La madrugada de terror que vivió Nayely al ser atacada por su expareja delante de sus tres hijas
Nayely perdió una cantidad considerable de sangre y presenta lesiones en el rostro, pecho, brazos y piernas

La madrugada del viernes terminó convirtiéndose en una escena de angustia para una familia de Las Cabuyas, en La Vega. Nayely Altagracia Capellán, de 25 años, fue gravemente herida con un arma blanca mientras se encontraba delante de sus tres hijas, de 10, 7 y 4 años.
Hoy, la joven permanece estable y fuera de peligro, aunque continúa bajo atención médica y todavía no puede hablar debido a las lesiones sufridas.
Su madre, Rosa María Capellán, recibió la noticia poco después de las 2:00 de la madrugada. Eran aproximadamente las 2:05 cuando varias vecinas llegaron hasta su vivienda para avisarle que su hija había sido herida.
Al llegar a la zona, Nayely ya había sido trasladada a un centro de salud por personas que pasaban por el lugar y que acudieron en su auxilio después de que se solicitara asistencia de emergencia.
La joven fue llevada al Hospital Regional Dr. Luis Morillo King, donde los médicos comenzaron a atender las múltiples heridas que presentaba en distintas partes del cuerpo.
El proceso de atención médica comenzó aproximadamente a las 2:40 de la madrugada y se extendió hasta después de las 5:00. Nayely había perdido una cantidad considerable de sangre y presentaba lesiones en el rostro, pecho, brazos y piernas.
Para su madre, las horas siguientes estuvieron marcadas por la preocupación y la incertidumbre.
"Ella se encuentra estable dentro de lo que cabe. Está un poquito alentada porque no es fácil. Fueron muchas estocadas que le dieron. Ahora mismo se encuentra durmiendo. No puede hablar en estos momentos, pero está fuera de peligro, gracias a Dios", relató Rosa María.
Una agresión delante de sus hijas
La familia enfrenta además el impacto de saber que el ataque habría ocurrido delante de las tres hijas de Nayely.
La madre de la joven explicó que su hija llevaba un tiempo separada del hombre señalado como responsable de la agresión. Ante esa situación, la familia había decidido alquilarle una vivienda para que pudiera vivir junto a sus niñas.
- "Ella vivió un calvario con él", afirmó Rosa María Capellán.
Según su versión, Nayely había recibido amenazas anteriormente. La familia acudió a la Fiscalía y solicitó una orden de alejamiento, pero la madre aseguró que esta nunca llegó a ejecutarse.
La agresión de la madrugada del viernes volvió a poner a la joven en una situación de extremo peligro, esta vez frente a sus propias hijas.
El hombre señalado está bajo custodia
La Policía Nacional informó que apresó a Adonis de Jesús Caraballo Cárdenas, de 26 años, quien es señalado como presunto responsable de ocasionarle múltiples heridas con un arma blanca a su expareja.
De acuerdo con la institución, Caraballo Cárdenas se presentó posteriormente en el destacamento policial de Las Cabuyas y manifestó que había dejado gravemente herida a su expareja, por lo que fue puesto bajo arresto.
Como parte de las diligencias investigativas, agentes policiales ocuparon dos armas blancas tipo cuchillo, una de ellas con aparentes manchas de sangre, además de otros elementos vinculados con la investigación.
El detenido permanece bajo custodia policial y será puesto a disposición del Ministerio Público para los fines legales correspondientes.
La Policía Nacional señala el caso como una tentativa de feminicidio.
Una familia pendiente de su recuperación
Mientras las autoridades avanzan en la investigación y se espera el proceso judicial contra el detenido, la atención de la familia está puesta en la recuperación de Nayely.
La joven continúa recibiendo atención médica y permanece estable. Aunque las heridas fueron numerosas y la agresión la dejó en una condición delicada, por ahora la familia se aferra a una certeza: Nayely está fuera de peligro.
En medio del dolor y las horas difíciles que atraviesan, su madre espera que pueda recuperarse y volver junto a sus tres hijas, quienes presenciaron la agresión que pudo terminar de una manera aún más trágica.


José Zapata