Temen que en Batey Caballona se pueda producir una matanza
Residentes piden a las autoridades poner freno al conflicto que ha enfrentado a moradores de Batey Caballona y Barrio Nuevo

S.d. Momentos de tensión se vivieron ayer en el sector de Caballona, en Santo Domingo Oeste, cuando residentes de Barrio Nuevo y Batey Caballona se enfrentaron a piedras y tiros en un conflicto que quisieron aparentar como racial.
Los ánimos se encendieron a partir de la noche del domingo, cuando moradores de Batey Caballona agredieron a una joven de Barrio Nuevo a la que le dieron siete puñaladas en la pierna izquierda. Desde entonces las agresiones de un lado y otro han sido constantes. Si los residentes de Batey Caballona cruzan hacia Barrio Nuevo, los moradores de este sector los agreden a pedradas. Igual ocurre si la situación es inversa. Unos y otros se acusan de sabotaje. "Los de Barrio Nuevo nos suspenden el servicio de agua", dicen los del Batey, mientras que los de Barrio Nuevo sostienen que los del Batey le cortan el servicio energético. Pero la situación es más compleja. Los residentes de Barrio Nuevo han llevado los hechos a una disputa racial. Dicen que los "haitianos" del Batey los tienen en zozobra. Ayer una turba armada de piedras y palos amenazaba con linchar a los que señalan como haitianos. Luego de dos horas de tensión los ánimos se calmaron debido a la intervención de la Policía que terminó por apresar a uno de los miembros del cuartel del sector a quien relacionó con el conflicto. No obstante, en todos quedó el temor de que se repitan los hechos de Hatillo Palma en donde haitianos y dominicanos se enfrentaron el pasado mes de mayo.
Otra versión
Versiones recogidas en uno y otro lado coinciden en que se trata de un problema de narcotráfico que nada tiene que ver con pugnas raciales. "Esos son pleitos de hace tiempo, eso es por asunto de drogas", dijeron. Los moradores se quejaron de la ineptitud de la Policía que no había hecho nada, pese a que el conflicto tenía tres días.
Intervención
Los residentes en ambos sectores, que nada tienen que ver con el conflicto, pidieron al Gobierno intervenir en el problema antes de que ocurra una desgracia. "Aquí no ha ocurrido una matanza por obra de Dios, pero si no vienen en nuestro auxilio pronto podría suceder", dijo un señor que prefirió ocultar su nombre.
Los ánimos se encendieron a partir de la noche del domingo, cuando moradores de Batey Caballona agredieron a una joven de Barrio Nuevo a la que le dieron siete puñaladas en la pierna izquierda. Desde entonces las agresiones de un lado y otro han sido constantes. Si los residentes de Batey Caballona cruzan hacia Barrio Nuevo, los moradores de este sector los agreden a pedradas. Igual ocurre si la situación es inversa. Unos y otros se acusan de sabotaje. "Los de Barrio Nuevo nos suspenden el servicio de agua", dicen los del Batey, mientras que los de Barrio Nuevo sostienen que los del Batey le cortan el servicio energético. Pero la situación es más compleja. Los residentes de Barrio Nuevo han llevado los hechos a una disputa racial. Dicen que los "haitianos" del Batey los tienen en zozobra. Ayer una turba armada de piedras y palos amenazaba con linchar a los que señalan como haitianos. Luego de dos horas de tensión los ánimos se calmaron debido a la intervención de la Policía que terminó por apresar a uno de los miembros del cuartel del sector a quien relacionó con el conflicto. No obstante, en todos quedó el temor de que se repitan los hechos de Hatillo Palma en donde haitianos y dominicanos se enfrentaron el pasado mes de mayo.
Otra versión
Versiones recogidas en uno y otro lado coinciden en que se trata de un problema de narcotráfico que nada tiene que ver con pugnas raciales. "Esos son pleitos de hace tiempo, eso es por asunto de drogas", dijeron. Los moradores se quejaron de la ineptitud de la Policía que no había hecho nada, pese a que el conflicto tenía tres días.
Intervención
Los residentes en ambos sectores, que nada tienen que ver con el conflicto, pidieron al Gobierno intervenir en el problema antes de que ocurra una desgracia. "Aquí no ha ocurrido una matanza por obra de Dios, pero si no vienen en nuestro auxilio pronto podría suceder", dijo un señor que prefirió ocultar su nombre.
Diario Libre
Diario Libre