almuerzo y merienda, pero además participan de las actividades que forman parte de la programación.
"Tenemos manualidades, música, baile, instrumentos, lo que ellos deseen aprender: guitarra, flauta, tambora, piano; o sea, que tenemos un conjunto, que el adulto mayor tiene la facilidad de elegir el tipo de instrumento que quiera tocar", indicó.
También tienen a su disposición juegos de dominó y bingo, además de clases de pintura; actividades que forman parte de la terapia ocupacional y que buscan mantenerlos activos.
Rosmelinda Gonell, de 79 años, es una de las que ha aprovechado las clases recreativas que ofrece el centro. Participa en tejidos, pintura y manualidades, además ha formado parte de caminatas y desfiles de modelaje patrocinados por la institución. También forma parte del coro.
"He hecho de todo", contó la señora a un equipo de Diario Libre, al tiempo que destacó el trato recibido por el personal.

Gonell llegó al centro poco después de la muerte de su esposo, quien se había inscrito antes de fallecer. Desde entonces, aseguró que se siente bien participando en las distintas actividades.
"Siempre me siento bien. Y me gusta participar. Soy la alegría de aquí", agregó.
Por su parte, Manuel Guerrero, de 77 años, tiene alrededor de cinco años asistiendo al centro y afirma que durante ese tiempo se ha sentido más joven.
"Ahora me siento más joven de cuando yo entré hace cinco años", precisó.

Guerrero decidió integrarse motivado por su interés en la música, luego de escuchar que en el centro había un maestro.
Sin embargo, detalló que ahora juega dominó, canta karaoke y está aprendiendo a tocar guitarra, instrumento que antes no sabía utilizar.
En tanto, Juliana de la Cruz, de 69 años, está en el centro desde que abrió sus puertas. Según cuenta, fue contactada cuando se buscaban adultos mayores en residenciales y apartamentos para inaugurar el recinto.
"Para mí ha sido una experiencia muy grande e inolvidable a la vez", manifestó.
De la Cruz destacó el trato que recibe de la dirección y los cuidadores. También valoró el compañerismo que existe entre todos los asistentes, con quienes mantiene una buena relación.

"Siempre estamos repartidos en grupo y vamos haciendo diferentes actividades que nos sirven de experiencia y, a la vez, para distracción ya como envejeciente a nuestra edad", explicó.
Agregó que estas actividades les permiten conversar, compartir y mantenerse alegres.
Cuidado de expertos
De la Rosa informó también que, en el centro los envejecientes tienen un espacio para ejercitarse y reciben atenciones de salud especializada en fisioterapia, geriatría, odontología, psicología y medicina general.
A esto se suma la asistencia legal para quienes la necesiten. El equipo cuenta con dos abogados que atienden situaciones relacionadas, entre otros asuntos, con conflictos familiares o entre vecinos.
Según la analista legal del centro, Carmen Ortiz, muchas de estas diferencias terminan resolviéndose mediante la conciliación.
El recinto también dispone de un huerto en el que los adultos mayores participan en las labores de cultivo.
La oferta también incluye espacios de lectura, alfabetización y actividades intergeneracionales. En esta última, los adultos mayores comparten con jóvenes, quienes pueden enseñarles, por ejemplo, a utilizar computadoras y teléfonos celulares.
De acuerdo con De la Rosa, el propósito de estos espacios es que quienes acuden al centro no se limiten a pasar el tiempo, sino que encuentren oportunidades para aprender, relacionarse y mantenerse activos.
El Centro de Atención Integral para Adultos Mayores de Ciudad Juan Bosch tiene 40 empleados distribuidos entre las áreas de salud, administrativa, mantenimiento y legal. También figuran trabajadores sociales, entrenadores y encargados de terapia ocupacional.
Llegan a casas de envejecientes
Aunque la mayoría de los usuarios acude al centro, existe otra población que recibe atención sin salir de sus hogares.
- Se trata de los llamados adultos activos domiciliarios, quienes, por alguna condición de salud o movilidad, no pueden trasladarse hasta las instalaciones ubicadas en Ciudad Juan Bosch.
"Tenemos esos grupos y mensual vamos a visitarlos", destacó Elvira Pérez de De La Rosa, quien señaló que, además de ofrecerles las mismas actividades de salud integral, a los envejecientes que están en casa les brindan asistencia alimentaria y medicamentos, en caso de que lo requieran.
A pesar de que el centro estuvo cerrado durante la pandemia de COVID-19, el personal continuó llevando asistencia a los adultos mayores hasta sus hogares.
De la Rosa recuerda que algunos no abrían las puertas por temor a contagiarse, por lo que el equipo llegó incluso a utilizar trajes de protección para entregarles las raciones alimenticias.
Además, continuaron con los ejercicios y las actividades de animación a través de la plataforma Zoom.












Luis Silva