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RD vuelve a la Serie Mundial de Pequeñas Ligas tras 15 años

El equipo de pocos recursos debió buscar un millón de pesos

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RD vuelve a la Serie Mundial  de Pequeñas Ligas tras 15 años
José Cordero recibe el título de campeón en Curazao.

Santo Domingo. ¡Por fin! Después de una prolongada ausencia, la República Dominicana asistirá al campeonato más prestigioso del mundo en el béisbol infantil: la Serie Mundial de las Pequeñas Ligas. Si eso es grande, también lo es el esfuerzo que han hecho los padres de los 14 niños que hoy viajan a South Williamsport, Estados Unidos, sede de la Serie que se juega desde 1947.

Una deuda de aproximadamente un millón de pesos es el resultado de estos pequeños héroes, que portarán la bandera dominicana.

La última vez que el país asistió a la Serie fue en 1996. En esta oportunidad, el festejo va acompañado de momentos poco agradables, pues fue mucho lo que tuvieron que hacer Los Bravos de Pontezuela para superar todas las etapas. Ese sueño comenzó con el mentor de la liga de la zona Las Palomas de Licey, Emilton García, en Santiago. Eliminar primero en esa ciudad, luego contra Puerto Plata y, al final, vencer a la Liga La Javilla, una de las favoritas.

Ahí llegó el momento de viajar, y precisamente el de las deudas. Llegar hasta Williasmport, es “con sacrificio y medio”, manifestó el mánager del equipo, José Guillermo Cordero, cuyo equipo parte hoy a las 6:00 p.m. “Es un equipo de la nada, de Las Palomas de Licey, un campo de Santiago”, señala Cordero.

Aun así, “después de 15 años es algo que se siente bien”, señala el representante del programa de la Little League en el país, José Guzmán.

En Curazao

La única vez que los Bravos perdieron en la eliminatoria del Caribe fue ante Curazao A. Todos sus otros seis partidos se los llevaron por victoria. Todo esto es la inspiración de Emilton García, resaltan Cordero y Martha Rosal Grullón, quien fue la delegada del equipo.

García no podrá ver su anhelo de unos cinco años atrás, ya que falleció en noviembre pasado. Fue cuando los padres de los niños decidieron no dejar en el aire la meta de García, y ahí comenzó el trabajo.

En Curazao, cuenta, pese a no recibir el mejor de los tratos de sus habitantes, se encontraron con los dominicanos, que les brindaron desde comida hasta el servicio de lavandería. “El juego final fue una fiesta”, dice, y “los dominicanos nos cogimos el estadio en el partido por la final”. Juan Luis Guerra y el ritmo de la bachata.

Al llevarse el título, RD se convierte en representante del Caribe, por lo que ya no va como nación dominicana, sino de la región. “Mis muchachitos, como les digo yo, son pobres, esto ha sido un esfuerzo de padre, pero orgullosamente llevamos la bandera dominicana”, dijo Grullón.

Los sacrificios

“Solamente”, explica Grullón, “ir a Curazao nos salió en 700 mil pesos, y este va (el de Williamsport) por más más de 200 mil pesos”.

Para hacer realidad el sueño de Emilton, organizaron pasadías, rifas, cuadrangulares con otros equipos infantiles, peaje (pidiendo a los vehículos en las calles) y préstamos.

Respuesta final

Muchas puertas fueron tocadas y muy pocas abiertas. Sólo la Cámara de Diputados, a través del congresista Adalberto Rosa, quien “nos gestionó 48 mil pesos”, dice Grullón.

Después, visitas y cartas a varias entidades de Santiago, incluida la división del Ministerio de Deportes en esa ciudad, no dieron los resultados perseguidos.

En respuesta, el Banco de Reservas y el pelotero de Grandes Ligas, David Ortiz, abrieron las puertas a los campeones del Caribe.

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