Un vistazo al cielo
Venus y Júpiter, juntos al atardecer; Marte al anochecer.
Quienes hayan estado observando el cielo últimamente habrán notado que Venus se eleva día tras día en el Oeste-Suroeste a la puesta del Sol y se observa a simple vista como una estrella muy brillante (magnitud de -3.9).
Lo más interesante es que el ascenso de Venus en el poniente coincide con el descenso de Júpiter (-1.6), el cual ha venido acompañando a la constelación de Virgo y su estrella principal Spica durante los últimos meses.
Ambos planetas estarán separados a menos de 5° y se espera un acercamiento (aparente en cielo, no en la realidad) en los días por venir el cual se extenderá hasta el próximo 7 de septiembre.
Venus y Júpiter, se acercaron por última vez a finales de octubre y los primeros días de noviembre de 2004, donde a diferencia de esta vez, el evento se producía durante las horas previas al amanecer.
Estos planetas tuvieron una conjunción tan extremadamente cercana el 17 de junio del año 2 después de Cristo, que a simple vista aparentaban ser una sola estrella. Se cree que ese inusual y espectacular evento es el que la Biblia refiere como Estrella de Navidad.
Si por casualidad es usted de los que madruga, vale recordar que Marte está casi tan cerca como hace dos años. Se levanta por el Este, aproximadamente a partir de las 10:30 PM, brillando con un rojizo muy peculiar en magnitud -1.0. Antes de la salida de Sol se encuentra muy bien posicionado justo en el cenit, ubicación excelente para echarle un vistazo con binoculares.
Cada semana, Marte se irá levantando más temprano conforme se acerque a nuestro planeta y alcanzará un diámetro máximo de 20 arcos de segundos a finales de octubre.
En agosto de 2003, el "planeta rojo" se aproximó a la Tierra a una distancia que no se repite con frecuencia (hacía más de 60,000 años que no se veía tan cerca) alcanzado un diámetro de 25.1 arcos de segundos. Pasarán casi 278 años para que Marte se acerque como lo hizo en 2003.
No hay excusa que valga, ármese de binoculares o telescopio y aproveche este regalo cósmico.
Henry Hidalgo

Henry Hidalgo