Cooperación internacional, clave para la protección de especies migratorias
De ello depende en mucho el futuro del planeta

QUITO. Alcanzar una mayor cooperación internacional para proteger a tiburones, ballenas y aves migratorias será el objetivo del Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW, en inglés) en la XI Convención Mundial por la Protección de Especies Migratorias Silvestres, que se desarrolla esta semana en Quito.
Así lo señaló a Efe el presidente de IFAW, Azzedine Downes, quien se encuentra en la capital ecuatoriana para participar en la Conferencia que desde el domingo debate estrategias de protección a este tipo de especies, muchas en peligro de extinción.
La protección de esta fauna migratoria se ha convertido en un reto para la comunidad ambientalista mundial, porque de ello depende en mucho el futuro del planeta, amenazado por la depredación de recursos naturales y el cambio climático, entre otros factores.
A las especies migratorias, según Downes, no hay que entenderlas únicamente como ejemplares, sino como entidades que sostienen innumerables ecosistemas que dan sustento a la vida en el planeta.
Por ello, la protección a estas especies debe ser asumida como un asunto integral, apuntó el jefe de IFAW.
Hay que entender, dijo Downes, que "no hay ningún país que tenga todo el control sobre una especie migratoria", aunque muchas veces se escucha a los gobiernos decir que las protegen de forma adecuada.
"Por la misma razón de que migran, estas especies pueden trasladarse a otras regiones donde pueden afrontar grandes problemas de protección de su hábitats" y por eso "ahí se redefine la importancia de la cooperación internacional", añadió el experto.
"Entonces, las especies migratorias necesitan de esa cooperación internacional y esa es la prioridad de IFAW", insistió Downes, quien no dudó en decir que el cambio climático es la principal amenaza para los animales que migran, aunque no la única.
Para él, se debe partir "del principio de precaución, que tiene ramificaciones distintas" pues, por ejemplo, en el caso de los osos polares, "el cambio climático puede hacer que se desplacen a otras zonas donde entran en conflicto por alimentos con otras especies o con seres humanos".
También en el ámbito de la pesca, las entidades dedicadas a esta actividad suelen traducir este problema al plano del conflicto y muchas veces se les escucha decir que las ballenas o las focas son las que depredan los bancos de peces, pero muy pocas veces admiten "que el ser humano es el que está acabando" con ese recurso.
Por ello, para Downes, este asunto pasa por un cambio cultural de la humanidad que, a su criterio, debe decidirse a "compartir este mundo con otras especies", porque de ello también depende su supervivencia.
Para él, es necesario apostar por alternativas sustentables y por ello destacó que en la Convención de Quito se hablará de dos temas fundamentales: "La economía verde y los derechos de la naturaleza".
"No contamos aún con un modelo económico que tenga esa visión holística; tanto la economía verde y los derechos de la naturaleza tienen su lugar, pero realmente tenemos que pensar en algo mucho más holístico" o integral, apuntó.
Por eso, IFAW y otras organizaciones están enfocadas en buscar "proyectos donde la gente valore la naturaleza" y que por esa razón reciba una "retribución instantánea".
También se debe preguntar si alternativas como el tratado de carbono, por el cual se entregan créditos a países o empresas que eviten la emisión de CO2, han logrado su cometido.
"¿Hay una reducción tangible o sólo se habla de transferencias del crédito?", se preguntó Downes, para quien la entrega de subsidios es otro de los elementos que se deben discutir en el encuentro de Quito.
Hay casos, en Estados Unidos, donde el Gobierno entrega esas ayudas estatales a agricultores para que no cultiven ciertos productos, con el objetivo de controlar sus precios.
La IFAW, dijo Downes, propone que se tomen esos subsidios y se destinen a programas de producción sustentables, que permitan proteger a la naturaleza.
Este tipo de discusiones, aseguró, remarcan la importancia de reuniones como la que se desarrolla en Quito, que se extenderá hasta el próximo domingo y que contará con la participación de autoridades y representantes de 190 países de todo el mundo.
Así lo señaló a Efe el presidente de IFAW, Azzedine Downes, quien se encuentra en la capital ecuatoriana para participar en la Conferencia que desde el domingo debate estrategias de protección a este tipo de especies, muchas en peligro de extinción.
La protección de esta fauna migratoria se ha convertido en un reto para la comunidad ambientalista mundial, porque de ello depende en mucho el futuro del planeta, amenazado por la depredación de recursos naturales y el cambio climático, entre otros factores.
A las especies migratorias, según Downes, no hay que entenderlas únicamente como ejemplares, sino como entidades que sostienen innumerables ecosistemas que dan sustento a la vida en el planeta.
Por ello, la protección a estas especies debe ser asumida como un asunto integral, apuntó el jefe de IFAW.
Hay que entender, dijo Downes, que "no hay ningún país que tenga todo el control sobre una especie migratoria", aunque muchas veces se escucha a los gobiernos decir que las protegen de forma adecuada.
"Por la misma razón de que migran, estas especies pueden trasladarse a otras regiones donde pueden afrontar grandes problemas de protección de su hábitats" y por eso "ahí se redefine la importancia de la cooperación internacional", añadió el experto.
"Entonces, las especies migratorias necesitan de esa cooperación internacional y esa es la prioridad de IFAW", insistió Downes, quien no dudó en decir que el cambio climático es la principal amenaza para los animales que migran, aunque no la única.
Para él, se debe partir "del principio de precaución, que tiene ramificaciones distintas" pues, por ejemplo, en el caso de los osos polares, "el cambio climático puede hacer que se desplacen a otras zonas donde entran en conflicto por alimentos con otras especies o con seres humanos".
También en el ámbito de la pesca, las entidades dedicadas a esta actividad suelen traducir este problema al plano del conflicto y muchas veces se les escucha decir que las ballenas o las focas son las que depredan los bancos de peces, pero muy pocas veces admiten "que el ser humano es el que está acabando" con ese recurso.
Por ello, para Downes, este asunto pasa por un cambio cultural de la humanidad que, a su criterio, debe decidirse a "compartir este mundo con otras especies", porque de ello también depende su supervivencia.
Para él, es necesario apostar por alternativas sustentables y por ello destacó que en la Convención de Quito se hablará de dos temas fundamentales: "La economía verde y los derechos de la naturaleza".
"No contamos aún con un modelo económico que tenga esa visión holística; tanto la economía verde y los derechos de la naturaleza tienen su lugar, pero realmente tenemos que pensar en algo mucho más holístico" o integral, apuntó.
Por eso, IFAW y otras organizaciones están enfocadas en buscar "proyectos donde la gente valore la naturaleza" y que por esa razón reciba una "retribución instantánea".
También se debe preguntar si alternativas como el tratado de carbono, por el cual se entregan créditos a países o empresas que eviten la emisión de CO2, han logrado su cometido.
"¿Hay una reducción tangible o sólo se habla de transferencias del crédito?", se preguntó Downes, para quien la entrega de subsidios es otro de los elementos que se deben discutir en el encuentro de Quito.
Hay casos, en Estados Unidos, donde el Gobierno entrega esas ayudas estatales a agricultores para que no cultiven ciertos productos, con el objetivo de controlar sus precios.
La IFAW, dijo Downes, propone que se tomen esos subsidios y se destinen a programas de producción sustentables, que permitan proteger a la naturaleza.
Este tipo de discusiones, aseguró, remarcan la importancia de reuniones como la que se desarrolla en Quito, que se extenderá hasta el próximo domingo y que contará con la participación de autoridades y representantes de 190 países de todo el mundo.
Diario Libre
Diario Libre