Lou Gehrig y su cadena y los fouls de Ashburn

El béisbol es una fuente inagotable de hechos novelescos. El 17 de agosto de 1933, Lou Gehrig, primera base de los Yanquis de Nueva York, rompió el récord de más juegos consecutivos jugados de Everett Scott, al participar en su juego 1,308 seguido. Su cadena de encuentros consecutivos se extendió hasta llegar 2,130, la primera gran marca en las Grandes Ligas. Años más tarde, Cal Ripken hijo, de los Orioles de Baltimore, impuso nuevo récord.
Una de las grandes rarezas de un juego, sucedió el 17 de agosto de 1957, un hecho pocas veces visto, Richard “Richie” Ashburn, de los Filis de Filadelfia, golpeó dos veces a la aficionada Alice Roth con fauls consecutivos, en una victoria de 3×1 sobre los Gigantes de Nueva York. El segundo batazo golpeó a Roth cuando era sacada del estadio en camilla.La primera vez, la aficionada sufrió la fractura de la nariz. Roth era esposa del Conde Earl Roth, editor de deportes del diario “Bulettin Filadelfia” y critico de Ashburn.
• Un día como hoy: 1974, Cleveland compra al ex campeón de bateo de la Liga Nacional Rico Carty al equipo Córdoba de la Liga Mexicana. Bateó para.363 por el resto de la temporada.
• 1982, Mario Soto, Cincinnati, en una victoria 9 - 2 para elevar su total de ponches líderes de la liga a 209. Soto terminó la temporada con 274 ponches, solo superados por los 286 de Steve Carlton. César Cedeño de los Rojos roba su base número 500, el décimo jugador en la historia en alcanzar ese nivel.
• ¿Usted es vieja o viejo de verdad?: Nuestro amigo Juan Ortiz, ex receptor de la selección nacional, nos envía este aporte. La vida nocturna y el entretenimiento empezaba el jueves en los años ochenta... El Maunaloa Night Club invariablemente iniciaba sus shows con artistas extranjeros y dominicanos desde los jueves de cada semana hasta el domingo... En competencia estaba La Boite El Conquistador del hotel Naco... El Salón Rojo del hotel Comodoro activaba su cartelera, y del igual manera en el Continental y en el hotel Cervantes... La discoteca del hotel Napolitano abría su show con Anthony Ríos... El Karova presentaba shows con artistas criollos en su local de la 27 de Febrero... Guillermo Henríquez montaba bailables en El Caribeño de La Feria, donde ahora está la Universidad O&M... Luego tenía sus shows en El Prestigio... El American Club en la azotea del edificio La Cumbre abría su cartelera... El Sexto Sentido y el José Night Club iniciaban sus shows con revistas de bailarinas... Lafuente Night Club atronaba con sus revistas al estilo del Lido de París y Las Vegas montadas por Héctor de San Juan con el vedetto Ed Vachán y los vestuarios de Kali Karlos... Se presentaban espectáculos en el Embassy Night Club del hotel El Embajador... .La discoteca Omni del hotel Sheraton se popularizó por sus lunes, pero los jueves presentaba bailables con orquestas, y al final todos terminaban la noche o la madrugada comiendo los famosos sancochos de La Canasta... El “matadero”’ de la Tía Herminia ofrecía bailables con orquestas que organizaba Frank Girón... El Cortijo de Mary Paz en la George Washinton presentaba su show con artistas criollos y extranjeros, y la española “cogía cuerda” cuando la prensa de espectáculos de la época criticaba la cartelera... Tony Echavarría (Cambumbo) presentaba a partir del jueves su show haciendo fonomímicas de Olga Guillot, iliminándose él mismo con una linterna... El Yemallá presentaba sus bailables desde el jueves... .Y al terminar las parrandas y los bureos por los lugares de shows y de bailables, la degustación de pipián con yuca donde Blanquiní, los sandwiches en la Dumbo o Paco’s, los caldos de La Marisol, o La Aurora... Los jueves en la noche la ciudad se llenaba de gente, y tú podías disfrutar a plenitud de las orquestas, de los bailables, de los shows, de las comidas, sin temor a que te maten o te atraquen... Todo eso es cosa del pasado... Por hoy me voy... porque esto si es difícil Talúa.

Bienvenido Rojas