Trastorno disocial, peligro latente en sociedad
Los que lo padecen suelen tener poca empatía y preocupación por los sentimientos, deseos y bienestar de los otros

SANTO DOMINGO. El trastorno disocial es un problema grave de conducta que se caracteriza por un patrón de comportamientos persistentes y repetitivos, que violan los derechos básicos de otras personas y las normas sociales.
Según la doctora Biaris Rodríguez, médico psiquiatra, estas conducta ha ido en aumentado en la última década, motivo por el cual se debe hacer un llamado de atención a los padres y tutores.
Explica que los adultos suelen iniciar la detección de estas conductas inapropiadas aproximadamente entre los 6 y 7 años de edad, pero regularmente se diagnostica al inicio de la adolescencia (aproximadamente los 16 años). A partir de los 18 años el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales lo reconoce como un trastorno de la personalidad antisocial.
“Es una de las psicopatologías más comunes en niños y adolescentes. El diagnóstico de trastorno disocial se hace en hasta el 50% de los pacientes ambulatorios menores de 18 años de edad que reciben atención psiquiátrica. Se ha identificado una relación directa entre bajo nivel socio económico y esta entidad. Es más frecuente en el sexo masculino”.
Las causas
Las causas son diversas y a los factores predisponentes de este trastorno se han implicado los biopsicosociales. Se ha demostrado que es más frecuente en hijos de padres con trastorno de la personalidad antisocial y se ha relacionado con padres dependientes a uso de sustancias (alcohol y drogas). El entorno familiar y la educación que el niño recibe desempeña un papel importante, motivo por el cual hay que promover la crianza saludable, señala la especialista en Gestión de Servicios de Salud Mental.
Este trastorno puede provocar un deterioro significativo de la actividad social y académica del niño o adolescente, además puede traer serias consecuencias como son el consumo de sustancias, bajo rendimiento escolar y conflictos legales, señala la experta.
Biaris Rodríguez explica que para un tratamiento eficaz es imprescindible la intervención multidisciplinaria. Es importante realizar una buena historia clínica para identificar los síntomas y decidir el abordaje. “Se pueden utilizan estabilizadores del estado de ánimo, antidepresivos y ansiolíticos en combinación con terapia cognitivo conductual”, expone.
Las circunstancias que rodean a cada niño son diferentes. Se les recomienda a los padres que si identifican estas conductas deben buscar ayuda con un especialista de la salud mental lo antes posible, pues una intervención oportuna favorece el pronóstico y puede evitar que se convierta en un trastorno de la personalidad antisocial, concluye la doctora, quien hace un aporte de recomendar a través de sus redes sociales @drabiaris, a los padres sobre los distintos temas que preocupan a la población.
Yohanna Hilario
Yohanna Hilario