VIDEO | Jacob deGrom se convierte en el segundo lanzador más rápido en llegar a los 2,000 ponches
En apenas 272 aperturas, el derecho grabó su nombre en los libros de récords junto a leyendas de la talla de Randy Johnson

Jacob deGrom volvió a dejar su nombre en los libros de historia de las Grandes Ligas. El as de los Texas Rangers alcanzó este jueves los 2,000 ponches de su carrera, una cifra reservada para los grandes lanzadores de la historia, y lo hizo frente a su público en el Globe Life Field.
El momento llegó en el primer episodio del último partido de la serie contra los Washington Nationals. DeGrom abrió la entrada con ponches consecutivos ante Daylen Lile y Abimelec Ortiz, alcanzando finalmente la marca que había tenido al alcance en sus dos aperturas anteriores.
Después del segundo ponche, el derecho de los Rangers se tomó unos segundos sobre el montículo, se quitó la gorra y saludó a los aficionados que celebraron el histórico logro.
La cifra coloca a deGrom en un grupo exclusivo. Es el lanzador número 95 en la historia de las Grandes Ligas que alcanza los 2,000 ponches y el noveno pitcher activo que consigue la hazaña. También es apenas el segundo lanzador que llega a la marca esta temporada, después de Aaron Nola, de los Philadelphia Phillies.
Pero la velocidad con la que deGrom llegó al hito hace todavía más impresionante su registro. Lo consiguió en apenas 272 partidos, segundo más rápido en la historia de MLB, solo por detrás de Randy Johnson, quien necesitó 262. En cuanto a entradas lanzadas, deGrom alcanzó los 2,000 ponches después de 1,661 innings, también segundo detrás de Chris Sale, que lo hizo en 1,626.
Historia en la franquicia
El logro adquiere además un significado especial para los Rangers. DeGrom es apenas el tercer lanzador de Texas, desde 1972, que registra sus 2,000 ponches vistiendo el uniforme de la franquicia. Antes lo habían conseguido dos nombres ilustres: Ferguson Jenkins y Cole Hamels.
Jenkins alcanzó la cifra el 31 de agosto de 1974 contra Cleveland, mientras que Hamels lo consiguió el 12 de junio de 2016 frente a Seattle.
A sus 38 años, deGrom continúa demostrando que, cuando está saludable, puede competir entre los brazos más dominantes del béisbol. Su carrera ha estado marcada por actuaciones extraordinarias y por lesiones que en distintos momentos han limitado su continuidad, pero su capacidad para generar ponches lo mantiene entre la élite.
"En mi opinión, es uno de los mejores que jamás haya hecho esto", dijo el manager de los Rangers, Skip Schumaker, antes del encuentro.
Más allá de la celebración individual, Texas necesita que deGrom mantenga ese nivel en el tramo decisivo de la temporada. Schumaker fue claro al señalar que el equipo lo necesitará durante los próximos 35 partidos y que los lanzadores principales deberán ofrecer aperturas de calidad si los Rangers pretenden alcanzar la postemporada.

