¿Ya hay managers en aprietos en Lidom?
La situación del Licey y los Toros podría tener en la silla caliente a sus capataces
El domingo se jugó el décimo partido de la temporada, eso es exactamente un 25 por ciento del torneo, que este año está programado a 40 partidos, un año después de haberse jugado solo 30 por la pandemia y este año la reducción influenciada, principalmente, por lo tarde que terminaron las ligas menores en Estados Unidos en el 2021.
Pero al llegar a la jornada del domingo, Licey y Toros solo habían ganado tres partidos cada uno, el primero con una racha de seis derrotas y el segundo habiendo ganado apenas uno de sus últimos tres juegos.
Tony Díaz es el capataz del Licey, mientras que Lino Rivera encabeza a los Toros.
La ofensiva del Licey se ha desplomado y en medio de su racha negativa promediaron 2.5 carreras por partido.
Del lado de los Toros, es el segundo equipo que más carreras ha permitido este año y tiene un diferencial de carreras de -11 (hasta el domingo), el segundo peor del torneo (Gigantes, -12).
El tiempo es corto y en la pelota dominicana los gatillos son muy alegres para determinar si un dirigente sigue o se va.
Pero en el caso del Licey, la gerencia aunque nueva, es consciente y veo poco probable que vaya a desesperarse tan temprano.
Con los Toros, ya en el pasado la gerencia ha enfrentado malos inicios de Lino, que luego ha sabido reponerse y llevar lejos en la postemporada al equipo de La Romana.
Pero la fanaticada de ambos equipos luce ansiosa por ver repuntes rápido porque las rachas negativas no son toleradas por mucho tiempo.
Dionisio Soldevila