Joaquín Balaguer inauguró hace 64 años moderno Estadio Trujillo

El día esperado domingo 23 octubre 1955. hace hoy 64 años se inició una nueva era en el béisbol nacional: La Época de las Luces con la inauguración del Estadio Trujillo.
El discurso inaugural lo pronunció el doctor Joaquín Balaguer, secretario de Estado de Educación.
Epopeya histórica. El doctor Balaguer inició su pieza histórica señalando que “estamos asistiendo en este instante a uno de los tantos milagros de la epopeya que Trujillo ha esculpido con su genio de estadista y con su voluntad de soldado. Lo que es digno de admiración en esta maravilla de cemento y acero, levantada con todos los requisitos de la ingenería moderna en obras de este género, no es la cuantiosa inversión que supone esta fábrica imponente, sino lo que ella representa como culminación de una obra educativa sin paralelos en la historia dominicana”.
Obra para la juventud. El doctor Balaguer entendía que con la inauguración del Estadio Trujillo, “ya la juventud no puede volver a pensar en el cantón, único horizonte que se abría ante sus ojos, cuando su deporte favorito era echarse el fusil al hombro para comparecer con ese instrumento fratricida en el palenque de las discordias civiles”.
Y agregó el ministro de Educación que “ tampoco puede existir para esas generaciones, el ideal anárquico que conformó la vida nacional hasta 1930, porque si algo desarrolla en el hombre la educación física es la idea de que la vida obedece a un orden inviolable que preside no sólo las danzas y las carreras sino también las leyes políticas y las instituciones humanas”.
Balaguer puntualizó que “la Era de Trujillo, la Era griega de la historia dominicana ha entrado en esta etapa culminante en que la educación de la juventud fluctúa entre estas dos realidades: la inteligencia y la fuerza, el músculo y la idea, el poder del brazo que abate todos los obstáculos y del espíritu que hace que las montañas retrocedan ante el empuje de sus energías desatadas”.
Trujillo el milagroso. “Así es Trujillo, que no crea como los hombres, una obra tras otra, sino como la naturaleza que engendra en masas los milagros de su actividad portentosa. Este Estadio, maravilla de su género no sólo en las Antillas sino también en el mundo”.
“Venga pues la juventud a recibir en la escuela de este Estadio la lección que deja Trujillo a las generaciones presentes y a las generaciones venideras; la lección de una patria fuerte, próspera, optimista, que mira siempre adelante y que sitúa no en el pasado, no en la esplendorosa realidad del presente, sino en los sueños más bellos del porvenir, la edad de oro de la historia dominicana”.

Bienvenido Rojas