Wainwright, entre la caridad en RD y sueños de playoffs

  • El gigante cree que la llegada de Paul Goldschmidt pone a SL a otro nivel
$!Wainwright, entre la caridad en RD y sueños de playoffs
Adam Wainwright estuvo en el estadio Quisqueya.

Adam Wainwright, por su estatura (6’7 pies), por su rol estelar en una última década donde los Cardenales ganaron dos Serie Mundial, y por la humildad a flor de piel que se confirma al sostener una conversación, es imposible pasar desapercibido y no recibir solicitudes de selfies en un espacio donde se conoce un mínimo de béisbol.

El derecho de 37 años está por segundo año en el país haciendo la otra actividad que le apasiona (obras de caridad) y tan pronto tuvo un espacio pasó por el Quisqueya donde Moisés Alou lo uniformó de escogidista.

Si bien las molestias en la corva y codo derecho limitaron su temporada 2018 a 40.1 entradas, tiene contrato para 2019 y rebosa de ilusión con ver a los Cardenales en postemporada con la llegada del inicialista Paul Goldschmidt desde los Diamondbacks.

“Nuestra alineación mejoró inmediatamente con la llegada de Goldschmidt, es lo que ocurre cuando recibe un All Star. Es uno de los mejores bateadores. También agregamos un gran defensor. Lamento que hayamos perdido a Luke Weaver, es un gran amigo”, dijo Wainwright a DL.

Líder en victorias y entradas lanzadas en dos ocasiones y Bate de Plata en una, el nativo de Georgia se emociona al hablar de la experiencia de jugar para una de las franquicias de más tradición del Big Show, que si bien no avanzó a los playoffs en 2018 fue segundo en fanáticos en la liga (3,403,587).

“El béisbol es parte de la vida en San Luis. Ve personas con tatuaje de los Cardenales, que han sido fanáticos de los Cardenales toda la vida, un equipo con cientos de años (136). Cuando juegas para los Cardenales ellos esperan que los ayude a ganar siempre, tienen 11 Series Mundiales, muchísimos banderines (19), tienen grandes inmortales”, dijo el ganador de 148 partidos en 12 años.

Las huellas de su solidaridad

Big League Impact, la fundación que Adam y su hermano Trey crearon en 2013, ha recaudado unos US$3 millones desde entonces y ha invertido en proyectos de desarrollo social y béisbol, en Estados Unidos, México, Haití y la República Dominicana, específicamente en Loma Hermosa, Villa Mella, y Santiago. Las áreas que ataca son suministro de agua potable en zonas vulnerables, alimentos, salud, educación y asesoría en el campo agrícola. En Cabo Haitiano, un proyecto con el que colaboró suministra agua a unas 30,000 personas y otra que ofrece educación con alimentación incluida a 200 niños y jóvenes.

20181207 https://www.diariolibre.com

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