La pelota en la cabeza de Aybar

En las 60 ediciones de la Serie del Caribe figuran muchos récords y hazañas interesantes.
La primera Serie del Caribe que me tocó cubrir fue en 1975 en San Juan, Puerto Rico, en compañía de Valentín Pérez Terrero en el estadio Hiram Bithorn, junto a Domingo Saint Hilarie y Apolinar Medina Díaz (El Nítido). Los equipos que accionaron fueron los Vaqueros de Bayamón (Puerto Rico), Naranjeros de Hermosillo (México), Tigres de Aragua (Venezuela) y Águilas Cibaeñas (República Dominicana).
De estos clásicos que he tenido la suerte de “reporterear” en todos los escenarios, guardo muchos recuerdos, pero lo que me tocó comentar el 7 de febrero del 2006 en el estadio José Pérez Colmenares de Maracay, en el cierre del noveno episodio, cuando los Leones de Caracas perdían 3-4 de los Tigres de Licey y en materia de recuerdos, no tiene madre. El marcador pintaba que con el cero habría un juego extra al siguiente día para definir al campeón. Pero, y aquí sí vale el pero, como en béisbol no hay nada escrito y como dice Yogi Berra, “el juego no se acaba hasta que no se termina”, se produjo la jugada más inesperada y ridícula en la historia de estos clásicos que enmudeció a nuestro compañero, Radhamés González, a Pepe Busto y a Domingo Pichardo, que estaban en la cabina de transmisión y no pudieron controlar la ira.
El lamentable episodio lo inició Ramón Hernández con sencillo y avanzó con toque de sacrificio de Franklin Gutiérrez y luego anotó con sencillo de Alex González, quien en la jugada de persecusión se salvó de que lo pusieran out cuando Anderson Hernández confundió al coach de primera base con el inicialista. Ese error mental no está consignado en el box score.
Viene al bate Henry Blanco, quien sacó un profundo elevado en los límites del infield de la izquierda, donde Erick Aybar se mareó al grado tal que le rebotó la bola en la cabeza hasta internarse hacia el fondo del jardín; González no paró de correr desde la inicial, Napoleón Calzado fue a toda velocidad por la pelota, pero ya es tarde porque anota la carrera del triunfo y los Leones de Caracas se proclaman campeones. Y “los Menores” que fueron los héroes del torneo otoño-invernal fueron los villanos en la Serie del Caribe de Maracay.
Un día como hoy: 1957, el Escogido derrota por tercera vez seguida en la serie final al Licey con anotación de 5x0, gracias a una efectiva labor monticular de Jim Brosnan que solo aceptó tres hits. Hizo 100 pitcheos, 24 de ellos bolas.
1964, el Licey gana al compás de 12 hits. Guayubín Olivo se anotó el triunfo, al trabajar en 9 innings, aceptó una carrera y ponchó seis.

Bienvenido Rojas