Extranjeros tienen mitad plazas dirigentes en Lidom del COVID-19

  • Escogido apuesta por el veterano Dave Jauss, campeón con el Licey en 1999
  • Criollos quedan detrás de venezolanos en ligas menores y boricuas en la MLB

El Escogido también apela a un dirigente extranjero para el próximo torneo con el estadounidense Dave Jauss, como ya lo hizo el Licey con el venezolano Luis Sojo, como ya lo confirmaron los Toros con el puertorriqueño Lino Rivera. Las Estrellas ya tendrían asegurado el suyo y los Gigantes todavía negocian. Solo las cuyayas apuestan, de momento, por un nativo, con Félix Fermín.

Los rojos entregan su destino a un zorro (63 años) con un marcador de alto millaje, uno que activó en su andanada caribeña con el Caracas (1993), que hizo campeón al Licey del “equipito” (1998-99) y cuya última parada fue con las Estrellas en la 2012-2013, a las que llevó hasta el round robin.

Pero Jauss no es un “vieja guardia” desactualizado, estuvo en el banco de los Piratas desde 2012 hasta el curso pasado y en la actualidad trabaja para los Yankees. Hizo la transición y es un fiel creyente de la analítica aplicada al béisbol.

“La experiencia y hoja de servicio de Jauss son un lujo para cualquier equipo invernal, pero su apertura a las nuevas tendencias y su historial desarrollando y manejando jugadores a todos los niveles lo hacen una persona con el perfil que buscamos para ayudarnos a mantener la competitividad y el ambiente del camerino que hemos desarrollado en el Escogido”, indicó Gómez en una transmisión en vivo por Instagram. La escases de estrategas quisqueyanos para comenzar las temporadas es una interrogante que hacen a menudos fanáticos, comunicadores y hasta a veteranos dirigentes como Tony Peña se han sumado al coro, si bien de los últimos 30 torneos 18 han sido comandados por técnicos nativos.

Entre los directivos de equipos argumentan que es una imagen errada, que se ha dado oportunidad a los criollos y que a la hora de reclutar ese personal priman criterios como la experiencia, capacidad de manejo de recursos y de desarrollo de estrategias más allá de la nacionalidad.

Ejecutivos consultados, que piden el anonimato, citan el hecho de que traer extranjeros de entrada es más costoso ya que hay que cubrir hospedaje y pasaje aéreo e indican que el talento dominicano mejor colocado en el momento no siempre está disponible. Y existe el eterno temor del manejo a la presión fuera del play al que está expuesto el local, además de la familiaridad que pueda desarrollar con jugadores al punto que pueda afectar decisiones en el terreno.

El panorama

Si bien la República Dominicana ya supera las cuatro décadas como principal exportador de talento al terreno de las Grandes Ligas el capítulo de desarrollo de técnicos se produce a una velocidad inferior.

En las ligas menores en 2019 hubo siete criollos que desempeñaron las funciones como dirigente con Mike Guerrero con el nivel más alto (AA). Erick Almonte y César Martín estuvieron a nivel de Clase A, en tanto que Anthony Núñez, Tony Peña (TJ) y Omar Ramírez estuvieron a nivel de novatos.

Sin embargo, Venezuela colocó a 15 estrategas repartidos a lo largo y ancho de los 160 conjuntos en las fincas a nivel de los Estados Unidos, es decir, más de dos veces que los duartianos.

Cuando se revisan los planteles de coaches allí también los bolivarianos quedan delante. Tuvieron 42, mientras que los quisqueyanos se quedaron con 35, principalmente en los niveles bajos de la fase de desarrollo.

Ya a nivel de Grandes Ligas los dominicanos colocaron a ocho hombres entre los cuerpos técnicos sin ningún dirigente, pero quedan detrás de Puerto Rico, que casi lo dobló con 15, mientras Venezuela le respiró en las orejas con siete.

Hombres como Carlos Febles (Boston), Ramón Santiago (Detroit), Tony Díaz (Minnesota), Luis Ortiz (Texas), Pedro Guerrero (Filadelfia), Rodney Linares (Tampa Bay) y Oliver Mármol (San Luis) fungieron como coaches, además de Manny Acta (Seattle) y Luis Rojas, que ahora dirigirá a los Mets en el Big Show.

El desafío de ser local

Febles ha sido entrevistado para la posición de dirigente de los Medias Rojas. Este romanense ya se estrenó en la Lidom cuando sustituyó a Eddie Díaz en la 2012-2013, clasificó al equipo a los playoffs. Pero tuvo que ser sustituido a falta de seis partidos cuando jugaba para .500 (6-6) alegando el gerente del club en ese entonces, Félix Francisco, que “las cosas se le habían estado saliendo de las manos y había incluso recibido amenazas”. Grupos de fanáticos radicales llegaron a amenazarlo de muerte.

20200522 https://www.diariolibre.com

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