El triunfo de los Rangers de Texas
Al dueño no le tembló el pulso para invertir y ganar su primera corona
Hace un año, los dueños de los Rangers de Texas decidieron que nada ni nadie iba a impedir que pudieran regresar a los playoffs y conquistar la primera corona en la historia de la franquicia de la División Oeste de la Liga Americana.
Fueron a la agencia libre con toda la agresividad del mundo y sumaron peloteros de mucho cartel como Corey Seager y Marcus Semien, además del lanzador Jacob deGrom.
A Seager le dieron un contrato de 10 años y US$325 millones, mientras que en Semien hicieron una inversión de siete años y US$175 millones.
Con deGrom se fueron lejos también, pactando por cinco años y US$185 millones. El estelar lanzador fue atacado por lesiones nuevamente y solo pudo lanzar en seis partidos de la temporada, poniendo marca de 2-0 y 2.67 de efectividad.
¿Se quedaron cruzados de manos ante la lesión de deGrom? No, tocaron las puertas de los Mets de Nueva York e hicieron una transacción para conseguir los servicios de Max Scherzer.
La gerencia de Jon Daniels ganaría sí o sí esta temporada... y lo hicieron.
Los contratos repartidos podrían parecer exagerados, pero el resultado final justifica todo. Ya Seager, Semien y hasta deGrom están pagos porque los Rangers son campeones.
¿Qué no darían, por ejemplo, los Yanquis, Mets de Nueva York o los Padres de San Diego para haber sido campeones este año?
Por el momento solo queda felicitar a los Rangers por su primera corona de campeones de las Grandes Ligas, una franquicia que tiene mucho siendo competitiva... y que finalmente ganó.

Dionisio Soldevila