De todos los pacientes crónicos, los cardiovasculares corren mayor riesgo de morir por coronavirus
Un estudio revela que de 1,000 personas infectadas con coronavirus y enfermedad cardiovascular 105 morirán

Ante el riesgo que corren los pacientes cardiovasculares con el coronavirus, la cardióloga intensivista, Pura Henríquez, advirtió que no deben suspender sus medicamentos, porque se pueden descompensar y aumentar la mortalidad por COVID-19.
Según el levantamiento hecho por el Colegio Americano de Cardiología, esas personas enfrentan una mortalidad que ronda el 10.5%.
La especialista consideró elevada estas cifras, si se toma en cuenta que la mortalidad general por el COVID-19 es de 2.3%.
Dijo que eso significa que de cada 1,000 personas infectadas con coronavirus y enfermedad cardiovascular 105 morirán. Para nada despreciable verdad. Pero también nos dice que morirán 60 hipertensos; 73 diabéticos, 63 con enfermedad respiratoria crónica y 56 con cáncer.
La cardióloga también indicó que, hasta el momento, no existen estudios que avalen un aumento de mortalidad en pacientes que toman aspirina o la utilización de otros medicamentos como los inhibidores del enzima convertidor de angiotensina y los bloqueadores de los receptores de las hormonas peptídicas.

“Recuerden que el equipo cardiovascular (médicos, enfermeras, técnicos) pueden tener entrenamiento y experiencia limitada para el manejo de Pandemias por lo que hay que tomar medidas de precaución”, comentó la especialista.
Instó a los cardiólogos a estar preparados para asistir a otras especialidades, a tratar a los pacientes con complicaciones severas por el coronavirus.
Abogó por un plan rápido para identificar y aislar los pacientes con afección cardíaca con síntomas de COVID-19 de otros pacientes, incluyendo los ambulatorios.
Considera razonable el sustituir las visitas personales en pacientes cardiópatas estables por llamadas o la consulta por internet, evitar las visitas no necesarias a los hospitales y si presenta dolor torácico, dificultad para respirar o cualquier síntoma que considere importante es un buen momento para acercarse a la emergencia.
También recomendó para que se limiten los procedimientos electivos, poniendo particular énfasis en el tratamiento de los pacientes agudos cómo aquellos con infartos y cirugías de revascularización de emergencia a los cuales se hace necesario dar asistencia.
