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Una luz cara, pero eficiente

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Una luz cara, pero eficiente
El Consorcio Energético Punta Cana Macao (CEPM) brinda el servicio energético sin subsidio que aminore la factura.
Para algunos moradores del poblado de Berón, en Bávaro, en el este del país, les resulta casi extraño el uso de plantas o inversores como fuente de energía de emergencia. No los necesitan, pues a diferencia de lo que ocurre en el resto de país, allí la luz eléctrica es estable, y según cuentan los usuarios, el servicio no se interrumpe por más de 30 minutos a una hora, cortes que se producen cada uno o dos meses.

"El servicio es muy bueno. La luz nunca se va, y cuando lo hace es por minutos, pero antes pasan un papel advirtiendo que van a suspenderla, y lo hacen para mantenimiento o por alguna avería", comenta Dayanira García, residente de la comunidad de Berón.

Ella, al igual que otras personas cuestionada sobre el servicio, dice sentirse satisfecha con la atención que les brinda el Consorcio Energético Punta Cana Macao (CEPM), empresa privada concesionaria del área para suplir la energía.

La empresa llegó a la zona en al año 1992, bajo contrato con el Estado para suplir la energía, desde generación, transmisión y distribución, a la gran empresa hotelera que se desarrollaba en zona turística de Macao- Bávaro.

En 2001 extiende sus servicios a la zona de Bayahíbe, con la creación de la Compañía Eléctrica de Bayahíbe, incluyendo las comunidades de Limón y Boca Chavón.

Con una generación de 105 MW, la empresa da servicio a unas 29 mil habitaciones de hotel, desde Punta Cana hasta Bávaro. Además, tienen el servicio a unos 8 mil clientes residenciales. "Ellos trabajan muy bien, si tú tienes una avería en tu casa a los 20 minutos de tú llamarlos, ya tienes un técnico resolviéndote el problema", comenta Silvia Martínez, otra moradora de Berón.

Pero los usuarios no están muy conformes en los altos precios que tienen que pagar por la factura. "Es un abuso, a mí un recibo me llega hasta de 7 mil pesos por una nevera y un freezer que tengo en el colmado, eso es abusivo", se queja Santa Catalina D'Oleo, residente en la comunidad Villa Play.

La señora, que asegura una vez le subió la presión, al percatarse del total que debía pagar por la luz consumida, entiende que se deben tomar medidas, porque el costo de la energía siempre está subiendo y también duda que consuma todo lo que se detalla en la factura.

Muestra su factura del mes de octubre, la cual le reportó un consumo de 493 kilovatios por hora (kv/h), pero ella asegura que eso no es posible, porque lava cada 15 días, no plancha y desconecta los freezers por las noches, para economizar la luz. Dice, además, estar vigilante de que nadie se conecte a su sistema, para que no le incrementen en el consumo.

Sin embargo, ella, como todos los demás, prefieren seguir pagando "caro", antes que tener lo que llaman "el desorden que tienen ustedes allá en la Capital". "Que sea del Estado nunca, yo prefiero seguirla pagando como está".

Algunos moradores afirman que el costo es más elevado siempre en los negocios, a los que "les dan en la madre". Pero a la casa de Lucía Ramírez, una vivienda humilde hecha en madera y techada de zinc, en el mes de septiembre le llegó un recibo de RD$1,778.33, por un consumo de 163 kv/h. Según detalla Ramírez, apenas dispone de un abanico, un televisor, una lavadora, una nevera y dos bombillas que alumbra las únicas dos habitaciones en que se divide la casa.

Santa Catalina, propietaria de un salón, es otra que se queja de lo mucho que tiene que pagar por la energía. "La luz es cara, demasiado cara se podría decir. El recibo nos llega hasta de 20 mil pesos". Y agrega que "es un abuso, pero preferimos pagarlo por la eficiencia con que te dan la energía".

Indica, además, que en su negocio nunca ha tenido que disponer de una planta o inversor. "Nadie los usa, yo no he visto uno por aquí". Tampoco los reporteros de DL advirtieron la existencia de ninguno de estos equipos durante su recorrido por la zona.

Martha Fernández, directora de comunicaciones del grupo de empresas a la que pertenece el CEPM, explica que la percepción que tienen las personas de que la luz es cara, se debe a que, a diferencia de lo que ocurre con el servicio público, ellos no reciben subsidio por la energía, y que deben ofertarla al precio real. "La energía es de por sí cara, porque nosotros no producimos petróleo, además de que nos tenemos subsidios, pero los precios que tenemos son similares a los que tienen los clientes del sistema general que consumen por encima de los 700 kilos".

De acuerdo con la Superintendencia de Electricidad, estos clientes deben pagar 26 centavos de dólar por cada kilo de luz consumida. Martha Fernández asegura que el precio de la energía se ajusta según se mueve el precio del petróleo "Cuando sube, debemos subir el precio, pero cuando baja también lo bajamos, y eso se hace casi automático, no pasa de un mes para hacer el reajuste", dice.

Pese la fama de ser caro, Susana Belén dice que se mata por cambiar de suplidor de energía. Ella tiene un colmado restaurante, en la localidad de Grigrí, en Higüey y su energía la suple la empresa Distribuidora del Este (EdeEste). "Es loca que estoy porque la gente de CEPM nos dé el servicio, y si es cara le buscamos la vuelta, porque aquí lo que estamos es pagando por los apagones", dice.

Asegura que ahora su factura llega hasta de 20 mil pesos y que la luz "no es que se va, sino que no llega nunca", situación que le genera constantes pérdidas de embutidos y su inversor, de apenas un mes de instalado, ya se le dañó.

Otra que se muestra desesperada con el servicio de EdeEste es Adela Castillo. "Nunca hay, pasamos hasta dos días sin luz, pero le vamos a dar duro, porque nos pasaremos al CEPM, y no me importa cuánto me cobren con tal de que me den el servicio, yo pago lo que sea". Castillo dice que para mantener su negocio de venta de comida debe comprar hasta 30 mil pesos de carne, y que termina botándola por cubos, porque nunca tiene luz para guardarla refrigerada.

Asegura, además, que sólo está a la espera de que CEPM termine de instalar las redes de distribución, lo que ya realiza en la comunidad de Macao, a poca distancia de Grigrí.

En disputa por el área de Macao

En Macao, los técnicos de CEPM trabajan en la colocación del cable de alta tensión y, según sus proyecciones, estará listo para que en diciembre los moradores puedan tener el servicio energético. Sin embargo, en la actualidad existe un conflicto de dominio en esta zona, debido a que aquí la energía la suple EdeEste a quien por ley le corresponde distribuir la energía en todo el este.

Pero Fernández, la ejecutiva de CEPM, asegura que ellos tienen derechos adquiridos, porque sus contratos para suplir la energía en esa zona datan de mucho antes de que existiera EdeEste.

Y mientras el impasse se trata de resolver en los tribunales, los residentes de Macao analizan lo que sería más rentable para ellos.

María Cristina Encarnación todavía no se decide si quedarse con EdeEste y seguir con los apagones, o cambiarse al CEPM, "porque es muy cara". A su lado, su hermana Margarita trata de convencerla de que debe cambiarse. "Yo sí me voy a cambiar, porque esta luz no hay quien la aguante, uno hace la compra del supermercado y se le daña casi todo, porque nunca hay luz" dice.

Idania Fulgencio, otra residente del lugar lo tiene claro. "Yo no puedo poner la luz del CEPM, porque eso es muy caro, sólo el contrato te cuesta 5 mil pesos, y eso en una casa sin muchas cosas, así que yo seguiré usando la pública cuando la manden".

El servicio de energía de CEPM cubre las zonas de Bávaro, Punta Cana, Berón y Bayahíbe, y tiene planes de extenderse hasta las comunidades de Macao y Uvero Alto, según se informó.