La perdurable huella de la satrapía en la historia y la literatura

Se ha escrito y publicado una incontable cantidad de narrativas del trujillismo

Aunque en este 2020 se conmemoró el 59 aniversario del ajusticiamiento del tirano Rafael Leónidas Trujillo, acontecido en Santo Domingo el 30 de mayo de 1961 y este 24 de octubre se recuerdan los 129 años de su nacimiento, ocurrido en 1891, con el paso del tiempo se ha acrecentado la bibliografía dedicada a tratar aspectos de su dictadura y de su compleja personalidad en los campos de la historia y de la literatura.

Probablemente sean incontables los textos escritos y publicados sobre la larga satrapía y su sanguinaria cabeza, por lo que sería arriesgado dar una cifra, pues con frecuencia surgen nuevas publicaciones sobre ese período ominoso de la vida dominicana.

Al referirse al tema, en una reciente exposición auspiciada por la Fundación René del Risco Bermúdez, el historiador Juan Daniel Balcácer expresó que hay quienes erradamente creen que los estudios histórico-políticos fidedignos sobre Trujillo y su régimen solo existen a partir de su ajusticiamiento en 1961 y del momento en que la maquinaria de la dictadura comenzó a ser desmantelada en el país.

Argumentó que aunque, ciertamente, son numerosos los libros y biografías, así como los documentos que han visto la luz pública desde 1966 a la fecha, quien desee aproximarse a la realidad de los hechos acaecidos en el decurso de la dictadura, bien puede consultar una bibliografía amplia y enriquecedora.

Dijo que parte del contenido de esas obras se clasifican dentro de la esfera de la política, pero otra es histórica, es decir que pertenece al género conocido como historia del presente o contemporánea.

Balcácer se refirió a las obras De Lilís a Trujillo. Historia contemporánea de la República Dominicana, de Luis F. Mejía; a Una Gestapo en América. (Vida, tortura, agonía y muerte de presos políticos bajo la tiranía de Trujillo), de Juan Isidro Jiménes Grullón; a Sangre en las calles. Vida y gobierno de Trujillo, del periodista norteamericano Albert Hicks, quien hizo la publicación en inglés, y Viacrucis de un pueblo. Relato sinóptico de la tragedia dominicana bajo la férula de Trujillo, de Félix E. Mejía, divulgada en México, en 1951.

Igualmente, el investigador se mencionó La Era de Trujillo, un estudio casuístico de la dictadura hispanoamericana, del posteriormente asesinado Jesús de Galíndez, divulgado en Chile, en 1956.

El historiador Juan Daniel Balcácer.
El historiador Juan Daniel Balcácer.

Sobre el libro de Galíndez, Balcácer dijo que este produjo una de las obras de mayor repercusión internacional sobre la llamada Era de Trujillo, debido, principalmente, al trágico final de su autor, un español oriundo del País Vasco, que había vivido por espacio de varios años en Santo Domingo.

“Una vez establecido en New York presentó su trabajo sobre el régimen de Trujillo como tesis doctoral en la Universidad de Columbia. En 1956 fue secuestrado por orden del dictador, trasladado a Santo Domingo, sometido a torturas y finalmente fusilado. Su asesinato, empero, no impidió que el libro fuera publicado ese mismo año”, explicó.

En ese contexto, Balcácer también aludió al Informe sobre la República Dominicana, 1959, de José Cordero Michel, originalmente publicado en Puerto Rico en ese mismo año.

Recordó que el autor participó en las expediciones de junio de 1959 y fue apresado junto con muchos compañeros de lucha, torturado y asesinado por los gendarmes de la dictadura.

“Dividido en tres apartados: Situación política, Situación económica y Situación Cultural, el libro es considerado uno de los textos pioneros en el estudio de la dictadura y sus implicaciones políticas, económicas y culturales desde una perspectiva fundamentada en el materialismo histórico”, explicó.

Además, Balcácer aludió al conocido libro Trujillo, la trágica aventura del poder personal, de Robert D. Crassweller, originalmente publicado en 1966, en inglés, y en 1968, en español.

Arguyó que se trata de un estudio clásico de biografía política, considerado el más acabado hasta entonces.

“El autor llevó a cabo una exhaustiva investigación en archivos norteamericanos y se nutrió de una amplia bibliografía sobre el personaje y su régimen. Al mismo tiempo, tuvo acceso a revelaciones y testimonios de importantes figuras que acompañaron al dictador a lo largo de su régimen, entre los que figuraron Joaquín Balaguer”, explicó.

El escritor Efraim Castillo, autor de la novela El personero. Foto: fuente externa.
El escritor Efraim Castillo, autor de la novela El personero. Foto: fuente externa.
Novelas del dictador

Trujillo y su ominosa dictadura son temas centrales en numerosas obras de la literatura, sustentadas en los hechos de la realidad, al punto de que surgió una corriente denominada “Novela de la dictadura”, que abarca las narrativas referentes a ese trágico período de la vida dominicana, que aun despierta el interés.

Balcácer expresó: “Durante el ejercicio de su poder casi omnímodo, Trujillo controló todos los ámbitos de la vida dominicana. En el caso de la creación intelectual la represión fue poco menos que absoluta y los intelectuales apenas tuvieron oportunidad de expresar libremente sus ideas, a menos que estas estuvieran dirigidas a exaltar y sobredimensionar la figura del dictador. Quienes se atrevieron a disentir, pagaron caro esa osadía, ora en la cárcel, ora en el exilio o con sus vidas”.

Afirmó que, sin embargo, existe una narrativa de la dictadura o del trujillato que conviene tener en cuenta, pues además de la percepción de los historiadores sobre Trujillo, los escritores, poetas y ensayistas también representaron o imaginaron al dictador y su entorno a través de obras de ficción.

Dijo que de la misma manera que en América Latina surgió en la década de los 70 el llamado género de “la novela del dictador”, en Santo Domingo, el fenómeno literario también tuvo sus manifestaciones y puede afirmarse que de los cuatro dictadores o déspotas más connotados del siglo XIX y del XX, Pedro Santana, Buenaventura Báez, Ulises Heureaux y Rafael L. Trujillo, apenas Báez haya sido el único que no ha merecido la atención de los narradores dominicanos.

Expresó que tras la eliminación física de Trujillo, en 1961, en el país hubo una eclosión de “la novela del dictador”, especialmente después de la Revolución de Abril de 1965 y con mucho mayor fuerza en el decenio de los 80-90.

Se publicaron en el país las novelas El personero, de Efraim Castillo; Uña y carne, La biografía difusa de Sombra Castañeda y El hombre del acordeón, de Marcio Veloz Maggiolo, El cumpleaños de Porfirio Chávez, de René del Risco (texto inconcluso y publicado póstumamente), Retrato de dinosaurios en la Era de Trujillo, de Diógenes Valdez, Musiquito. Anales de un déspota y de un bolerista, de Enriquillo Sánchez, La balada de Alfonsina Bairán, de Andrés L. Mateo, El sisal, de William Mejía y otras.

Con notable repercusión en el extranjero, también fueron divulgadas las novelas La fiesta del Chivo, de Mario Vargas Llosa, Galíndez, del español Manuel Vásquez Montalván, y En el tiempo de las mariposas, de la domínico-estadounidense Julia Álvarez, centrada en las hermanas Minerva, Patria y María Teresa, víctimas de unos de los crímenes más atroces cometidos en la tiranía.

La escritora Julia Álvarez, autora de la novela En el tiempo de las mariposas.
La escritora Julia Álvarez, autora de la novela En el tiempo de las mariposas.

La publicación de La fiesta del Chivo causó una sonora controversia en el país, que aun tiene resonancias, y la obra alcanzó una enorme proyección pública especialmente en el extranjero dada la trayectoria de su autor, Mario Vargas Llosa, uno de los autores más famosos del boom latinoamericano, quien obtuvo el Premio Nobel de Literatura 2010.

Refiriéndose a las polémicas, el periodista y escritor Carlos Alberto Montaner señaló que los dominicanos se habían empeñado en leer la obra de Vargas Llosa “como un texto de historia, sin advertir que se trata de una obra de ficción anclada en la realidad, en hechos que ocurrieron, pero en los que resulta más importante lo que el famoso autor añade, en lo que inventa o matiza, que lo que de veras sucedió”.

Montaner valoró los recursos usados por el escritor en la obra. “Por un lado, ese lenguaje claro, transparente, de Vargas Llosa, siempre con la palabra exacta, pero puesta al servicio de una cuidadosa carpintería interior que le permite al novelista entremezclar planos, épocas, personajes y voces narrativas, sin que en ningún momento el lector pierda el hilo argumental o confunda al protagonista que habla, piensa, o de quien se apuntan reflexiones o datos relevantes”.

El escritor Mario Vargas Llosa, autor de la novela La fiesta del Chivo.
El escritor Mario Vargas Llosa, autor de la novela La fiesta del Chivo.

En torno a esta obra opinó el escritor y crítico literario dominicano Manuel Matos Moquete. “Hoy releo La fiesta del chivo y me convenzo de los beneficios que ha aportado esa obra de Mario Vargas Llosa a nuestra cultura. Criticada en el país por historiadores y críticos literarios, ha contribuido, innegablemente, a ampliar la visión acerca de la historia y de la literatura dominicanas”.

Sobre la novela El Personero, de Efraim Castillo, el crítico José Rafael Lantigua destacó sus grandes valores literarios y consideró que es la historia de un intelectual trujillista, Monegal, y es también la historia de una sociedad atacada por los diversos flancos de una dictadura que se solazaba en su propio plasma de perversidad y mansedumbre, de sombras fatídicas y memoria estrujante.

“Efraim Castillo escribe una novela alucinante, procaz, atrevida, cruda, punzante, divertida. Sencillamente magistral, la suya no es una novela sobre Trujillo, sino sobre uno de sus personeros. Y es, además, la novela de Ciudad Trujillo, la de la ciudad y su entorno de graves impurezas y desvaríos frente a su ingenua mansedumbre y tropical engalanadura”, expresó Lantigua.

Bernardo Vega, historiador dominicano.
Bernardo Vega, historiador dominicano.
Más obras sobre la tiranía de Trujillo

A pesar de que es casi imposible cuantificar la bibliografía dedicada a Trujillo y a su tiranía, según Juan Ventura es la más abundante que existe en el país sobre personaje alguno.

De acuerdo con el investigador, el escritor dominicano que más ha profundizado sobre Trujillo Molina es, sin lugar a dudas, Bernardo Vega, quien ha publicado más de 25 libros sobre el tema.

Señaló Ventura que el historiador Frank Moya Pons es el que ha publicado la bibliografía más completa sobre Trujillo, que aparece en su clásico Manual de historia dominicana, 15 edición ampliada del 2013.

También Ventura ha señalado que la Academia Dominicana de la Historia ha publicado, bajo la coordinación del historiador Roberto Cassá, el más profundo estudio y análisis sobre La dictadura de Trujillo. (1930-1961), en el 2014, dentro del proyecto Historia general del pueblo dominicano, tomo V.

También, se ha publicado El conglomerado burocrático y militar, de Eliades Acosta Matos; La matanza de haitianos de 1937, de Rafael Darío Herrera; La coyuntura económica tras la Segunda Guerra Mundial, de Bernardo Vega; El emporio de Trujillo, de Edwin Croes Hernández; El proceso político de la segunda mitad de la dictadura (1945-1961), de Roberto Cassá.

Otras obras sobre Trujillo y su tiranía son Las relaciones internacionales, de Bernardo Vega; Represión y crímenes, de Nelson Moreno Ceballos; La resistencia a la tiranía trujillista, de Luis Gómez Pérez; La vida cotidiana, de Eliades Acosta Matos; La ideología en la era de Trujillo, de Odalís G. Pérez; La literatura dominicana en la era de Trujillo, de Odalís G. Pérez; y La arquitectura de la era de Trujillo, de Omar Rancier, entre muchos otros libros.

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