Stephen Curry no jugará el próximo Juego de Estrellas en Los Ángeles
Curry lucha contra problemas en su rodilla derecha, característico en el tramo final de su carrera

Stephen Curry no estará disponible para el partido del miércoles ante los San Antonio Spurs ni tampoco participará en el próximo Juego de las Estrellas de la NBA en Los Ángeles.
Así lo confirmó el entrenador de los Golden State Warriors, Steve Kerr, este lunes ante los medios, información que fue recogida por The Athletic a través del periodista Nick Friedell.
El base de 37 años arrastra una lesión en la rodilla que ya lo ha dejado fuera de los últimos tres encuentros de los Warriors.
Su último partido fue el pasado 30 de enero frente a los Detroit Pistons, duelo que no pudo completar al retirarse antes del último cuarto debido a molestias en la rodilla.
Según se informó, Curry venía lidiando con ese problema físico desde hacía aproximadamente una semana antes de su salida anticipada frente a Detroit, una situación que obligó al cuerpo técnico a tomar mayores precauciones con su estado físico.
"Es cuestión de ir aprendiendo sobre la marcha qué es lo que funciona en la rehabilitación", explicó Curry en declaraciones a ESPN a través de Anthony Slater.
"Todavía hay dolor. Hay que intentar eliminar toda la inflamación y las molestias. Es algo que tenemos que seguir monitoreando y manejando, porque si regreso demasiado pronto, podría volver a agravarse".
A pesar de estas complicaciones, Curry había sido seleccionado recientemente para disputar su 12º Juego de las Estrellas. Estaba previsto que integrara el equipo USA Stripes junto a figuras como LeBron James y Kevin Durant el próximo 15 de febrero, una cita que finalmente deberá perderse.

Dilatada carrera
En lo estrictamente deportivo, Curry sigue mostrando un alto nivel cuando está en cancha. Actualmente ocupa el octavo lugar entre los máximos anotadores de la NBA con 27.2 puntos por partido, además de promediar 4.8 asistencias, 3.5 rebotes y 1.1 robos en 39 encuentros disputados esta temporada.
Sin embargo, las lesiones se han convertido en una constante en las últimas campañas del histórico tirador. Desde problemas en los tobillos hasta dolencias en hombros, pies y ahora la rodilla, Curry ha tenido que administrar cuidadosamente sus minutos y su calendario de partidos.
La temporada pasada ya estuvo marcada por ausencias prolongadas que afectaron la regularidad de Golden State, obligando al equipo a ajustar su rotación y a depender más de jugadores jóvenes en momentos clave.
En campañas recientes, el cuerpo técnico ha optado por planes de descanso preventivo para evitar recaídas, conscientes de que cualquier sobrecarga puede derivar en una lesión más seria, especialmente teniendo en cuenta la edad del jugador.
Estas dificultades físicas plantean interrogantes sobre la durabilidad de Curry en el largo plazo, aunque cada vez que logra estar sano demuestra que su impacto sigue siendo determinante para los Warriors y para la liga en general.

