Transnacionales utilizan RD como plataforma productiva
Las empresas de EE.UU. desarrollan estrategias para reducir costos

Santo Domingo. Las grandes empresas transnacionales establecidas en zonas francas del país han estado desarrollando estrategias de eficiencia desde 2003 para mejorar el posicionamiento del país y sus niveles de exportación, junto a otros exportadores de la región.
Un informe sobre inversiones en la región, preparado por especialistas del Centro de Estudios Económicos para América Latina (CEPAL) señala que el atractivo de República Dominicana, Costa Rica, Honduras y Jamaica para la inversión extranjera radica en los incentivos a las exportaciones, el acceso especial a mercados y las renovadas estrategias empresariales de compañías que buscan establecer un posicionamiento geográfico que les permitan llegar a los principales mercados de manera oportuna, eficiente y al menor costo posible.
Las empresas transnacionales están seleccionando cada vez más a República Dominicana como centro de producción o ensamblaje de sus bienes manufacturados. "Las empresas estadounidenses, en particular, han recurrido crecientemente al ensamblaje en el exterior para reducir los costos de sus procesos productivos y así mantener su competitividad frente a sus principales rivales, tanto extranjeros como locales. En esta forma han tratado de defender su participación en el mercado de Estados Unidos y mejorar su competitividad, beneficiándose del ensamblaje de bajo costo y sustentando altos niveles de producción y empleo dentro del país, lo que de otra manera habría sido imposible", dice el estudio.
El resultado es que las empresas transnacionales de Estados Unidos se han transformado en protagonistas centrales de los flujos de inversión y exportación en un número importante de países de la Cuenca del Caribe.
En el caso del comercio de bienes manufacturados –productos finales e insumos–, la participación estadounidense es aún mayor y se concentra en un grupo reducido de actividades: prendas de vestir, artículos eléctricos y electrónicos, material médico y otras manufacturas vinculadas a calzado y artículos deportivos, entre otros.
En el 2002, este conjunto de productos representó el 75% de las exportaciones de República Dominicana a Estados Unidos, cerca del 80% de las de Honduras, alrededor del 60% en el caso de Costa Rica y un 33% en el de Jamaica compartida representa entre el 30% y el 40% de sus exportaciones totales a Estados Unidos, importancia que aumenta de manera notable al considerar el comercio de bienes manufacturados, en particular en prendas de vestir De hecho, entre el 85% y el 96,5% de las exportaciones de prendas de vestir a Estados Unidos procedentes de los países de la Cuenca del Caribe se realizan bajo el mecanismo de producción compartida.
Un factor determinante ha sido el mecanismo de producción compartida. Las operaciones de este tipo forman parte de los esfuerzos globales de las empresas transnacionales estadounidenses para reducir sus costos de manufactura, especialmente en América del Norte y la Cuenca del Caribe. n radiaz@diariolibre.Santo Domingo. Las grandes empresas transnacionales establecidas en zonas francas del país han estado desarrollando estrategias de eficiencia desde 2003 para mejorar el posicionamiento del país y sus niveles de exportación, junto a otros exportadores de la región.
Un informe sobre inversiones en la región, preparado por especialistas del Centro de Estudios Económicos para América Latina (CEPAL) señala que el atractivo de República Dominicana, Costa Rica, Honduras y Jamaica para la inversión extranjera radica en los incentivos a las exportaciones, el acceso especial a mercados y las renovadas estrategias empresariales de compañías que buscan establecer un posicionamiento geográfico que les permitan llegar a los principales mercados de manera oportuna, eficiente y al menor costo posible.
Las empresas transnacionales están seleccionando cada vez más a República Dominicana como centro de producción o ensamblaje de sus bienes manufacturados. "Las empresas estadounidenses, en particular, han recurrido crecientemente al ensamblaje en el exterior para reducir los costos de sus procesos productivos y así mantener su competitividad frente a sus principales rivales, tanto extranjeros como locales. En esta forma han tratado de defender su participación en el mercado de Estados Unidos y mejorar su competitividad, beneficiándose del ensamblaje de bajo costo y sustentando altos niveles de producción y empleo dentro del país, lo que de otra manera habría sido imposible", dice el estudio.
El resultado es que las empresas transnacionales de Estados Unidos se han transformado en protagonistas centrales de los flujos de inversión y exportación en un número importante de países de la Cuenca del Caribe.
En el caso del comercio de bienes manufacturados –productos finales e insumos–, la participación estadounidense es aún mayor y se concentra en un grupo reducido de actividades: prendas de vestir, artículos eléctricos y electrónicos, material médico y otras manufacturas vinculadas a calzado y artículos deportivos, entre otros.
En el 2002, este conjunto de productos representó el 75% de las exportaciones de República Dominicana a Estados Unidos, cerca del 80% de las de Honduras, alrededor del 60% en el caso de Costa Rica y un 33% en el de Jamaica compartida representa entre el 30% y el 40% de sus exportaciones totales a Estados Unidos, importancia que aumenta de manera notable al considerar el comercio de bienes manufacturados, en particular en prendas de vestir De hecho, entre el 85% y el 96,5% de las exportaciones de prendas de vestir a Estados Unidos procedentes de los países de la Cuenca del Caribe se realizan bajo el mecanismo de producción compartida.
Un factor determinante ha sido el mecanismo de producción compartida. Las operaciones de este tipo forman parte de los esfuerzos globales de las empresas transnacionales estadounidenses para reducir sus costos de manufactura, especialmente en América del Norte y la Cuenca del Caribe.
Un informe sobre inversiones en la región, preparado por especialistas del Centro de Estudios Económicos para América Latina (CEPAL) señala que el atractivo de República Dominicana, Costa Rica, Honduras y Jamaica para la inversión extranjera radica en los incentivos a las exportaciones, el acceso especial a mercados y las renovadas estrategias empresariales de compañías que buscan establecer un posicionamiento geográfico que les permitan llegar a los principales mercados de manera oportuna, eficiente y al menor costo posible.
Las empresas transnacionales están seleccionando cada vez más a República Dominicana como centro de producción o ensamblaje de sus bienes manufacturados. "Las empresas estadounidenses, en particular, han recurrido crecientemente al ensamblaje en el exterior para reducir los costos de sus procesos productivos y así mantener su competitividad frente a sus principales rivales, tanto extranjeros como locales. En esta forma han tratado de defender su participación en el mercado de Estados Unidos y mejorar su competitividad, beneficiándose del ensamblaje de bajo costo y sustentando altos niveles de producción y empleo dentro del país, lo que de otra manera habría sido imposible", dice el estudio.
El resultado es que las empresas transnacionales de Estados Unidos se han transformado en protagonistas centrales de los flujos de inversión y exportación en un número importante de países de la Cuenca del Caribe.
En el caso del comercio de bienes manufacturados –productos finales e insumos–, la participación estadounidense es aún mayor y se concentra en un grupo reducido de actividades: prendas de vestir, artículos eléctricos y electrónicos, material médico y otras manufacturas vinculadas a calzado y artículos deportivos, entre otros.
En el 2002, este conjunto de productos representó el 75% de las exportaciones de República Dominicana a Estados Unidos, cerca del 80% de las de Honduras, alrededor del 60% en el caso de Costa Rica y un 33% en el de Jamaica compartida representa entre el 30% y el 40% de sus exportaciones totales a Estados Unidos, importancia que aumenta de manera notable al considerar el comercio de bienes manufacturados, en particular en prendas de vestir De hecho, entre el 85% y el 96,5% de las exportaciones de prendas de vestir a Estados Unidos procedentes de los países de la Cuenca del Caribe se realizan bajo el mecanismo de producción compartida.
Un factor determinante ha sido el mecanismo de producción compartida. Las operaciones de este tipo forman parte de los esfuerzos globales de las empresas transnacionales estadounidenses para reducir sus costos de manufactura, especialmente en América del Norte y la Cuenca del Caribe. n radiaz@diariolibre.Santo Domingo. Las grandes empresas transnacionales establecidas en zonas francas del país han estado desarrollando estrategias de eficiencia desde 2003 para mejorar el posicionamiento del país y sus niveles de exportación, junto a otros exportadores de la región.
Un informe sobre inversiones en la región, preparado por especialistas del Centro de Estudios Económicos para América Latina (CEPAL) señala que el atractivo de República Dominicana, Costa Rica, Honduras y Jamaica para la inversión extranjera radica en los incentivos a las exportaciones, el acceso especial a mercados y las renovadas estrategias empresariales de compañías que buscan establecer un posicionamiento geográfico que les permitan llegar a los principales mercados de manera oportuna, eficiente y al menor costo posible.
Las empresas transnacionales están seleccionando cada vez más a República Dominicana como centro de producción o ensamblaje de sus bienes manufacturados. "Las empresas estadounidenses, en particular, han recurrido crecientemente al ensamblaje en el exterior para reducir los costos de sus procesos productivos y así mantener su competitividad frente a sus principales rivales, tanto extranjeros como locales. En esta forma han tratado de defender su participación en el mercado de Estados Unidos y mejorar su competitividad, beneficiándose del ensamblaje de bajo costo y sustentando altos niveles de producción y empleo dentro del país, lo que de otra manera habría sido imposible", dice el estudio.
El resultado es que las empresas transnacionales de Estados Unidos se han transformado en protagonistas centrales de los flujos de inversión y exportación en un número importante de países de la Cuenca del Caribe.
En el caso del comercio de bienes manufacturados –productos finales e insumos–, la participación estadounidense es aún mayor y se concentra en un grupo reducido de actividades: prendas de vestir, artículos eléctricos y electrónicos, material médico y otras manufacturas vinculadas a calzado y artículos deportivos, entre otros.
En el 2002, este conjunto de productos representó el 75% de las exportaciones de República Dominicana a Estados Unidos, cerca del 80% de las de Honduras, alrededor del 60% en el caso de Costa Rica y un 33% en el de Jamaica compartida representa entre el 30% y el 40% de sus exportaciones totales a Estados Unidos, importancia que aumenta de manera notable al considerar el comercio de bienes manufacturados, en particular en prendas de vestir De hecho, entre el 85% y el 96,5% de las exportaciones de prendas de vestir a Estados Unidos procedentes de los países de la Cuenca del Caribe se realizan bajo el mecanismo de producción compartida.
Un factor determinante ha sido el mecanismo de producción compartida. Las operaciones de este tipo forman parte de los esfuerzos globales de las empresas transnacionales estadounidenses para reducir sus costos de manufactura, especialmente en América del Norte y la Cuenca del Caribe.
Diario Libre
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