Dream Big da oportunidad a jóvenes de cumplir sus sueños
Santo domingo. Cinco jóvenes dominicanos que quedaron separados de la famosa fecha julio 2, ahora tendrán otra oportunidad.
Al bordear los 17 años, muchos jóvenes comienzan a perder las ilusiones de ver sus anhelos convertido en realidad. El programa Dream Big se está encargando de que esas carreras no terminen ahí, en lugar de eso, buscan relanzarlos, pero además del bate, el guante y la pelota, con el ingrediente del lápiz y la mascota.
Los hermanos Joel y Johan Ramírez están devolviendo lo que recibieron a través del béisbol: becas universitarias para aquellos muchachos que mantengan el deseo de avanzar a través de este juego, sólo que al final, en vez de un título de bateo, o de serie mundial, bien puedan salir con uno de una carrera universitaria.
Es lo que ocurrió con Joel, el mayor de los dos. Todo surgió en Villa Juana. Sandra Peña visitaban a su amiga Mariluz Cruz, ambas exintegranes de la selección nacional de voleibol. Peña interviene al hermano de Cruz, Henry, y sobre si juega béisbol, porque en la universidad Miami Dade Community College, donde estudiaba ella, necesitaban a un shortstop, y es ahí donde surge el nombre de Joel, quien sí estaba dedicado al juego.
Todo fue para bien. Joel estudió criminología y educación física en ese centro (créditos aun por terminar), y en 1993 fue drafteado por los Marineros de Seattle, pero decidió estudiar un año más y entonces firma en 1994.
Años después perteneció a los Tigres del Licey. No alcanzó su sueño de Grandes Ligas, pero sí el de la universidad, escenario que le permitió ayudar a su hermano Johan, quien también fue becado, “Cuando yo estuve en la universidad, yo ayudé a alrededor de 12 muchachos, algunos de la Liga Mercedes, que fue donde jugué”, recuerda Joel.
Dream Big ¿por qué?
Este programa surge entre los dos hermanos en Nueva York, hace siete años, y ambos comienzan a “ayudar a jóvenes dominicanos”. ¿La razón? Sencillamente la realidad que marca a muchos jóvenes, que al no conseguir plantar su firma con una organización de Grandes Ligas, “entonces se frustran”, apunta Joel. “Cuando un joven pasa aquí de los 16 años y medio llega a barco viejo y pierde un valor”, agrega. “La mayoría de los jóvenes abandonan los estudios, y sabemos la violencia que hay aquí, por eso estamos dando una segunda oportunidad a estos jóvenes”.
Experiencia reciente
El mánager de la Southwestern Christian University, Joe Blackwell visitó el país los días martes, miércoles y jueves, junto a su asistente Tim Braaten.
La misión era firmar lanzadores, y eso encontraron. Jesús Valoy, Víctor del Carmen y José Pérez. Ellos tres partirán en enero venidero, y otros dos más lo harán en agosto del próximo año. “Queríamos encontrar lanzadores, y estamos satisfechos”, manifestó Blackwell, motivado por el talento dominicano que encontró. Su universidad quedó en el quinto puesto en la nación en el circuito National Association of Intercollegiate Athletics (NAIA) en el que toman parte decenas de universidades en béisbol.
Blackwell necesitaba pitcheo, y a través de dos dominicanos, que también surgieron de Dream Big contactó a Johan. “Aquí hay mucho talento. Ahora que tenemos estos lanzadores dominicanos esperamos que será mejor”, dijo Blackwell.
La UNEV y su apoyo
La Universidad Nacional Evangélica está involucrada en Dream Big, que nació hace siete años, pero que funciona en el país hace tres años y medio.
La UNEV está organizando un programa de inglés para los peloteros de Dream Big, pero también “la idea no es sólo el inglés, es también formarlo en la vida, en valores, un programa integtral de acompañamiento a esos muchachos, que no piensen que la vida es sólo un bate, una pelota, que le tomen amor a los estudios, a la superación”, dijo la doctora Susana Sánchez, de la UNEV.
Carlos Sánchez G.

Carlos Sánchez G.