Latinos que merecen Cooperstown

Según los filósofos, el deseo de la inmortalidad surge en los seres humanos como respuesta a ese miedo o angustia que padecen las personas al saber que algún día morirán; este deseo es lo que constituye el centro o la esencia de la antropología de la religión. Para los cristianos creyentes, la inmortalidad es la prolongación de la vida después de la muerte.
La Inmortalidad podría ser el cuento de nunca acabar, de acuerdo a la lupa que se utilice, pero como los números no mienten, ahí está Baseball Reference para darnos un pie de amigo análitico, sobre quienen deberían estar en Cooperstown.
Con varios jugadores latinos los miembros de la Asociación de Escritores de Baseball de América ha sido injusta, así como suena. Injusta.
¿Qué les falta a estos jugadores para no estar en el nicho de Cooperstown?
No pueden recurrir a los números porque si es así tendrían el pasaporte visado para ese pueblecito de New York.
¿Por qué no están estos jugadores inmortalizados?
De Venezuela: David Concepción y Andrés Galarraga.
De Puerto Rico: Carlos Delgado y Juan González.
De República Dominicana: Manny Ramírez, Sammy Sosa y el brillante torpedero Tony Fernández con tan buen guante como Ozzie Smith y mejor bateo que el estadounidense y los números están a la vista para el análisis.
De Cuba: Luis Tiant, Orestes Miñoso, Tony Oliva y Rafael Palmeiro.
De Nicaragua: Dennis Martínez.
De México: Fernando Valenzuela.
Por las Ligas Negras: El cubano Alejandro “El Caballero” Oms y el dominicano Juan Esteban Vargas Marcano, conocido como “Tetelo”.
No necesitamos indicar las estadísticas de Tiant, Dennis y Valenzuela como lanzadores, ni las de Delgado, Ramírez, Igor, Sosa, Palmeiro y Galarraga con sus bates, ni las hazañas de Concepción y Fernández con sus guantes. Ni tampoco narrar las historias de Oms y Vargas. Quien desee analizar sus carreras que ingrese a Baseball Reference y verá que estos jugadores fueron mejores que algunos que están en Cooperstown.
Un día como hoy: 1955, el pelotero leyenda Honus Wagner, de los Piratas de Pittsburgh, murió a la edad de 81 años en Carnegie, Pensylvania. Era conocido como el “Holandés Volador” y durante 17 temporadas consecutivas bateó sobre .300 de promedio.
Bienvenido Rojas