Suman 1.500 los soldados muertos de EEUU en Irak
El número de elementos y personal asociado al ejército estadounidense que han muerto desde el inicio de la invasión a Irak llegó a 1.500, señala un cálculo de The Associated Press, luego de que el jueves las autoridades norteamericanas anunciaran la más reciente muerte entre sus soldados.
El soldado murió en acciones ocurridas el miércoles en la provincia de Babil, al sur de bagdad, parte de una zona conocida como el "Triángulo de la Muerte", debido a la frecuencia en que se realizan enfrentamientos entre rebeldes y soldados de Estados Unidos e Irak.
En el este de Bagdad, mientras tanto, dos automóviles bomba conducidos por elementos suicidas estallaron ante el Ministerio del Interior y causaron la muerte de al menos dos policías y heridas a cinco más, dijo el mayor de policía Yabar Jassan. Funcionarios del cercano hospital al-Kindi indicaron que 15 personas resultaron heridas en las detonaciones.
Jassan indicó que los atacantes suicidas seguían a un convoy de la policía que trataban de ingresar al ministerio. Elementos de seguridad abrieron fuego contra los vehículos y los detuvieron antes de que pudieran entrar al retén principal del edificio, dijo el coronel Adnan Abdul-Rajman, vocero del ministerio.
"Las bajas fueron pocas debido a que no ingresaron al retén", expresó Abdul-Rajman.
En medio de la violencia, el primer ministro interino Ayad Alaui amplió el estado de emergencia anunciado hace cuatro meses, por un período de 30 días más, hasta fines de marzo. La orden continúa en efecto en todo el país, salvo en las zonas administradas por los curdos.
El estado de emergencia decreta un toque de queda nocturno y le da al gobierno atribuciones amplias para realizar arrestos sin órdenes de por medio y llevar a cabo las operaciones policiales y militares que considere necesarias.
Otro automóvil bomba estalló en Bakuba, 60 kilómetros al noreste de la capital, dijo el mayor Richard Goldenberg, de la XLII División de Infantería, al citar informes de fuentes iraquíes en la ciudad. Se carece de información sobre víctimas.
En el resto del país, las fuerzas iraquíes causaron la muerte de un iraquí durante enfrentamientos con elementos armados en la norteña ciudad de Mosul, dijo el capitán del ejército Saba Yassin. Dos soldados resultaron heridos.
También en el norte, los rebeldes hicieron estallar un gasoducto que une a Kirkuk con Dibis, a 30 kilómetros de distancia, dijo el coronel Mozad Mojamad, funcionario de seguridad estatal en Kirkuk.
Mojammad dijo que la detonación afectaría la producción petrolera, pero que no podía decir cuánto. Agregó que las reparaciones del ducto tomarán al menos cinco días. La semana pasada, un grupo de saboteadores hizo estallar un oleoducto en la misma zona.
Mientras tanto, el diálogo encaminado a formar un nuevo gobierno de coalición tropezaron el miércoles ante las demandas curdas de tierras y las preocupaciones sobre las intenciones de la mayoría chiíta por establecer un supuesto estado islámico, lo cual retrasó el planeado primer encuentro del nuevo parlamento iraquí.
El soldado murió en acciones ocurridas el miércoles en la provincia de Babil, al sur de bagdad, parte de una zona conocida como el "Triángulo de la Muerte", debido a la frecuencia en que se realizan enfrentamientos entre rebeldes y soldados de Estados Unidos e Irak.
En el este de Bagdad, mientras tanto, dos automóviles bomba conducidos por elementos suicidas estallaron ante el Ministerio del Interior y causaron la muerte de al menos dos policías y heridas a cinco más, dijo el mayor de policía Yabar Jassan. Funcionarios del cercano hospital al-Kindi indicaron que 15 personas resultaron heridas en las detonaciones.
Jassan indicó que los atacantes suicidas seguían a un convoy de la policía que trataban de ingresar al ministerio. Elementos de seguridad abrieron fuego contra los vehículos y los detuvieron antes de que pudieran entrar al retén principal del edificio, dijo el coronel Adnan Abdul-Rajman, vocero del ministerio.
"Las bajas fueron pocas debido a que no ingresaron al retén", expresó Abdul-Rajman.
En medio de la violencia, el primer ministro interino Ayad Alaui amplió el estado de emergencia anunciado hace cuatro meses, por un período de 30 días más, hasta fines de marzo. La orden continúa en efecto en todo el país, salvo en las zonas administradas por los curdos.
El estado de emergencia decreta un toque de queda nocturno y le da al gobierno atribuciones amplias para realizar arrestos sin órdenes de por medio y llevar a cabo las operaciones policiales y militares que considere necesarias.
Otro automóvil bomba estalló en Bakuba, 60 kilómetros al noreste de la capital, dijo el mayor Richard Goldenberg, de la XLII División de Infantería, al citar informes de fuentes iraquíes en la ciudad. Se carece de información sobre víctimas.
En el resto del país, las fuerzas iraquíes causaron la muerte de un iraquí durante enfrentamientos con elementos armados en la norteña ciudad de Mosul, dijo el capitán del ejército Saba Yassin. Dos soldados resultaron heridos.
También en el norte, los rebeldes hicieron estallar un gasoducto que une a Kirkuk con Dibis, a 30 kilómetros de distancia, dijo el coronel Mozad Mojamad, funcionario de seguridad estatal en Kirkuk.
Mojammad dijo que la detonación afectaría la producción petrolera, pero que no podía decir cuánto. Agregó que las reparaciones del ducto tomarán al menos cinco días. La semana pasada, un grupo de saboteadores hizo estallar un oleoducto en la misma zona.
Mientras tanto, el diálogo encaminado a formar un nuevo gobierno de coalición tropezaron el miércoles ante las demandas curdas de tierras y las preocupaciones sobre las intenciones de la mayoría chiíta por establecer un supuesto estado islámico, lo cual retrasó el planeado primer encuentro del nuevo parlamento iraquí.
Diario Libre
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