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Lionel Messi y el valor de representar a su país

Cuando el astro necesitó más de su país nadie se la jugó por él. Pero su arraigo pesó más

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Lionel Messi y el valor de representar a su país
En esta imagen de archivo, el capitán de Argentina Lionel Messi alza el trofeo tras la victoria 1-0 ante Colombia en la final de la Copa América, en Miami Gardens, el domingo 14 julio, 2024. (AP)

Ese Lionel Messi que para muchos es ya el mejor futbolista de la historia tuvo razones de sobra para no jugar por Argentina en la arena internacional, optar por España o Italia o concentrarse a nivel de clubes. Se pudo evitar los traumáticos viajes trasatlánticos, veranos lejos de la familia, y no cargar con esa mochila llena de ladrillos como perdedor vestido de albiceleste que se desmontó al ganar el Mundial de Qatar.

Cuando Messi necesitó más que nunca de su Argentina natal nadie apostó a él. Ni el Estado, ni clubes, ni inversionistas. En una oración que repiten muchos dominicanos, "no le debía nada a ese país".

Sin embargo, Messi no actuó como esos ciudadanos que, amparados en las cosas materiales que entienden su país de origen no le dio, lo ponen como excusa para evadir los sacrificios que exige al atleta poner a un lado sus intereses y enfundarse en ese uniforme que vale por toda una nación.

Tenía 10 años en 1997 cuando el endocrinólogo Diego Schwarzstein, en su Rosario natal, descubrió que sufría de una deficiencia de la hormona de crecimiento. Estaba frisado en 1.27 metros (4.1 pies) y necesitaba ampollas para lograr los 1.50 (4.9) que debía tener a su edad, que le permitiera una "caja" más resistente. Ya era un fenómeno, la Pulga que para neutralizarlo debían derribarlo.

Era el año 2000, Argentina atravesaba una de sus cíclicas crisis económicas (corralito bancario incluido), su padre estaba desempleado y la sanidad pública solo cubría la mitad de un tratamiento que costaba entre 900 y 1,300 dólares mensuales. 

Para Messi alcanzar los 1.70 metros (5.5 pies) entre los 13 y 14 años, requería entre tres a cuatro años inyectándose hormonas a diario. Ni su club base, Newel´s Old Boys, ni River Plate quisieron incurrir en esa inversión. A Carles Rexach le tomó dos minutos verlo jugar, tras un tryout con el FC Barcelona, para que el club español asumiera el riesgo que le costó entre 35 mil y 45 mil dólares. Le cambió la historia al club y lo llevó a otra dimensión.

Messi nunca le sacó en cara a la Argentina que no se la jugaron por él, sus lágrimas al tener que abandonar el terreno en la final de la Copa América de 2024 es la fotografía que mejor describe el valor que tiene vestirse la albiceleste. 

España, que lo acogió de niño y le brindó oportunidades como nadie, trató de seducirlo para su selección. Igual Italia, de donde son originarios sus abuelos. Messi lo tuvo claro. Como dijo Jaime David Fernández Mirabal a los medallistas dominicanos de los Juegos Panamericanos de 2015... "representar a tu país no tiene precio". 

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Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Dominicana O&M. Ejerce como periodista especializado en deportes desde el 2001. Es editor de Deportes de Diario Libre.