Venezuela calla boca con un “ven tú”

Major League Baseball haciendo gala del poder imperial, por todos los medios trató de que fracasara el torneo de béisbol profesional de Venezuela.
MLB les prohibió a los jugadores nativos e importados accionar en el torneo como una medida de golpear al Gobierno de Nicolás Maduro.
La Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) recibió el castigo por contar con el patrocinio de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), objeto a su vez de sanciones por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El gobierno de Nicolás Maduro no cogió ese corte y se reunió con la Liga de Béisbol y le notificó que se jugará “como sea” la temporada. Esta medida injerencista no prohibió a los peloteros venezolanos visitar su tierra, sin embargo no pudieron participar en ninguno de los juegos que se llevaron a cabo.
El campeonato se jugó y ganaron los Cardenales de Lara. Están en la Serie del Caribe invictos con 3-0 y tienen su puesto asegurado en las semifinales.
Con los Cardenales de Lara, con su mánager Luis Ugueto se valida la sentencia de que “en béisbol no hay nada escrito”.
La ofensiva de los Cardenales está en .271 con 16 hits en 59 turnos.
Pero y aquí vale el pero, si Lara de Venezuela gana la Serie del Caribe, le daría una “galleta sin manos” a Donald Trump, Rob Manfred y Juan Puello Herrera.
Los Cardenales de Lara en el juego del lunes 3 de febrero ante los Cangrejeros de Santurce dejaron para la historia de estos clásicos una jugada que será tema de discusión.
Con el partido a favor de Puerto Rico 2-1, Venezuela tenía las bases llenas con René Reyes en la 3B, Adonis García en la intermedia y Gorkys Hernández en la inicial y Juan Apodaca en la caja de bateo para enfrentarse al relevista boricua Fernando Cruz.
Con el conteo sin bolas ni strikes y un hombre fuera, Apodaca bateó rodado a tercera base, el antesalista Emmanuel Rivera tiró al receptor Jonathan Morales para el segundo out.
Y vino la debacle. Morales lanzó a la primera base para completar la doble matanza, pero su tiro le pegó a Apodaca en el casco, por lo que la pelota llegó hasta el jardinero derecho Jan Hernández, quien entonces lanzó a tercera base, pero su lance fue desviado y alcanzó las gradas.
Esta situación, por regla, da la opción a que dos corredores avancen, por lo que García y Hernández anotaron para tomar ventaja y ganar el encuentro.
Nada, así es el béisbol y sólo queda recrear la jugada y que cada quien sea el jurado.
Bienvenido Rojas