Treinta muertos por violencia en Nepal
KATMANDU.- La situación se complica en Nepal, donde en las últimas 24 horas han muerto más de treinta personas, diez de ellas policías, a causa de distintos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y la guerrilla maoísta.
Al menos veinte supuestos rebeldes maoístas resultaron muertos en en una operación de las fuerzas de seguridad en el centro de Nepal, mientras que en un ataque de la guerrilla en el sureste del país fallecieron diez agentes, indicaron hoy fuentes oficiales nepalíes.
Este recrudecimiento de la violencia se produce dos días después de que los guerrilleros desconvocasen el bloqueo de carreteras que durante casi una semana mantuvo prácticamente paralizada la circulación de mercancías en el país.
Pero los maoístas siguen apostando por las medidas de fuerza pues han anunciado para los primeros días de abril una huelga general y una masiva manifestación de protesta contra el régimen del rey Gyanendra, que desde hace un año desempeña el poder absoluto en el país.
Los guerrilleros, que en noviembre pasado firmaron un pacto con la oposición contra el monarca, siguen dando muestras de que no tienen intención de renunciar a la violencia en las actuales condiciones.
Hoy, rebeldes maoístas atacaron una comisaría del distrito de Jhapa, a unos 600 kilómetros al sureste de Katmandú y a 50 kilómetros de la frontera con la India, y mataron a al menos diez policías.
Un grupo de maoístas bloqueó la carretera que llevaba a ese puesto policial con un camión quemado y después atacaron a los agentes que estaban allí, lo que causó también la muerte de al menos tres rebeldes y heridas a una veintena de policías, según fuentes oficiales.
Mientras, el Ejército nepalí lanzó en las últimas horas una operación contra supuestos rebeldes a unos 50 kilómetros de Katmandú, en el distrito de Dhading, de acuerdo con fuentes militares.
Según el mando militar en Katmandú, los soldados nepalíes recogieron los cuerpos sin vida de 20 supuestos miembros de la guerrilla maoísta aunque se cree que ese número podría aumentar.
Esas fuentes informaron de que no se produjo ninguna baja entre las fuerzas de seguridad durante esa operación y que los militares se dirigieron al lugar después de haber recibido información de que los maoístas se habían agrupado allí.
Estos sucesos se producen después de que este lunes muriesen catorce personas, entre ellas trece soldados, en el distrito de Kavrepalanchowk, a 50 kilómetros al este de Katmandú, cuando los rebeldes atacaron a decenas de militares que integraban una patrulla.
La guerrilla maoísta cumple este año una década de insurgencia armada contra el régimen monárquico, que se ha recrudecido en los últimos meses después del golpe de Estado real dado por Gyanendra.
El 1 de febrero de 2005, el actual monarca destituyó al Gobierno democráticamente elegido y asumió el poder absoluto argumentando la necesidad de acabar con la violencia guerrillera pero la situación, lejos de mejorar, ha empeorado desde entonces.
Cerca de 13.000 personas han muerto en esta década a causa de diversos actos violentos.
En los últimos meses los maoístas han llegado a un acuerdo con los siete principales partidos de la oposición nepalí por el que renunciarían a la violencia si se convocan elecciones a una Asamblea constituyente y abrazarían la lucha política.
Al menos veinte supuestos rebeldes maoístas resultaron muertos en en una operación de las fuerzas de seguridad en el centro de Nepal, mientras que en un ataque de la guerrilla en el sureste del país fallecieron diez agentes, indicaron hoy fuentes oficiales nepalíes.
Este recrudecimiento de la violencia se produce dos días después de que los guerrilleros desconvocasen el bloqueo de carreteras que durante casi una semana mantuvo prácticamente paralizada la circulación de mercancías en el país.
Pero los maoístas siguen apostando por las medidas de fuerza pues han anunciado para los primeros días de abril una huelga general y una masiva manifestación de protesta contra el régimen del rey Gyanendra, que desde hace un año desempeña el poder absoluto en el país.
Los guerrilleros, que en noviembre pasado firmaron un pacto con la oposición contra el monarca, siguen dando muestras de que no tienen intención de renunciar a la violencia en las actuales condiciones.
Hoy, rebeldes maoístas atacaron una comisaría del distrito de Jhapa, a unos 600 kilómetros al sureste de Katmandú y a 50 kilómetros de la frontera con la India, y mataron a al menos diez policías.
Un grupo de maoístas bloqueó la carretera que llevaba a ese puesto policial con un camión quemado y después atacaron a los agentes que estaban allí, lo que causó también la muerte de al menos tres rebeldes y heridas a una veintena de policías, según fuentes oficiales.
Mientras, el Ejército nepalí lanzó en las últimas horas una operación contra supuestos rebeldes a unos 50 kilómetros de Katmandú, en el distrito de Dhading, de acuerdo con fuentes militares.
Según el mando militar en Katmandú, los soldados nepalíes recogieron los cuerpos sin vida de 20 supuestos miembros de la guerrilla maoísta aunque se cree que ese número podría aumentar.
Esas fuentes informaron de que no se produjo ninguna baja entre las fuerzas de seguridad durante esa operación y que los militares se dirigieron al lugar después de haber recibido información de que los maoístas se habían agrupado allí.
Estos sucesos se producen después de que este lunes muriesen catorce personas, entre ellas trece soldados, en el distrito de Kavrepalanchowk, a 50 kilómetros al este de Katmandú, cuando los rebeldes atacaron a decenas de militares que integraban una patrulla.
La guerrilla maoísta cumple este año una década de insurgencia armada contra el régimen monárquico, que se ha recrudecido en los últimos meses después del golpe de Estado real dado por Gyanendra.
El 1 de febrero de 2005, el actual monarca destituyó al Gobierno democráticamente elegido y asumió el poder absoluto argumentando la necesidad de acabar con la violencia guerrillera pero la situación, lejos de mejorar, ha empeorado desde entonces.
Cerca de 13.000 personas han muerto en esta década a causa de diversos actos violentos.
En los últimos meses los maoístas han llegado a un acuerdo con los siete principales partidos de la oposición nepalí por el que renunciarían a la violencia si se convocan elecciones a una Asamblea constituyente y abrazarían la lucha política.
Diario Libre
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