Durant, Westbrook y Harden: Lo que pudo haber sido

SANTO DOMINGO. Al culminar las finales de la NBA del 2012 entre Miami Heat y Oklahoma City Thunder, en adición al primer anillo de LeBron James y el “Gran Trío” del Heat, la historia principal en los medios de comunicación de los Estados Unidos fue la inesperada “desaparición” de James Harden en la serie.
Luego de promediar 18.5 puntos, 5.5 rebotes y 3.7 asistencias en la final del Oeste contra San Antonio, el jugador de tercer año del Thunder bajó sus promedios en las finales a 12.4, 4.8, 3.6, respectivamente; encestando sólo 37.5% de sus tiros de campo. Lo que fue una ventaja insuperable para Oklahoma City contra los Spurs, resultó ser el Talón de Aquiles contra Miami.
Un poco más de 4 meses después, en octubre de 2012, la gerencia del Thunder decidió romper su núcleo joven, cambiando a Harden a los Houston Rockets por los veteranos Kevin Martin, Jeremy Lamb, dos selecciones de primera ronda y una selección de segunda ronda en el sorteo de novatos de la NBA. Aunque se podría deducir que la decisión de salir de Harden pudo haberse visto impulsada por su pésima actuación en las finales, la principal razón fue que los Thunder no quisieron excederse del tope salarial para extenderle el contrato a Harden, lo que hubiera implicado multas millonarias para el equipo.
Oklahoma City confiaba que con los jugadores recibidos en retorno por Harden y un núcleo de Kevin Durant, Russell Westbrook y Serge Ibaka, iban a poder regresar a las finales y competir. Sin embargo, hasta la fecha no han podido retornar a las finales debido a lesiones de Westbrook en el 2013, Durant en el 2015 y falta de ejecución en las Finales del Oeste frente los Spurs en el 2014 y los Golden State Warriors en el 2016, contra quiénes desaprovecharon una ventaja 3-1 en la Serie.

Como si fuera poco, el 4 de julio de 2016 a través de un artículo en The Player’s Tribune; Kevin Durant anunció al mundo su intención de dejar a los Oklahoma City Thunder y unirse al equipo que acababa de superar el récord de más partidos ganados en una temporada regular de la NBA, los Golden State Warriors.
En ese sentido, en poco menos de cuatro años, el Thunder pasó de tener el núcleo joven más prometedor de la NBA (Durant, Westbrook, Harden e Ibaka) a solamente contar con Russell Westbrook, ya que previo a la salida de Durant habían negociado a Ibaka a los Orlando Magic por Victor Oladipo y la primera selección de los Magic en el sorteo de novatos del 2016. Con Westbrook a sola una temporada de su agencia libre, el futuro del equipo se vislumbraba oscuro.
El gerente general de Oklahoma City, Sam Presti, de inmediato entró en negociaciones con Westbrook y su agente para concretizar una extensión de contrato, a la misma vez que conversaba con otros equipos para negociar su Plan B de cambiar a su jugador franquicia en caso de que opte por probar la agencia libre.
Presti y el Thunder no podían darse el lujo de perder a Westbrook a cambio de nada como les pasó con Durant. El 4 de agosto de 2016, justo un mes luego del anuncio de Durant, los Thunder llegaron un acuerdo con Russell por 3 años y 85 millones de dólares, lo que les compraba dos años más para formar un equipo contendor alrededor de su estrella. De inmediato Westbrook comentó a los medios que “no hay otro lugar en el cual quiero estar que no sea Oklahoma City”; en contraste a Durant quien escribió en su artículo en The Player’s Tribune: “decidí moverme fuera de mi zona de confort a una nueva ciudad y comunidad que me permita alcanzar mi máximo potencial en términos personales y deportivos”.
No es coincidencia que el único año en el cual el Thunder llegaron a las Finales de la NBA contaban en su alineación con Westbrook, Durant y Harden. Como demostraron los Celtics del 2008-2010, el Miami Heat del 2011-2014 y los Golden State Warriors del 2015 a la actualidad, juntar tres o más estrellas en un mismo equipo es la receta ideal para llegar lejos en los playoffs de la NBA.
El tema con el Thunder fue que en el momento en el cual llegaron a las finales, Durant, Westbrook y Harden estaban en pleno desarrollo y descubriendo lo que podían hacer en la cancha. Sam Presti fue forzado a tomar una decisión difícil en octubre de 2012, presionado por los dueños del equipo que no querían pasarse del tope salarial y pagar impuestos de lujo.

Nadie lo puede culpar en su decisión de cambiar a Harden, quien era el más joven y el que necesitaba más tiempo para desarrollar sus habilidades. Adicionalmente, Harden es el tipo de jugador que necesita tocar el balón con frecuencia para explotar su potencial en el juego. Con Westbrook y Durant dominando la pelota, a Harden se le iba ser difícil seguir desarrollando sus habilidades. Sin embargo, la solución perfecta para problemas como este es ganar, como lo enseñaron Chris Bosh, Dwayne Wade y LeBron James en Miami, quienes sacrificaron números individuales y millones a cambio de dos campeonatos y cuatros viajes seguidos a las Finales.
En enero 2017, Presti tiene que estar preguntándose todos los días: ¿Qué hubiera pasado si los propietarios del equipo me hubieran dado la flexibilidad de extender el contrato de Harden, aun superando el tope salarial?
Durante la primera mitad de la temporada regular 2016/2017 estos son los números por partido de Durant, Westbrook y Harden:
Durant: 26.1 puntos, 8.5 rebotes, 4.7 asistencias, 54.3% en tiros de campo, 39.0% en tiros de 3
Westbrook: 30.8 puntos, 10.6 rebotes, 10.4 asistencias, 42.1% en tiros de campo, 32.6% en tiros de 3
Harden: 28.6 puntos, 8.2 rebotes, 11.6 asistencias, 44.9% en tiros de campo, 34.9% en tiros de 3
Mientras Harden y Westbrook están colocando números que no se ven desde los años 60 y 70, Durant está dominando los partidos con una alta eficiencia, encestando casi 55% de sus tiros de campo y 39% en tiros de 3. No hay duda alguna que los tres principales candidatos para el premio al Jugador Más Valioso de la Liga son estos tres individuos, quienes hace 4 años y medio jugaban juntos en Oklahoma City. La pena para el Thunder es que todos están llegando a su máximo potencial como jugadores en distintos equipos.
¿Hubiera ganado el Thunder uno o varios campeonatos si Durant, Westbrook y Harden se hubieran quedado juntos? ¿Podrían haber llegado todos a su máximo potencial jugando en el mismo equipo? ¿Podrían haber mantenido la armonía estas tres estrellas compartiendo la pelota?
Estas son preguntas que Sam Presti y la organización del Thunder nunca hubieran querido tener que responder. Sin embargo, nosotros los fanáticos del deporte hemos disfrutado lo que pueden hacer estas estrellas cuando se le da luz verde en la cancha.
Colaboración de Diego Luis Mera Fernández
Diario Libre
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