Cristopher Sánchez, todavía lejos del top 10 de las rachas más largas de entradas sin carreras
El zurdo de La Romana sube a la lomita con una cadena de 29.2 entradas en blanco, con la mira puesta en ser parte de la lista que encabeza Orel Hershiser

Este martes, el zurdo dominicano Cristopher Sanchez busca extender su cadena de 29.2 entradas consecutivas sin permitir carreras (la racha activa más larga de la MLB), cuando a las 6:40 pm su equipo los Filis de Filadelfia reciban a los Guardianes de Cleveland.
Sánchez (5-2, 1.82 ERA) se ha consolidado como una fuerza dominante para Filadelfia en los últimos dos años. Terminó segundo en la votación del Premio Cy Young de la Liga Nacional en 2025, cuando obtuvo un récord de 13-5 con una efectividad de 2.50, y esta temporada ha dado otro paso adelante.
El pasado sábado 16, Sánchez ponchó a 13 bateadores, la mayor cantidad en su carrera, en una blanqueada contra los Piratas de Pittsburgh. Fue la tercera aparición consecutiva sin permitir carreras para el oriundo de La Romana.
"Estoy orgulloso de mí mismo, pero al mismo tiempo, trato de mantener los pies en la tierra. Seguir adelante, seguir mejorando, seguir trabajando. Lo mismo", dijo a Sánchez a los reporteros, luego del partido.
Cumbre elevada
Sin embargo, en cuanto a lo que tiene que ver con extender la racha de entradas consecutivas, la cima todavía está muy empinada.
Orel Hershiser lidera la historia de la MLB con una racha de 59 entradas en blanco consecutivas lograda en 1988 con los Dodgers, con lo que superó los 58 innings de Don Drysdale en 1968.
La racha inició al terminar su salida en Montreal el 20 de agosto con cuatro entradas sin permitir carreras. El lanzador derecho luego mantuvo a la oposición sin anotaciones en cada una de sus seis aperturas de septiembre, al lanzar cinco blanqueadas consecutiva antes de terminar con 10 entradas en un juego que los Dodgers perdieron 2-1 ante los Padres en 16 innings.
En total, Hershiser lanzó 41 de sus 59 entradas como visitante, incluidas las últimas 28, con lo que se aseguró así el Premio Cy Young de la Liga Nacional.

Mientras que Drysdale tenía 31 años y estaba en su decimotercera temporada de las catorce que jugaría en 1968, el llamado "Año del Lanzador".
El 14 de mayo, contra los Cachorros en el Dodger Stadium, el miembro del Salón de la Fama, lanzó la primera de seis blanqueadas consecutivas, un récord que aún se mantiene en las Grandes Ligas.
La racha terminó finalmente con un elevado de sacrificio del bateador emergente de los Filis, Howie Bedell, en la quinta entrada de un partido el 8 de junio. Veinte años después, Drysdale trabajaba como comentarista para los Dodgers y presenció cómo Hershiser superaba su récord.
Con la racha de Drysdale aún vigente, Gibson inició la suya propia, en las dos últimas entradas de una victoria completa contra los Mets, en el Juego 1 de una doble jornada en el Shea Stadium.
A esto le siguieron cinco blanqueadas consecutivas antes de permitir una carrera en la primera entrada el 1 de julio en el Dodger Stadium.
Casualmente, Gibson derrotó a Drysdale ese día, y solo permitió una carrera. La racha de Gibson fue parte de una racha más larga de 11 juegos completos consecutivos (incluidas ocho blanqueadas), durante la cual permitió tres carreras en 99 entradas, para una efectividad de 0.27. Esa temporada, registró una efectividad récord en la era de la pelota viva de 1.12, con 28 juegos completos y 13 blanqueadas.
La más reciente
Quizás el nombre más sorprendente de esta lista, Zac Gallen surgió aparentemente de la nada para protagonizar una de las mejores rachas de pitcheo de la historia, por cierto, la más reciente de ellas.
El joven de 27 años comenzó su racha al tirar siete entradas sin permitir carreras contra los Pirates en Chase Field el 8 de agosto, y no miró atrás.
Con esa actuación como inicio, Gallen acumuló seis salidas consecutivas sin permitir carreras de seis o más entradas, uniéndose a Drysdale, Hershiser y Clayton Kershaw como los únicos lanzadores en la Era Moderna en tener tal racha.
