Alemania arrodilló a Brasil, con 5 goles en primeros 29 minutos
El 'Mineirazo' ayer fue más contundente que el "Maracanazo"

Belo Horizonte. La selección de Alemania arrodilló ayer a Brasil en su peor derrota de todos los tiempos con una memorable paliza de Alemania, que lo goleó 7-1 ante su público en el estadio Mineirao de Belo Horizonte, y avanzó a la final del Mundial FIFA 2014.
En los primeros 29 minutos, los teutones colaron la portería con cinco goles.
Antes de la media hora de juego, en un clima de absoluta estupefacción, los germanos destrozaron del modo más cruel el sueño del hexacampeonato con goles de Thomas Müller (11m.), Miroslav Klose (22m.), Toni Kroos en dos oportunidades (24m. y 25m.) y Sami Khedira (29m.).
El ingresado Andre Schüerrle, con un doblete a los 24 y 33 minutos del segundo período, configuró la caída más abultada de los brasileños en la historia de la competencia.
Con el tiempo reglamentario cumplido, Oscar consiguió el descuento de Brasil, que recibió silbidos y la humillación del "ole" de sus propios hinchas.
Los "torcedores" que colmaron el Mineirao, donde Brasil había sufrido la última caída oficial en casa (Perú 3-1, Copa América 1975), rompieron en llanto y, algunos de ellos, abandonaron las tribunas antes de terminada la primera parte. La ilusión del segundo Mundial organizado en su país se derrumbó en minutos para Brasil, y entregó imágenes incluso más humillantes que el recordado "Maracanazo" de 1950, cuando Uruguay le ganó la final en Río de Janeiro 2-1 ante más de 100,000 personas, luego de marchar en desventaja de 1-0 al descanso.
Sin Neymar (lesionado) ni su capitán Thiago Silva (suspendido), los dirigidos por Luiz Felipe Scolari no tuvieron respuestas futbolísticas para torcer un partido ante un adversario perfecto.
Alemania, campeón en 1954, 1974 y 1990, jugará su octava final en 18 participaciones ante Argentina u Holanda, el domingo próximo en el Maracaná.
El primer gol en el Mineirao, marcado por Müller de volea tras recibir libre un tiro de esquina ejecutado desde la derecha, marcó el prematuro y simbólico final del partido.
Después del primer gol, Alemania fue una máquina perfecta de contragolpear frente a Brasil.
Diario Libre
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