¿Tendrán presión los mánagers?

En esta recta final del torneo de béisbol otoño-invernal Kalil Haché se pondrá a prueba si en realidad los mánagers son víctimas de la presión.
El béisbol tiene su “librito” por el cual se coordinan las jugadas, conforme a la situación del juego que muchas veces es independiente del famoso “librito” que no tiene autor, pero hay fanáticos que les encantan los mánagers apegados a ese anónimo famoso texto.
Lo que sí es una verdad, es que el mánager que no se arriesga no gana y eso lo viviremos inning por inning en esta recta final tras la clasificación.
Los mánagers hábiles acostumbran usar más el “librito” que las jugadas de sorpresa, ya que es la mejor forma de protegerse de las críticas. Pero no son los mejores dirigentes.
Veamos dos situaciones de juego y el comportamiento del mánager.
1. Corredores en primera y segunda sin out, juego parejo, el “librito” para el mánager conservador indica que se debe tocar a fin de adelantar los corredores y colocarlos en posición anotadora. El mánager ordena el toque y la bola sale de fly y se produce un doble play.
2. El mánager arriesgado que al verse acorralado trata de romper el cerco mandando a batear largo aprovechando que el cuadro está adentro, pero el batazo sale de frente y termina también en un doble play.
Ambas jugadas han tenido el mismo resultado, más por la segunda es que al mánager lo castigan con el fuego cruzado de la crítica porque no aplicó el famoso “librito”.
El mánager tiene que jugar conforme a su criterio y estar presto a asumir las responsabilidades, ya que nadie en la hora cero después del revés está dispuesto a compartir, ya que a esa hora los mánagers suelen quedarse solos en su oficina... tan solos como los muertos. Y esto deben saberlo Félix Fermín, Águilas; José Offerman, Licey; Lino Rivera, Toros; Luis Urrueta, Gigantes; Ronny Paulino, Escogido y Fernando Tatis, Estrellas.
UN DÍA COMO HOY: En 1963, en el Estadio Tetelo Vargas, las Estrellas Orientales derrotan 11x2 a los Tigres del Licey, donde Chichí Olivo se anotó el triunfo y con el bate disparó cuatro hits en cuatro turnos, se quedó a ley de un hit de la marca de cinco para un pitcher en poder del lanzador Manolete Cáceres, del Licey en 1951.
En 1974, Felipe Rojas Alou, salió al terreno del Estadio Quisqueya, para enfrentar a las Estrellas Orientales, con un equipo integrado por jugadores importados. El line-up fue el siguiente: Rick Manning, RF; Fred Andrews, SS; Jim Tyrone, CF; Cecil Cooper, 1B; Larry Parrish, 3B; John Knox, 2B; Bill Naharodny, C y Erskine Thomanson, P. Las Estrellas ganaron 1-0 con pitcheo magistral de James Rodney Richard que ponchó 8.

Bienvenido Rojas