Béisbol RD pobre de estadísticas

Llegó la lluvia y por ende las suspensiones. Por suerte el mal tiempo llegó en la recta final.
Nada, al mal tiempo buena cara.
El béisbol otoño-invernal dominicano tiene la más pobre estadística de consulta en el mundo.
Cualquier seguidor de Grandes Ligas conoce de memoria las actuaciones de Juan Marichal, Pedro Martínez o Bartolo Colón.
Sin embargo, poniendo un ejemplo, en la valiosa entrega que nos hace Héctor J. Cruz en su Anuario de Béisbol, para citar dos casos que viví la pasada semana, no figuran los numeritos de los lanzadores Silvio Martínez y Chuck Templeton. Y que conste en acta la Liga Dominicana de Béisbol no cuenta ni con una enciclopedia, ni con un portal que consigne nuestra historia. En nuestro medio tampoco existe un auténtico libro de récords y estadísticas y mucho menos memorias en forma organizada que permitan la consulta.
Desde 1951 a la fecha, hablando específicamente de béisbol, los fanáticos, analistas, periodistas, narradores y comentaristas se han lamentado de esta falta básica en nuestra historia beisbolistica.
Escuchando un danzón de la orquesta original de Manzanillo dice en su estribillo: “Así es la pelota, así es la pelota... El que pierde sufre y el que gana goza”.
Jaime Morales siempre decía que “no creía en lesiones de peloteros”. Pues bien, aquí les dejamos algunas lesiones raras.
Glenalen Hill, Toronto: Terminó llenó de cicatrices y moretones que lo pusieron en la lista de lesionados. Todo esto después de que el jardinero despertó de una pesadilla con arañas y en estado semiinconsciente corrió hasta estrellarse con una mesa de vidrio.
Rickey Henderson, Toronto: Llegó a quedarse fuera de acción por tres juegos después de quedarse dormido con una bolsa de hielo en el pie.
Steve Sparks, Milwaukee: El nudillero buscaba un lugar en el primer equipo en el spring training de 1994 hasta que durante una charla motivacional, el lanzador trató de imitar a dos hombres que rompieron en dos unas guías telefónicas, Sparks terminó dislocándose el hombro y sin entrar al primer equipo.
Adam Eaton, Padres de San Diego: En el 2001, Eaton trataba de ver una película, pero el plástico del DVD no cedía, el jardinero utilizó un cuchillo y terminó cortando su estómago.
Un día como hoy: 1958, Guayubín Olivo le ponchó 13 a las Águilas para imponer récords en ese renglón. Licey ganó 7x1.
1960, Pedro González disparó tres triples y un sencillo estableciendo récord de triples en un juego. Licey venció 10x4 a las Águilas.
1974, Manuel Mota, Licey, disparó su hit 700 de por vida vida contra Julio César Divison del Escogido.

Bienvenido Rojas