×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Juegos
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
Actualidad

Se acercan a 200 los muertos de las inundaciones de Jimaní

La descomposición de los cadáveres obliga a su inmediato enterramiento en fosas comunes para evitar el brote de enfermedades infectocontagiosas

Expandir imagen
Se acercan a 200 los muertos de las inundaciones de Jimaní
No hay posibilidades de encontrar con vida a los desaparecidos.
Jimaní.-. Las esperanzas de encontrar sobrevivientes comienzan a desaparecer. Ayer, el panorama no era muy alentador. En la morgue del hospital, varias mujeres lloraban sus parientes: los que allí estaban y los que aún no han aparecido.

Mientras, socorristas de la Defensa Civil llevaban constantemente cadáveres, ya en descomposición. Hasta ahora, las autoridades han contado 176 muertos, al menos 107 de ellos fueron depositados en una fosa común. La urgencia no dio tiempo para formalismos. Sin rezos, cadáveres sin identificar y en algunos casos identificados por los familiares, fueron depositados, casi todos desnudos, a unos dos kilómetros de Boca de Cachón.

El temor, explica Felix Dotel director provincial de Salud, es que aparezcan brotes de enfermedades infectocontagiosas, como tétanos, polio, varicela, sarampión o en el mejor de los casos, gripe. En ese sentido, las autoridades ya tomaron previsiones. Todos los heridos han sido inyectados contra el tétano y un equipo de médicos epidemiólogos evalúa la situación del pueblo.

De momento, lo más preocupante, son los cadáveres -aún no cuantificados- que  están esparcidos en el área de la tragedia. El clásico calor de Jimaní, donde ya paró de llover, acelera su descomposición. Ayer, por todas partes, este pueblo olía a cadáver.

A pesar de que la ayuda empezó a llegar, algunos comienzan a desesperarse, pues consideran que no es tan fluida como debiera.  "Aquí nos vamos a morir todos", se quejaba Isidra Nova, mientras hacía fila para recibir asistencia médica. Ella comentó que en el barrio La 50, hay muchas personas sin cama, sin sábana, ni comida.

Dotel, dijo que aunque han empezado a recibir ayuda del Estado y de particulares, todavía necesitan agua, vitaminas y medicamentos.

Pero, para algunos lo más preocupante es la angustia por los desaparecidos. Edwin Olivares, encargado del operativo, prefiere ser conservador y decir que al menos 300 personas no han sido localizadas.

El director provincial de salud cuenta que sólo en La 40 había unas 300 familias, muchas de las cuales desaparecieron por completo. Es posible que en otros barrios también haya desaparecidos.

[b]Sobrevivientes[/b]

El tema de los desaperecidos es aquí el tema del horror. Por donde corrió el río Soliere el domingo a las 3:00 de la mañana, ahora sólo hay piedras, y entre ellas, cadáveres. Parecería que el río nunca hubiera existido. Caminando sobre ese espacio, ahora sin árboles, sin casas, Freddy Medina intentaba buscar a su tía Marina Díaz, junto a los socorristas. Posiblemente las aguas la arrastraron junto a dos nietos. Su hija, Ketty Díaz aún le espera en el hospital.

Maura Tejeda tampoco encuentra a su madre, Patria Tejeda. Patria intentó recoger algunas ropas, antes de huir, pero el agua la sorprendió y la arrastró. "Sólo devuélmela viva Dios mío", gritaba Maura, quien se acercaba a la morgue cada vez que la DC llevaba cadáveres. "Todo el mundo aparece, menos Patria", susurró y luego hizo un gran silencio. Mientras más tiempo transcurre, menos posibilidades hay de que encuentre a su madre. En lo adelante, los cadáveres hallados serán enterrados casi inmediatamente en una fosa común por razones de sanidad pública. Algunos sobrevivientes internados en los hospitales de Neyba, La Descubierta y Barahona, no han podido viajar a Jimaní para identificar sus muertos.

Entre tanto, en el sitio de la tragedia, Juan Rodríguez, recogía llorando algunos trastos. A él sus hijos de cuatro y nueve años se le fueron de las manos cuando intentaba sujetarlos para que el Soliere no se los llevara. "Yo oí el río, pero no me asusté hasta que el agua cubrió la casa. Nadie se imaginó que ese maldito río iba a ser eso". El diputado Atila Pérez Volquez ha dicho que en 1912 fue la última vez que el Soliere se desbordó.

[b]"Respuesta inmediata"[/b]

Dos legisladores demócratas pidieron ayer al presidente de EEUU, George W. Bush, ayuda para las víctimas de las inundaciones que se han cobrado centenares de vidas en Puerto Rico, la República Dominicana y Haití.

Los representantes José Serrano y Joseph Crowley solicitaron al presidente en "una respuesta inmediata para aliviar el sufrimiento" en esos países.

"Este es un momento de desesperante necesidad y le instamos a que haga que la respuesta de nuestro país sea rápida y generosa", dicen legisladores.